Al Ortega y Gasset que tan bien escribiera
que el partido perdura mientras que es pasajera
esa base muy humana que le da su solera
le rebato en dos versos, como sé, a mi manera.
El partido, ¡filósofo!, pasará cual viajera,
si es que así lo decide mano en voto a su era
el conjunto de miembros, la asamblea señera
libremente y disuelven esa unión que es postrera.
La nación, sin embargo, con Estado o ya mera
como es medio innegable y otro medio quimera
durará para siempre, aunque no lo quisiera.
Ni su pueblo, ni acaso o tal vez el de fuera
porque como les cuento la nación, ella entera
es en parte un gran sueño, es en parte certera.
