Yearly Archives: 2008

Un Patriota Jeltzale (No al contrario)

Desde hoy, hoy, ¡peneuvista!, si no cuenta conmigo
en las filas jeltzales, yo ya lucho de amigo
de Vasconia y Vasconia necesita le digo
por higiene demócrata que gobierne otro abrigo.
Sin embargo, cambiar, no se mire el ombligo,
la manzana madura por podrido, oiga, un higo
casi casi sería, tal y como prosigo,
una hispana tortura, un regalo-castigo.
Luego más que alternancia, que pasar el testigo
a quien menos que un cojo corre, al mal enemigo,
yo prefiero un partido reencontrado consigo.
Un partido del pueblo, un partido contigo,
un partido que abra… par en par el postigo
del Estado que encierre a la Euzkadi de obligo.

Si aquí no, allá sí

En la Tierra terrícola, en esta Tierra humana
ya que haber no hay justicia, ya que no ni lejana
ojalá, ojalá exista, ojalá trasmundana,
la de Dios, Jesucristo que de espíritu sana.
En el orbe orbitado por la Luna con cana
como no hay libertad ni su sombra rayana,
Iahvé quiera que exista no la hispanita enana,
la rebelde y revuelta o si no, la mediana.
En la esfera que gira torno a estrella cercana,
al faltar igualanza en el cielo aduana
yo confío en que haya la de hermano y hermana.
En el mundo achatado y escorado a desgana
al no haber paz pacífica en lo alto mañana
yo deseo que vuele la paloma de lana.

La pesadilla de los estatistas

Si en Euzkadi, mi sueño, hay pavura, oiga, ETA,
en España y la Francia, mascarota y careta,
hay temores no tanto tatatá, metralleta
como a vientos de paz y de libre goleta.
Pues en tanto hay conflicto y problema y rabieta
los estados bien saben, agudizan la treta,
que atizando la leña, y esta es su receta,
salta el fuego y nos queman la razón y la meta.
No a quien va de incendiario, revoltoso de teta
o al etarra de carga y de apunta y aprieta,
sino a todos los vascos, porque esto es lo que inquieta.
Que busquemos sin armas, con palabras de asceta
esa clara y valiosa mayoría, no escueta,
que libere a Vasconia y la vuelva sujeta.

Valentías alarmadas

En Vasconia, mi tierra, entre el monte y la mar
el espectro del miedo, esa sombra al pasar
por la calle, la fábrica y la escuela y altar
aprisiona la charla, condiciona el parlar.
Libremente y sin dudas, sin tener recelar
de que escuche el fantasma lo llegado a expresar
y te mande a un espanto de primera a avisar
que esa voz que se alza hará bien en callar.
Pues si sigue su cháchara, de seguir platicar
el espíritu dado a la acción, practicar
por la espalda, de luto, te vendrá a visitar.
Y tocando a tu puerta pasará sin llamar
a tomarte la mano y llevarte a la par
a ese mundo de errantes y vagar y vagar.

La derrota de la ganancia

Cuando el malo es el malo y no es mucho mejor
quien con cara de bueno corazón ha peor,
te pregunto, ¡lectora!, te consulto, ¡lector!,
¿Cómo se hacen las paces? ¿Cómo, si falta amor?
Cuando el malo no es libre y se vuelve terror
y no ha paz el buenito y se ve represor,
te cuestiono, ¡“escuchaña”!, te interrogo a ti, ¡Oidor!,
¿Cómo se hacen libranzas? ¿Cómo, si es que hay rencor?
En principio, es hablando y atendiendo a hablador,
para luego accediendo a lo justo, de honor
alcanzar un gran pacto que respete hasta sor.
Que basado en deberes y derechos de actor
nos alivien a todos de vivir el dolor
al traer convivencia o vivencia mayor.

De Loyola a Loyola

La pistolilla de ETA, Parabellum sedienta,
con sus balitas de odio y mirada sangrienta
en Loyola dio muestras, como siempre que atenta,
no de causa pacífica, de razón re-violenta.
Al poner en el punto de su mira cruenta
y apretar el gatillo no en el nombre, ¡revienta!,
de Vasconia o de Euzkadi, de ello libre y exenta,
ni del pueblo o nación, eso va por su cuenta.
Por sí misma, por ETA, no le carguen su menta
a una patria que lucha desde… no los cincuenta
de palabra y de obra contra tanta, oiga, afrenta.
Por lograr entre todos, vida a vida a lo lenta
esa paz deseada que descansa y se asienta
donde hay qué y libertad y justicia contenta.

Letrado de oficio y fiscal

Escribir de un partido al que tienes amor
si ya cuesta de parte, si ya hay tiento a favor
a la contra, con crítica, apuntando el error
aunque duela, ¡jeltzales!, es deber del autor.
Y es así pues quien quiere no el bien bien, lo mejor
de la causa aranista, más que ser defensor
de la casa paterna y materna, ¡lector!,
debe ser por honroso su mayor reprensor.
Pues quien vea el mal mal, y más siendo escritor,
y lo ampare a sabiendas de que está en lo peor
será, oiga, un partidista, y si quieren de honor,
mas sin gota ni pizca ni siquiera el valor
del patriota que acusa y que siente dolor
por el hecho en sí mismo, no por ser su censor.

Atraco a triki armada

Hay que ver lo que vale el tal Kepa Junkera
que el Gobierno, el vascón, al tirar de cartera
setecientos mil euros se sacó de chistera
para tres discos suyos, cual de orito, ¡la pera!
Porque vamos a ver, ¡musiquero lumbrera!,
si el poder no se pispa, si es que él está en la higuera,
¡trikitixa de plata!, te lo digo a lo fiera,
ya que tocas divino no nos robes siquiera.
Por justicia, empatía con artistas de acera,
que aunque no tengan Grammy, tienen buena madera,
de ser tú devolvía lo birlado a cajera.
O si no repartía esa cifrilla entera
entre quienes de veras necesitan, ¡quimera!,
menos notas, canciones y algo más de bienquiera.

Los michelines de chelines… denuncia y a la calle

Aunque cuente el jeltzale, lo que no el peneuvista,
que el partido de Euskadi, PNV el vasquista
pierde votos por Imaz y mimar a hispanista,
se equivoca, aun lo afirme el Arzalluz cronista.
Ya cuente un peneuvista, lo que no hace el jelista,
que el partido de Euzkadi, EAJ el frentista
baja en urna por pactos cual Lizarra, ello dista
de ser cierto, aun lo exponga el Urkullu centrista.
El partido de Euzkadi, hace años aranista,
va de boina caída, pierde fuelle, la pista
por la imagen que emite de perder, derrotista.
Y también por los Bravos, Balenciagas y artistas
del Museo del Guggenheim que nos traen a la vista
qué es el ser mal político: ser chorizo arribista.

Ser político es libre

Por un bien o interés ya social, societario
en justicia no es justo ni en moral de sagrario
lo expresara Aristóteles o lo esgrima un corsario
hacer un hombre público de un privado a diario.
Pues un ser y de Estado o Nación con tal fario
si de buenas maneras, por salud, sanitario
entre muchas razones se negara es palmario,
negaría un derecho, no un deber dignatario.
Pues el ser electivo, elegible de urnario
y después, si es electo, un político o vario
es de ser motu proprio, es de ser voluntario.
En mi Pueblo, sí al menos, en Vasconia de usuario
el entrar en lo público, ser o no mandatario
siempre fue volitivo, nunca fue algo arbitrario.