Yearly Archives: 2008

De las manos al mano a mano

Por dos veces un padre que asistió al pelear
de sus hijos seguido dijo tras cavilar:
Hermanitos, qué os pasa, por qué andáis a rabiar,
tú con ojos morados y tú a punto el morar.
Y de mientras el “primo” sin chistar ni mistar
entretanto uno y otro no os podéis ni mirar
paso a paso se acerca y ya empieza a gustar
de la tarta un buen trozo, del pastel el saciar.
Aveniros, no ruego, y dejad de mirar
vuestro ombligo que el dulce se os podría acabar,
si el pariente goloso viene con familiar
muy merengue y dispuesto como estila a intentar
por las buenas o malas, de cajón, atrapar
la tartera enterita o la vela apagar.

PAZ

Si en la carta Española, que de Magna carece,
un artículo al menos tal que así nos hablase:
Todo pueblo ha derecho a vivir en sus trece
si es que así lo quisiese mayoría de base…
PAZ.
Si en la carta Española, que de Magna parece,
un renglón aunque sea, uno sólo apuntase:
Catalanes, Gallegos, cual los Vascos del pase
serán libres si el vulgo tal que así lo agradece…
PAZ.
Si en la carta Española, que de Magna ni crece,
en dos líneas bien dichas, sólo dos se nombrase:
Español no se nace, sea vos tal cual rece…
PAZ.
Si en la carta Española, que de Magna padece,
de una vez se escribiese: Yo soy neutral y habrase
por nación cada cual la que más le merece…
PAZ.

Si te mueres, me matas

Una amiga que tuve, una amiga sin velo
paseando me dijo: Yo no tengo consuelo,
el destino es destino, está el mío en el suelo,
en caer desde un cuarto piso para irme al cielo.
No te mueras, te ruego, yo le dije, qué duelo,
que es oírlo y mis lágrimas van a dar al pañuelo
por la imagen de verme congelado cual hielo
sin sentir tus calores ni abrazado a tu anzuelo.
Es baldío, mi amigo, yo lo diré y harelo,
ya me pesa la vida, no me gusta ni un pelo
esperar a la malas todo el bien que yo anhelo.
No te mueras, mi alma, no te mueras, recelo
pase por tu cabeza el tomar nuevo vuelo
y yo caiga contigo a un atroz desconsuelo.

El cuento español de nunca acabar

Otra vez ha caído otro “jefe” de ETA
como al uso en la Francia, aunque España la jeta
quiera una medallita que se roña cual veta
y nos diga la banda ya cerró la maleta.
Es mentira, sabida, oiga, es ya esta historieta,
unos años hay hongos, otros hay poca seta
y es el monte tan vasto que a la par que a la meta
da cobijo al bandido, da cobijo a la treta.
¿Varapalo? Ya hubo. ¿Terminante? ¿Le inquieta?
Si lo hace, ¿lo es? Además quien aprieta
es el mismo que dice cuidadín que es cometa.
Y así pasan los años siempre con la coleta,
el terror que está débil, que es su fin, que es su zeta,
pero ojito que ojito que nos niega y objeta.

El último que tire de la cadena

Una esposa al marido que vagaba perdido
a la horilla de darle el llamado al nacido
mucho más que un buen nombre, Corazón o Latido,
somos todos, le dijo, mucho más apellido.
Descendencia ascendencia apareja seguido,
antes que padres, madres hijo somos debido
a la propia y al propio, somos un transferido
del donante al donado, eslabón precedido.
Y ya lo sea de oro o lo sea podrido
hay cadena, ¡querido!, sin embargo, añadido,
es tan larga que nadie de do sabe ha venido.
Cual inútil romperla, pues en vos de corrido
hay argolla de sobra para hacer del fundido
de ese hierro grillete como el viejo podrido.

Sor Corazón de María y Sor María Adoración

De las monjas clarisas atesoro en mi fuero
dos recuerdos eternos, cada cual más sincero,
que mi musa ha mezclado con la tinta en tintero
para dar a mi pluma un poema de clero.
Uno, me hago memoria, es deber ser certero,
es tener medio curso, ya podía el entero,
a una madre de nombre Corazón, qué más quiero,
que por cada latido daba un par verdadero.
Es el otro otra sor, que Jesusita espero
donde mores, en cielo, oigas por si me muero
que cargué con tú cuerpo, fui yo tú costalero
del convento a la fosa en el huerto trasero
cuando por el camino de ataúd un madero,
el de la tapa y llave saltó, qué milagrero.

Psiqueza

Hoy he vuelto a San Juan, hoy he vuelto al penar
entre la fauna y flora sin color ni brillar
pues ya había escapado por Oeste el solar
y mandaba la sombra sobre el rayo a la par.
Las estrellas no estaban cual ni el disco lunar,
ya se habían tapado, hora de descansar,
con su manta de nubes que dejaban rodar
cielo abajo canicas con su son al chocar.
En montañas de pie aunque sin acostar
pues cantaban su nana desde el río a la mar
y caían rendidas ciudad, villa y hogar.
Y con ellas mi pluma que se fuera a llorar
con los ojos abiertos y en abrir y cerrar
reposaba esperando en la hojita el soñar.

Turista a la ida, returista a la vuelta

Hasta dar dieciocho, que mi vida fue vida,
al llegar el estivo mi gran familia unida
iba hasta al este ibérico de turismo, revida
con la casa en la vaca, cual vacuna estampida.
En un SEAT y blanco, ciento vein…, se me olvida,
que lo mismo llegaba, que al llegar la subida
se cogía una pájara que el taller enseguida
allí hacía el agosto, operaba en salida.
Benidorm, el destino, con su islilla debida
y sus torres y alfiles en la orillita herida
tal que una tragaperras esperaba la ida.
Sin embargo, los dioses en aquella movida
portaaviones de USA, destructor a la egida,
eso es ser soberano cual el resto partida.

El futuro de un presente con pasado

Cuando estoy melancólico, casi al ras de caer
muchas veces me digo sin llegarlo a saber
que será de mí mismo, que será de mi ser
hoy en día poeta y político ayer.
Si de versos, quisiera un Homero en mí ver,
si político, sólo un Sabino creer,
si poeta político, esto está por hacer
y político bardo, quizás, mas sin querer.
Sea aquello, eso, esto o lo otro prever
que esta voz que aquí os habla, a cualquiera, cualquier,
quiere ser lo que sea, lo que sea ejercer
por el bien de Vasconia, su soñada mujer,
con palabras de fuego, con poemas de arder
y la lengua incendiaria y en los labios cocer.

El pasado de un presente con futuro

Cuando fui candidato, el noveno en la lista
del partido jeltzale en la villa ex carlista
de Durango por poco se nos fue de la vista
la mayor mayoría, que es la absoluta y pista.
Al dejar la política, hace poco, mas dista,
dos escaños perdimos, el medial peneuvista
en Euskadi, ¡Patriota!, mas qué pena, qué atrista
llevo yo desde entonces en mi pecho de artista.
Pues ganar aunque cuesta y es pelín egoísta
quién no aprende bien fácil, sólo prueba a humanista
en el no humillar a quien ha perdido. ¡Malquista!
Más perder y el perder de quien fue “triunfalista”
no es tanteo, es calvario que aprendiz, ¡buen hablista!,
lo aprendiza perdiendo, de aprender tal duelista.