Yearly Archives: 2008

Cuando todos los días son del Alderdi, menos el del Partido

Yo que soy de txapela y de puro de cuna
un jeltzale con sueños más allá de la luna
tan solo en un Alderdi, tan solo en uno, Eguna,
he parado hasta ahora sin sospecha ninguna.
¿La razón? Bien sencilla. La persona gatuna
que sirviendo yo en txosna, turno de once a la una
me mató a mí al decirme qué demonios, qué tuna
en el día yo hacía del partido comuna.
¡Tú dirás lo que hago? Larga, boca vacuna,
te contesta en pregunta quien escribe en tribuna
estos versos catárticos de color aceituna.
¡Tú dirás lo que hago? Suelta, lengua zorruna.
¿Trabajar por Vasconia, por amor, no fortuna
tanto tanto que irrita tu mirada perruna?

Del juego al hecho va lo aprendido

Una barba muy sabia que empleaba al leer
unas gafas de cerca quiso hacerme entender
que primero es el juego, luego es el aprender
y por último último por sí mismo es hacer.
Juega, juega, decía, juega para aprender
cual aprende aprendiendo para hacer, rehacer
que lo hecho, operado desde ayer a por ver
sea digno de estima, sea estima de ser.
Yo jugar, jugueteo, jugador lo primer,
aprendiz lo segundo, dije, mas al querer
operar lo aprendido se me opone el Poder.
El de España y la Francia que a mí me hacen saber
por las malas, peores que se van a oponer
a que a buenas, mejores de yo Euzkadi a valer.

Español por Ley, Vasco por Justicia

Un franquista sin facha y de facha fascista
a un Vascón que perdía por Vasconia la vista
le decía: ¡Rebelde!, va tu nombre a la lista
de los mal españoles en la España fascista.
No podrás, ¡por Euzkadi!, no podrás, ¡falangista!,
convertirme en hispano o volverme hispanista,
antes marcho yo al monte, antes voy de activista
con mi pluma pacífica y papel peneuvista.
Pues no soy madrileño, pues no soy madridista,
que yo soy solo vasco, que yo solo vasquista,
quiera usted que de ETA, quiera usted terrorista.
No se empeñe, por tanto, ni lo intente desista
de mi lucha diaria de escritor, diarista
por librar a mi gente con palabras de artista.

P$O€

Un sociata de pelas y de más capital,
al revés no se estila, capital y social,
a mí, pobre patriota, me decía brutal:
Para Euzkadi la crisis, para mí dineral.
Sinvergüenza, le dije. ¿Sociaqué? ¿qué? ¡Animal!
Tú de izquierdas no tienes más que a Iglesias, Rubial.
Y ni a estos has en tanto guardan paz sepulcral
y hoy en día tenemos socialismo asocial.
Defensor de los ricos, casi cual patronal,
da la espalda al obrero, ya no es ni sindical
y aunque diga sentirse tricolor, federal
en el fondo, en la forma ni es lo uno ni es tal,
pues respalda al monarca, con el clero es postal,
no le llega al zapato al gran don Pi i Margall.

Pobre y patriota a más no poder

Soy un pobre patriota, aunque ignoro qué más
si patriota que pobre o al revés, tú dirás,
mas si a mí me preguntan, yo diría, verás,
que he pobreza patriótica, patriotismo errarás.
De seguir tú la lógica y decir aquí al ras,
patriotismo de pobre u otra cosa quizás,
pues yo soy un patriota y un patriota además
con la pe de la patria en bolsillo de as.
Luego no soy un mísero, miserable jamás,
ni tampoco misérrimo, miserioso o demás,
sufro por la miseria que tal como sabrás
padecemos aquellos como aquellas que tras
un estado de vascos caminamos, seas
bienvenido, si vienes paso a paso detrás.

A ciencia cierta, Ciencia Poética

Yo que soy un sociólogo y poeta social
en el Deusto de cruces en el aula, en mural
ya tenía en primero profesor magistral
en la ciencia política y adalid nacional.
Sin embargo, inconsciente o quizás augural
yo ya me iba de pira, libertad juvenal,
a buscar una práctica en el libro ideal
cuando en cuerpo tal alma allí estaba tal cual.
Don Arzalluz, la magia, guardaespaldas y tal.
Una Euzkadi en pequeño. Una Euzkadi real.
Una Euzkadi entre Fichte y Mariana. ¡Total!
O cualquier otro clásico, que Xabier, ¡general!,
por escrito, con tinta, no de boca ni oral,
nos pasase en lecciones que aprobé, oiga, al final.

La ausencia presente y la presencia ausente

Si yo fuera un poeta, no escritor en la hoguera
y al versar no quemara como al rimar no ardiera,
estaría, le juro, estaría, me muera,
estaría en la Feria, estaría ahí afuera.
Si la Feria del Libro… Vasco fuere o ya fuera
un volcán y la lava escritor con madera,
me vería, palabra, me vería doquiera,
me vería en la Feria, me vería siquiera.
Si yo fuera de carne, no un Cyrano de cera
y la Feria broncínea, no candela, caldera,
estaría en la Feria a cien grados y fuera.
Si yo fuera de hueso, no Romeo en la higuera
y la Feria dorada, no una tea, puchera,
estaría en la Feria hasta el punto en que hirviera.

Escritura + Literatura + Ideología = Poeta político

Un patriota expatriado, una planta sin flor
al volver del exilio afirmó con humor:
Tú que escribes y escribes más que reza una sor
debes ser un político que ore más que un prior.
¡Desterrado!, tú yerras. ¡Trasplantado!, qué error.
Yo que hago más política más que actúa un actor
y que llevo a Sabino en la pluma de autor
debo ser un poeta, debo ser trovador.
Un poeta político, trovador hacedor
con palabras y versos de un poema de amor,
con discursos tal hechos del cambiar a mejor.
Ya lo sabe, ¡exiliado!, yo de ser, por favor,
se lo digo al oído, se lo digo al oidor
debo ser escribiente, debo ser escritor.

El arte con nota y el que connota

Al entrar en el metro con ligero rasgar
de las cuerdas me dijo cantautor singular:
No te quejes, ¡artista!, si no da tu artizar
y si tu arte no sirve más que para escuchar.
Te lo dice el guitarras, un roquero de bar
que aprendió en la gran calle a tocar, retocar
el cordal de unas curvas, entendiendo a la par
que es un arte la música como todos con zar.
Unos pocos deciden con el dedo pulgar
hacia arriba o abajo, los demás a callar,
cuáles son de mostrar, cuáles son de ocultar.
Pues vaya arte es el arte sin latir, palpitar,
de decir este arte que no es arte a triunfar,
de decir este arte que sí es arte a la mar.

Uno, vario y la compañía solitaria o la soledad acompañada

Un asceta eremita que vivía en la Paz
le decía a otro asceta que vivió en Libertad:
No te quedes tan sólo, traba, traba amistad
que no es, no buena amiga el sentir soledad.
Yo no sé, ¡boliviano! yo no sé, la verdad,
dicen más vale choza que una mala ciudad,
aunque yo retirado ya sentí infinidad
y entre gente al contrario un vacío, oquedad.
Yo conmigo un gran mundo, con el mundo unidad,
solitario en familia, en familia orfandad,
al abrigo en mi cuerpo, tras aislar sociedad.
No sé pues, ¡mi pacense!, qué es veraz, falsedad,
sólo sé que soy vario yo que soy entidad,
sólo sé que soy ente yo que soy cantidad.