Yo que soy de txapela y de puro de cuna
un jeltzale con sueños más allá de la luna
tan solo en un Alderdi, tan solo en uno, Eguna,
he parado hasta ahora sin sospecha ninguna.
¿La razón? Bien sencilla. La persona gatuna
que sirviendo yo en txosna, turno de once a la una
me mató a mí al decirme qué demonios, qué tuna
en el día yo hacía del partido comuna.
¡Tú dirás lo que hago? Larga, boca vacuna,
te contesta en pregunta quien escribe en tribuna
estos versos catárticos de color aceituna.
¡Tú dirás lo que hago? Suelta, lengua zorruna.
¿Trabajar por Vasconia, por amor, no fortuna
tanto tanto que irrita tu mirada perruna?
