Yearly Archives: 2008

Desde ayer al presente

Cuando yo ya me vaya, cuando yo ya me ausente
y de mí sólo queden estas letras sin ente,
por favor, lee despacio, por favor, lee paciente,
que ellas fueron mi vida, que ellas son mi presente.
Aquí estoy en palabras, en silencios, ausente,
unas veces en rimas, otras tantas cadente,
pero yo siempre, ¡escucha!, pero yo siempre, ¡oyente!,
me mostré tal cual era, un poeta existente.
Que intentaba escribiendo, cual de cara de frente,
convencer a su pueblo, convencer a su gente
para hacer a las buenas la revuelta pendiente.
La del vasco y la vasca, esa lucha valiente
por la paz, libertades y la vida decente
que han negado a la Euzkadi desde ayer al presente.

La intensidad de la vida

Un gitano muy payo a un bardillo con sida
que buscaba en las dosis una musa leída
los poetas que arañan, dijo, y salen con vida
han más vidas que un gato que hasta unas siete anida.
Calla, burro, ¿el camello? dijo el mono enseguida.
¿En la tela de araña? Soy un perro en batida.
¿Dónde estás, mala víbora? El veneno el que pida,
un abrazo de osito y, oiga, hasta otra corrida.
Además en la vida, en la sida y vivida,
como con la futura, la que tenga venida,
lo vital no es el cuánto, más o menos crecida.
Pues un solo segundo, un latido ha cabida,
de vivir uno a fondo, si se vive a la ida,
a más vida que ciento, aunque pronto ha caída.

La fe es una sana locura

Al sermones y altares de una ermita en altura
tras llegar a la cima yo le dije: ¡diablura!,
para hacer ciertas cosas o se es como un cura
o no hay Dios que las haga, no lo hay, ¡criatura!
Bienhallado, ¡cristiano!, contestó la cruz pura.
Quienes dan con el fruto tras tenaz peladura
han pasado un calvario, una prueba bien dura
semejante a la vida con la sotana obscura.
No lo digo por eso, solté yo con albura,
por vivir rezo a rezo en callada clausura
a la luz de una vela y en la sombra figura.
Es la fe lo que creo, la esperanza futura
mucho más que cultura, mucho más que bravura
para obrar ciertos hechos tan vital cual locura.

Si el hombre puede ser lobo, puede el lobo ser…

Nadie quiso en mi vida, nadie quiso, qué error,
cuando yo era de versos, vocación trovador
que siguiera al destino, que buscara al lector
y poema a poema yo me hiciera escritor.
No querían mis padres, no quería mi amor,
ni mi cura de Deusto ni el partido, ¡Señor!,
por política pura yo que era un buen ardor
literario que fuera literato cantor.
Tú serás un político, me decían. ¡Dolor!.
Yo que no y no y que no, que eso, eso es un horror
apuntaba muy en serio, remataba de humor.
Porque un hombre no puede, aunque sea un pastor,
conducir al rebaño a pastar al verdor,
si es que el lobezno aúlla con colmillos en flor.

Un amor lleno de odio y al contrario

Un patriota que tuvo un amor, mil mujeres
bien le decía a otro que al revés, mil quereres…:
no me fío de ti, no me fío, qué quieres,
tal tú me amas me odias, tal me quieres malquieres.
A lo cual el oyente contestó: ¡Pareceres!
Te equivocas, ¡amigo!, y errarás, si dijeres
pasará desde amante al obrar lo que infieres,
o al revés, desde el odio hasta donde bienquieres.
Pues quien quiere y no quiere no se va tal vinieres
de un estado a otro estado, es por sí lo que vieres,
todo el tiempo una lucha entre aquellos dos seres.
Ahora bien, si el amor ha razón que no eres
tú capaz de explicar, el odiar, tal oyeres,
ha una causa aprehensible que da cuenta de ayeres.

Patriota menos Partido = Partido menos Patriota

Si el partido del JEL, el rigente y regente,
a más de ser autónomo, además de gerente
fuese pro aranista, fuese pro independiente,
yo sería un jeltzale sabiniano incipiente.
Si el partido del JEL, pragmatista y sirviente,
a la par que oportuno, a la par que influyente
fuese vasco-consciente, fuese vasco-insurgente,
yo sería un jeltzale sabiniano exigente.
Si el partido del JEL, el servil y obediente,
tal cual es él de ambiguo, tal cual de ambivalente
fuese más obrador, fuese más exigente,
yo que soy un patriota, yo que soy escribiente
y que tiro con pluma a dar como un valiente
yo sería un jeltzale sabiniano presente.

Literatura sin frutos

Cuando voy por la calle rara vez, cosa escasa
y me digo a mí mismo y me digo yo a casa
en verdad se lo cuento, no me crea que es guasa
que yo voy al trabajo a escribirle a la masa.
Desde un cuarto que es fábrica y un Pc que echa grasa
cada vez que tecleo, tecla a tecla va y pasa
que me quemo los dedos, la pantalla me abrasa,
del ratón salen chispas, de altavoz lo que asa.
Soy un ser explotado, sin seguro ni tasa,
que no ve jamás paga, ni siquiera la rasa
a pesar de dar todo, poner todo en la brasa.
¡Qué deshonra, Vasconia! ¡Es la infamia más crasa!
Llevar hasta la muerte, llevar hasta la lasa
a quien hizo de Euzkadi en su vida la basa.

Girando desde el Oeste no hay revolución posible

Desde el cielo el planeta se ve verde azulado
con su blanco de nubes y la piel de arenado,
mas pie en tierra le digo ¡ojo! pues bien mirado
deja ver lo sangrante, deja ver el sangrado.
CO dos a montones, el ozono ha bajado,
se deshielan los polos y la mar se ha elevado,
las especies peligran, el humano de osado
sin bajarse del burro ni entender el fregado.
No la crisis sin crítica, sino crítico, aguado
el futuro presente que a la vuelta, aquí al lado
nos espera a la vista del destino tomado.
Cada vez somos más, más millones y el prado
cada vez que lo miro, cada vez que he ojeado
ha perdido una flor, ha cambiado de estado.

El que lo era entrecomillas y el que lo era y punto

Una boina jeltzale, chiquitera y de grajo
a un carnet estrenado del partido de cuajo
le soltó te afiliaste para verte en el tajo
y ganar unos euros en moneda o en fajo.
El novato patriota que empezaba de abajo
en su fuero dolido bien le dijo, ¡carajo!,
yo no soy un patriota por lograr un trabajo,
por lograr un patriota yo trabajo a destajo.
¿Has oído, jelista? ¡Te lo digo a lo majo!
Ni ha sido la plata ni tampoco el refajo
lo que a mí hasta el Arana me condujo y me trajo.
Que se muera Vasconia, como España a lo bajo,
si no fue ver mi pueblo de raíz cabizbajo
la razón y la causa de mi estar en el ajo.

En vida por política político, en muerte por poética…

Cuando mires atrás, llegues hasta tu errado
de querer un político de un poeta tapado
y comprendas las puertas que egoísta has cerrado,
no me digas lo siento, te lo había avisado.
Cuando mires atrás, llegues hasta el pasado
y me leas los labios, entrelíneas de osado
que gritaban en versos soy poeta velado,
no me cuentes mil hojas, te lo había anunciado.
Con palabras, con gestos, con silencios, callado,
de una u otra manera, en escrito o hablado,
que yo tan sólo era un poeta acallado.
No me narres entonces una historia, inventado,
porque quien esto escribe ya te había expresado
que yo tan sólo era un poeta enterrado.