Es verdad, ¡presidente!, es verdad, ¡Zapatero!,
que en dos mil siete y ocho, no le pongo ni un pero,
cada dos días un activista, ¡certero!,
de la banda, la armada, ha cogido el madero.
Mas ser no es menos cierto, es también verdadero
que del fin de la tregua a este hoy, ya casi enero,
sin contar la T4, el mortal casillero
suma ya seis las víctimas, atentados “tres cero”.
Luego diga a la gente, no me sea grosero,
que ha perdido a lo amado, que ha perdido al casero
que hoy estamos mejor, miente, ser no es sincero.
Y de paso consulte a mi pueblito entero
y a los suyos de España y verá que en su fuero…
con proceso… vivían más en paz y sin muero.
