Ebro abajo, Ebro arriba indignado se ha escrito
que queremos pisito como el del principito,
pero el mal heredero no ha un pisito chiquito,
sino más bien pisones o si no palacito.
Dicho lo cual al grano o mejor al granito
porque yo no deseo un pisazo bonito
ni tampoco, oiga, un Príncipe, es así de clarito
lo que digo bien alto y le dejo ya inscrito.
Yo no quiero Rey, Reina, Principillo o reinito
pues República Vasca… le reclamo en un grito
que no escucho en la Puerta del Sol… bajo el cielito.
Quede claro por tanto, además de bonito,
que este vasco no hispano ni español ni vasquito
quiere Estado vascón, indignado chorlito.
