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Como lo sabes

Qué culpables que son los de arriba, los fuertes
como cuán los de abajo de verdad inocentes
y en el medio los cómplices porque hablamos de muertes
al final, son el medio de la cuentas pudientes.

Que el fin no justifica…, pero, ¡gentes corrientes!,
los que tienen ¡sartenes! y ¡cuchillos!, ¡despiertes!,
por el mango ni media no se cortan y, ¡oyentes!,
asesinan con huellas que no borran las fuentes.

Que nos dan de beber y comer si es que hay suertes
buenas porque si hay vacas locas, locas sus mentes
a millones de seres ¡dan entierro! vivientes.

Tras pasar por la misa, ¡faltaría!, y ya adviertes
que con sangre en sus venas y en espaldas ausentes
aunque quieran al cielo ¡al infierno y no mientes!

Historias desangradas

Para mí no hay más armas que la idea acertada
y por ello pregunto para qué fuerza armada
y respondo que allende de la industria cargada
que estimula la compra, venta y guerra hay jugada.

Pues con balas y bombas como flechas y espada
que amenazan o activas de una sola tacada
es posible imponer a la masa preñada
de razones la fuerza, sinrazón que es llamada.

Además con el fuego o la pólvora usada
quienes pierden al prójimo por ganar millonada
se han impuesto, los menos a los más, ¡casi nada!

Y así escriben la historia, que es de muerte anunciada,
con tinteros de sangre, pero siempre es contada
sin pararse en cunetas ni en la fosa ocupada.

Ironía al canto

En la Feria del Libro como Disco Vascón
que no han visto mis ojos me da a mí con razón,
Gerediaga cual todos los que habláis del salón,
que se huele la ausencia de un tesoro en guión.

No sé bien lo que es ser, mas palpó el corazón
que yo llevo a la izquierda, donde está mi nación
y mi villa Durango de do soy anfitrión,
la laguna, el vacío del que parlo, ¡omisión!

Que no tiene motivo de ser, menos perdón
cuando salta a la vista que es sencilla cuestión
exponer los carteles hasta hoy de tal Ferión.

Cosa simple y de paso aprovecho ocasión
nuevamente y te ruego, ¡Consistorio en Orión!,
una estatua, un buen símbolo de este evento, ¿sí o non?

Olerki elebiduna, poesía bilingüe

Herri bat nire herrira, a mi pueblo un poblado,
dakar gaur, bai egia, trae hoy día, acertado,
bere hizkera eta soinu…, su lenguaje y sonado…,
eta izana ta izena…, y su ser y nombrado…

Eta pozik ta alaituta, y feliz y alegrado,
ongietorri etorberri, bienvenido llegado,
zure beirazko kutxara, a tu cofre vidriado,
bota deutso, egokia, le ha soltado, apropiado.

Euskal Herri maitea, País Vasco reamado,
zure albora nagoela, que yo estoy a tu lado,
jada dago frogaturik, está ya comprobado.

Ze Durango nahieraz, que Durango de agrado,
metro karratu asko, mucho metro cuadrado,
zein amore eman deutsu, como amor, mor te ha dado.

Discapacitado en esto, recapacitado en eso

En Lantegi Batuak, fundación humanal
que da empleo y cuidado… a la gente “incapaz”,
he aprendido que hay mucho “discapaz” muy capaz
en la vida y “capaces” incapaces, ¡tal cual!

En Lantegi Batuak he entendido además
que si el “Hombre” es inválido y valioso está mal
que si al par eso somos se les dé a unos de usual
el buen nombre, ay, y a otros el contrario, ¿verdad?

¡De cajón!, mas yo iba a decirle al final
que hay asaz mal nombrado de sacar por tenaz
lo mejor de sí mismo, se supera, ¡cual tal!

Más aún porque allende de sí él en los demás
también saca sin duda lo mejor, lo ideal…
que es tener por el “débil” compasión y piedad.

Sueña bien y acertarás

Contó un pueblo un político y político honrado
que al par era poeta y poeta afinado
a quien le iban los versos más que el cargo y llegado
a tal punto su amor por las letras fue osado.

Al dar “muerte” a ese tipo de político estado
que llevaba a la vista pues pensó bien pensado
que iba a ser la política sustantiva no, un lado
de sí mismo, ¡adjetiva!, y su esencia el rimado.

Cuenta un pueblo por tanto cual lo habrá imaginado
un poeta político que soñó en el pasado
que hay quien quiso acabar con su nombre letrado.

Por dar “fin” a ese ser de poético grado
que ha olvidado quién era si expartido, el Estado
o los dos el sicario que avistó él ensoñado.

¿Los duques se llevan la palma?

Sabrá usted del gran reino de chorizos que en vena
¡no son rojos de sangre!, sino azul sin la trena
por robar a lo grande y a las malas a buena
gentecita que sufre semejante condena.

Aguantar a una corte de pelotas, ¡cual suena!,
y acallar pelotazos no de goma…, de llena
maletica con fajos de billetes que apena
a las almas de bien, ¡que malvadas no han pena!

¡Ay, qué cruz, caballero de sisar como hiena
y señor de mil timos y barón con docena
más y conde y vizconde de trincar cosa ajena!

¡Y marqués del delito y don duque que entrena
en familia real el atraco! ¡En la escena
faltan quienes tal reyes viven, son la gangrena!

¿No?

Nunca han ido conmigo las historias contadas
que nos hablan de gentes buenas como malvadas,
cual aquellas que dicen que son almas honradas
las Jeltzales y malas las de Otegi y…, ¡tontadas!

Porque allende morales de triunfantes miradas
bien las cosas y al tanto de las cosas pasadas
tal actuales quizás no son notas erradas
las que afirman aquello del revés, ¡casi nadas!

¿Pues la Izquierda Abertzale desligada de armadas
manos no es hoy la buena y las otras llamadas
aranistas sin serlo no son viles? ¿Bobadas?

No lo sé, pero creo que sin armas cargadas
si hay que hablar de benignos y malignos, van dadas
las derechas, izquierdas les dan mil volteadas.

Crítica constructora

El jefín peneuvista comentó de pasada
ante el cuerpo de Arana que es deber, ¡casi nada!,
adaptar el político patriotismo de entrada
al tal “ismo” económico, ¡al revés, camarada!

Pues ya dije ha unos versos que la cosa llamada
capital, tela o plata ha de estar sujetada
por bastones de mando, o la cosa nombrada
económica bruta por política honrada.

¡No al revés cual las gasta EAJ…, do cada
ser que “manda” no vale ni un durito ante dada
voz de adictos del fajo que es sin más acatada!

¡Y es que pobre partido, ironía clavada,
el vendido a amiguitos del negocio y robada
a las clases que elevan la nación vascongada!

Agradecido

Poesía, hoy quisiera agarrarte la mano
y decirte mirándote a los ojos, cercano,
el que estamos en paz pues te di vida y llano 
digo tú que me has dado otra digna de humano.

Ser poeta, ¡ahí es nada!, nada menos, ¡al grano!,
me has brindado, gran diosa de los versos, y piano
y piano y piano y piano cada día, ¡en paisano!,
digo yo que te quiero más y más, ¡meridiano!

Porque has sido en mi vida lo mejor, ese grano
que enterrado en mi pecho ha aflorado bien sano
el amor que te tengo, un amor soberano.
Gracias, gracias y gracias por lo tanto de plano
te las doy ya de paso y hasta pronto o temprano
bien añado, cariño, tuyo soy, vasconiano.