Yo no leo poemas ni he tenido un poeta
por amigo, no obstante he alcanzado la meta
de escribir cada día desde la a hasta la zeta
y por ello he la dicha en mi rostro y mi jeta.
Pues contar con palabras el que soy un asceta
entregado a los versos ha alegrado mi dieta
de lanzarme al teclado y yo tengo esa veta
en mi ser, soy autor con su linda libreta.
Donde apunto mil cosas y de forma y escueta
yo las cuento pues pienso que eso mismo que inquieta
bien merece narrarse sin cambiar la careta.
Porque soy lo que soy y no escondo la neta
apariencia que tengo, que es el ser en carpeta
un poema que he escrito de manera discreta.
