Viven bien unos pocos, viven mal a millones,
obedecen por miles, mandan cuatro mandones,
no se bajan sus sueldos, bajan nuestras pensiones
y no tienen más meta que seguir en poltrones.
Los más han hipoteca, ellos grandes mansiones,
muchas deudas aquellos, estos muchas acciones,
los primeros ni un euro, ellos cuentan billones
y si vamos con quejas nos espetan llorones.
Y aunque somos los buenos y ellos son los ladrones
a la calle nos vamos, ellos nunca a prisiones
y tenemos razón, no entran nunca en razones.
Y es que tiene la cosa huevos, miga y cojones
pues ni así se levantan las rebeldes pasiones
que en el pecho tenemos, donde están corazones.
