Solo sé yo una cosa, que yo no lo he elegido,
el amor sin buscarlo a mi vida ha venido
y aunque esté ella casada o aunque tenga marido
no es platónico el caso, no lo doy por perdido.
Y prometo luchar por lo que es más querido,
por la chica que tiene a mi pecho cogido
porque cuando se quiere un buen sueño es debido
el no darse en la vida por ganado o vencido.
Y al robarme esa chica el latido, el latido
y ser ella mi amada, yo su amante escogido
debo hacer lo que sea para verlo cumplido.
Y si fallo en mi meta y resulta fallido
este intento y me quedo dolorido y herido
podré yo darme al sueño y quedarme dormido.
