Poco a poco y dejando lo que atrás he vivido
he aprendido a vivir y aunque asaz he sufrido
bien merece la pena el estar deprimido
si se aprende a vivir y lo he fijo aprendido.
Y aunque estés en la vida furibundo y herido
y aunque estés en la misma pesaroso y sentido
no hay que darse a vencer, hay que estar decidido
a vivir pues vivir es un don recibido.
Y vivir si al principio uno no lo ha querido
tal vez sea después lo más, más perseguido
pues vivir es lo máximo que nos fue concedido.
Nada hay como vivir, es vivir preferido
a morir pues vivir no es tan solo el latido,
es tener corazón y no haberlo perdido.
