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Poesía de amor en la luna alumbrada

Una noche de nieve y de escarcha de helada
en que te hice el amor, gran amiga encelada,
en mi coche escribí en la luna empañada
con el índice diestro poesía emanada

desde el fondo del alma que de ti anda prendada
y una vez que en aquella fue a caer tu mirada
me dijiste, cariño, por qué no es titulada
poesía de amor en la luna alumbrada.

En la misma con letra de poeta a ti, amada,
te empezaba diciendo que por nadie y por nada
nuestra historia amorosa iba a verse ultimada.

Y acababa expresándote que de ti, enamorada,
estoy muy enamorado pues contemplo colmada
a mi vida contigo por ser tú una gozada.

Una frase de nieve

Fue en un día de invierno de la añada pasada,
un febrero sería de una fría jornada
cuando nubes grisáceas anunciaban nevada
y cayeron mil copos en mi villa ya helada.

Con bastón de madera en la nieve cuajada
en la hierba de un parque escribí de pasada
un poema de amor, poesía creada
desde el fondo del alma que por vos he prendada.

Sin embargo caía desde el cielo al de nada
otra vez polvo albino que dejaba ocultada
para siempre a la dicha poesía acabada.

Con lo cual en la nueva hoja en blanco trazada
te deje para ti esta frase acertada:
que tú vas a ser siempre, amor mío, mi amada.

De encelado a encelada

Una noche de luna llena y muy ensangrentada
a la luz de una hoguera de alta y gran llamarada
con las hojas caídas de una zona arbolada
le tracé letra a letra sobre hierba olivada

un poema de amigo y de amado a mi amada
y una vez esa buena poesía acabada
la dejaba yo a solas en la calle plantada
porque fuera al llegar la mañana mirada.

Sin embargo de día al llegar do dejada
vino a ser una escoba de una sola pasada
la privaba de vida, la mataba muy osada.

De la misma no pude yo salvar casi nada,
solo el título escrito de hojarasca dorada
que decía el amor de encelado a encelada.

Una estrofa nada más

Una noche en que al astro rey el astro lunar
le cantaba una nana de dormir y soñar
so millones de estrellas me llegaba a liar
un cigarro y con fósforo lo lograba inflamar.

Y calada a calada fui con humo a trazar
un poema en el cielo que lo fuera a borrar
cual si fuere un divino borrador al soplar
rafaguita de viento de Siberia y polar.

Ni siquiera lo pude recitar ni cantar
y tan solo una estrofa llego yo a recordar
y la voy aunque es poco para ti ya a evocar.

Corazón, con tu amor me has llegado a prendar,
mis latidos por ello van por ti a palpitar
y con ellos te digo: siempre a vos voy a amar.

El último verso

So millones de estrellas, bajo un cielo estelado
en la playa que es Laida, junto a un mar azulado,
sobre cama de arena y colchón arenado,
a la luz de la luna y de un fuego avivado

sin un blanco papel y sin pluma a mi lado
con un palo de roble en la orilla he dejado
de mi puño y mi letra cual poeta inspirado
un poema allí escrito, un poema engranado.

De altamar sin embargo la marea ha llegado
a la costa marina y una olita ha borrado
de un plumazo el poema que allí había trazado.

Solo el último verso se ha con suerte salvado
y en el mismo decía, corazón deseado,
que a ti, amor, yo te quiero como a amada su amado.

Un poema muy humano

Cuando el sol sus luceros ya de noche ha cerrado
y la luna del catre de un saltito se ha alzado
y millones de estrellas en el cielo han brillado
a tu vera en la cama con amor me he tumbado.

Allí estabas dormida como un tronco a mi lado
y en silencio y quedando tal que un mudo, callado
en ti he puesto mis ojos y también te he mirado
como un niño inocente que jamás ha pecado.

Y aunque no me has oído y aunque no has escuchado
una vez con mis manos tu cintura he abrazado
con un dedo en tu espalda a escribir he llegado

un poema de carne y de hueso apropiado,
en el cual yo te he dicho por tu amor inspirado
que te quiero, mi amada, que te quiere tu amado.

Para siempre, siempre, siempre

En la cama celeste por la luna dejada
se ha acostado ya el sol esta noche aclarada
y contando estrellitas en el cielo que agrada
a mi buen corazón le he sentido al de nada

encelado y al alma de vos muy enamorada
y a mis ojos de amor y a mi amante mirada
hacia ti, hacia la foto que de ti yo he colgada
en mi cuarto he llevado, allí has sido besada

por mis labios flechados y mi lengua prendada
y acabado ya el beso con mi pluma inspirada
yo te he escrito un poema, poesía encelada.

Y en la misma con voz cariñosa y pausada
y latidos que sueñan con su niña soñada
yo te he dicho te quiero para siempre, mi amada.

Me quiere y le quiero

Este día y jornada que ha acabado en velada
al mirar a los cielos y a la noche estrellada
he encontrado a la luna como a mí, muy encelada
y a mi amada le he escrito un poema al de nada.

Que empezaba diciendo, mujercita adorada,
cual las olas marinas a la orilla arenada
llegan para besarla a mi vida apenada
has llegado y la has puesto para siempre alegrada

con un beso, en tus ojos un te quiero y mirada
amorosa y palabra que una vez escuchada
en mi buen corazón ha quedado grabada.

Pues te adoro y te amo a ti cosa soñada
me decía y por ello, gran amiga, flechada
tengo el alma y te quiero para siempre de amada.

Y más aún

De la tierra a la luna, de la orilla a altamar,
del gran río a la mar en que va él a parar,
del principio desértico al final do va a dar,
de los pies a la cima de montaña sin par,

de mi ser a la nube que me llega a asombrar,
de mi ojito a do alcanza mi visión y mirar,
del oriente al oeste al que el sol va a pasar,
del buen norte al buen sur do va el ave a migrar,

del gran astro hasta do va su luz a llegar,
de mi gran ventanilla a la estrella estelar,
del infierno hasta el cielo que deseo alcanzar,

de do empieza el camino a do suele llevar,
de mi vida de crío hasta el fin y acabar
te he llegado a querer, te he llegado yo a amar.

Palabras en las palabras

Desde niño yo siempre me he quedado encantado
con aquellas palabras que en su ser han guardado
una o más palabrillas, por ejemplo, azulado,
camposanto, aguacero, barbacana, escalado…

Desde niño a mí siempre de verdad me han gustado
las palabras que en ellas y en su ser han gozado
una o más palabrillas, por ejemplo, asonado,
guardarropa, ascensor, taburete, escamado…

Desde niño yo siempre me he quedado extasiado
con aquellas palabras que en su ser han contado
una o más palabrillas, por ejemplo, escapado,

amorosa, verano, primavera, arbolado,
palabrota, solfeo, maravilla, entramado,
mujercita, marmota, parasol o marcado…