No me gusta a mí el hombre de partido llamado
y sí el hombre de patria, país, pueblo o poblado
y sí el hombre de izquierdas, de derechas ni errado
y sí el hombre humanista y que está humanizado.
No me gusta a mí el hombre que se dice de Estado
y sí el hombre de calle y asamblea y estrado
y sí el hombre de ideas, letras como ilustrado
y sí el hombre de sueños y de acción concienciado.
No me gusta a mí el hombre de corona y reinado
y sí el hombre de paz y de guerra atacado
y sí el hombre político, de política, honrado.
No me gusta a mí el hombre de la bolsa o mercado
y sí el hombre de libre corazón liberado
y si el hombre de vida y de mundo y viajado.
