No hay dinero en el mundo que nos pueda comprar
y no hay dioses a quienes no podamos negar
y no hay patria a la cual debamos adorar
y no hay rey ante el que la cabeza agachar.
No hay poder cuyas órdenes vayamos a acatar
y no hay armas que nos vayan a arrodillar
y no hay Imperio que debamos aguantar
y no hay amo ante el que por esclavos pasar.
No hay gobierno en el mundo que nos pueda mandar
y no hay Estado que no podamos ganar
y no hay jefe ante el que la mirada bajar.
No hay mando cuyas normas vayamos a aceptar
y no hay leyes que nos vayan a encarcelar
y es que o libres o nos vamos a liberar.
