Torturen al poeta, tortúrenlo sin fin
y que no hable, no hable, nada debe decir
y que no alce la voz y enséñenle “latín”
y que no viva en paz hasta el mismo morir.
Torturen al poeta, tortúrenlo sinfín
y que calle, que calle, nada debe escribir
y que no alce la voz y enséñenle “tilín”
y que no viva en paz hasta el mismo partir.
Torturen al poeta, tortúrelo, mi afín,
y que no hable, no hable, nada debe emitir
y que no viva en paz hasta su sucumbir.
Torturen al poeta, tortúrelo, delfín,
y que no hable, no hable, nada debe inscribir
y que no viva en paz hasta su no existir.
