Yo defiendo la casa del padre, no Sabino,
la casa de los vascos, vascas, no de partido,
la casa de los hijos del pueblo, no el padrino
y la casa en que todo es común, compartido.
Yo defiendo la casa de roble, no de pino,
la casa que a la tierra huele, no a lo podrido,
la casa que es de casa, no la del mal vecino
y la casa en que todo es social, repartido.
Yo defiendo la casa de amor, no odio supino,
la casa al bien alzada, no que en mal ha caído
y la casa en el aire libre, no con espino.
Yo defiendo la casa que es la calle, no un nido,
la casa pobre, obrera, no rica, del casino
y la casa humanista, no la de malnacido.
