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Soy tiempo por un tiempo

Soy un reloj de arena volcando su arenal
y una suma de tiempo restando el temporal
y años y años que ignoran cuántos son en total
y unos días que marchan al último dial.

Soy una cuenta atrás desde el pulso inicial
y unas horas de vida hasta la hora mortal
y minutos que cuento y el descuento real
y unos cuantos segundos y uno que es terminal.

Soy un banco de instantes y un gasto capital
y unas cuantas jornadas y una de ellas letal
y unos ratos que van hacia el rato fatal.

Soy una edad que es todo y al fin nada, ¡tal cual!
y una fecha al principio y una fecha final
y un tic tac y un tic tac y un tic y el tac puntual.

Ni el color, ni el sexo, ni la fe, ni la ideología

No el color de la piel, mira el del interior,
que solo de un color se pinta el corazón
y quien lo pinta de blanco es un bienhechor
y quien de negro pues mala ha constitución.

No el sexo, hombre o mujer, mira al alma el color,
que el cuerpo y alma pueden tener contradicción
y quien el alma pinta de blanco es ser de amor
y quien de negro pues mala ha conformación.

No la fe en la persona, mira en tal su intención
y quien la tiene buena es un benefactor
y quien la tiene mala pues ha al mal propensión.

Y no la ideología, mira la actuación
y quien obra bien pues del bien es creador
y quien obra mal pues mala es su creación.

Cuántas

¿Cuántas muertas y muertos tenemos que llorar,
que llorar para ver al fin la libertad,
la libertad de ser, sentir, pensar y obrar,
obrar el bien común de la comunidad?

¿Cuántas muertas y muertos tenemos que enterrar,
que enterrar para ver al fin la paridad,
la paridad de ser pares, tal par y par,
par y par, mujer y hombre, ambos, en igualdad?

¿Cuántas muertas y muertos tenemos que extrañar,
que extrañar para ver al fin la paz, la paz,
la paz que es paz tras la justicia realizar?

¿Cuántas muertas y muertos tenemos que velar,
que velar parta ver al fin la humanidad,
la humanidad que humana a bien esté nombrar?

Con la clase trabajadora

Yo estoy con el martillo, el clavo y la tuerquita,
yo estoy con el tornillo y la llave inglesita,
yo estoy con la fregona, el balde y la escobita
y estoy con la pizarra, la tiza y leccioncita.

Yo estoy con el piquito, la pala y la botita,
yo estoy con el cemento, el ladrillo y llanita,
yo estoy con el andamio, el casco y la cuerdita
y estoy con la camilla, la inyección y batita.

Yo estoy con el anzuelo, la caña y la barquita,
yo estoy con la guadaña, la hoz y la azadita
y estoy con la cubeta, la brocha y pinturita.

Yo estoy con la madera, la sierra y la reglita,
yo estoy con el trajín, la carga y descarguita
y estoy con el bolígrafo, la ronda y bandejita.

A esos hombres y a esas mujeres

A los hombres, mujeres que al fin han despertado
y han abierto los ojos y han con ellos mirado
la realidad y al verla como es se han concienciado
cualquier revolución siempre ha necesitado.

A los hombres, mujeres que el camino han tomado
de cambiar lo que en lo real malo han tildado
y un paso hacia delante de valientes han dado
cualquier revolución siempre ha querido al lado.

A los hombres, mujeres que han luchado y luchado
hasta el final, hasta ver que todo ha cambiado
cualquier revolución siempre, siempre ha anhelado.

A los hombres, mujeres que han todo y más brindado,
hasta su vida para conseguir lo soñado
cualquier revolución siempre, siempre ha aguardado.

Cantautor

Cantautor, que en tus cantos cantas tú las verdades
al cantar que hoy los hombres no son libres ni iguales
y que ellos necesitan libertad, libertades
y la igualdad y las igualdades vitales.

Cantautor, que en tus cantos cantas tú las maldades
al cantar que hoy los hombres sufren todos los males
y que ellos necesitan los bienes, las bondades
y la paz y no más, más guerras imperiales.

Cantautor, que en tus cantos cantas las crueldades
al decir que nos mandan los grandes capitales
y que hemos las pobrezas y ellos las propiedades.

Cantautor, que en tus cantos cantas las claridades
al decir que hay que hacer nuestros sueños reales
y que si no luchamos no se harán realidades. 

Quiero ser para ti

Quiero ser un abrigo para ti y un batón
y un pañuelo de seda y un valioso bastón
y un reloj de muñeca y un bolso de algodón
y un vestido de encaje y un botín sin talón.

Quiero ser una manta para ti y un colchón
y un cojín de peluche y un cofre de latón
y un tresillo de piel y un grato butacón
y un lindo taburete y un diván de salón.

Quiero ser un chaleco para ti y un blusón
y un polito agradable y un dulce chaquetón
y un anillo de boda y un suave pantalón.

Quiero ser una almohada para ti y un faldón
y un mueble de madera y un secreto cajón
y un retrato de artista y un elegante arcón.

Enseñanzas paterno-maternales

Mis padres me enseñaron a no arrancar las flores
y a respetar los gustos y a cuidar los colores
y a no romper los platos y a probar los sabores
y a alzarse en los ocasos y a buscar los albores.

Mis padres me enseñaron a regar los amores
y a hacer las cosas bien y mejor las labores
y a cumplir el deber y a hacerlo con honores
y a cantar las verdades y a enmendar los errores.

Mis padres me enseñaron a hacer mil y un favores
y a cultivar las formas y a sembrar los valores
y a ganarme el respeto y a perder los temores.

Mis padres me enseñaron a apreciar los olores
y a amar la poesía y los buenos humores
y a estar en los momentos buenos y en los peores.

Libertad, igualdad, paz y humanidad

¿Y qué es la vida libre? ¿La vida en libertad?
Es el sentirse libre en libre sociedad
y el respeto al espacio franco de los demás
y es también ser iguales y gozar de igualdad.

¿Y qué es el ser iguales? ¿Y la igualdad veraz?
Es no ser más que el resto ni menos, ¡paridad!
y el guardar con el otro y otra conformidad
y estar con uno mismo y todo el mundo en paz.

¿Y qué es estar con uno en paz y alteridad?
Es que nos una a todos, todas una amistad
y que en nuestro contacto se obre la humanidad.

¿Y qué es la humanidad, qué es ella de verdad?
Es amor en el hecho, dicho y gestualidad
y haber corazón y alma en la comunidad.

Un honor

Qué honor es el sentirse parte de un movimiento,
de un movimiento que lucha en todo momento,
en todo por cambiar desde el mismo cimiento
hasta arriba el país y el mundo en el intento.

Qué honor es el saberse parte un sentimiento,
de un sentimiento que tomando el instrumento,
el instrumento de la voz y el argumento
lucha contra el sistema, el poder y opulento.

Qué honor es el sentirse parte de un “regimiento”,
de un “regimiento” que tomando el pensamiento
lucha contra el imperio y todo su armamento.

Qué honor es el saberse parte de un alzamiento,
de un alzamiento que con trabajo y talento
lucha contra los amos, su ley y ordenamiento.