Soy un reloj de arena volcando su arenal
y una suma de tiempo restando el temporal
y años y años que ignoran cuántos son en total
y unos días que marchan al último dial.
Soy una cuenta atrás desde el pulso inicial
y unas horas de vida hasta la hora mortal
y minutos que cuento y el descuento real
y unos cuantos segundos y uno que es terminal.
Soy un banco de instantes y un gasto capital
y unas cuantas jornadas y una de ellas letal
y unos ratos que van hacia el rato fatal.
Soy una edad que es todo y al fin nada, ¡tal cual!
y una fecha al principio y una fecha final
y un tic tac y un tic tac y un tic y el tac puntual.
