¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el lobo hace tiempo que vino!
¡Y la loba!
¡Y su “fin” “justifica” sus medios!
¡Sus medios!
Ya sabe,
desde darnos una hostias como Dios manda,
bueno, como Dios manda no,
que aunque quienes mandan se crean dioses y diosas,
en realidad son unos diablos y diablesas,
hasta regalarnos unos caramelos envenenados
o lo que sea
con tal de alcanzar su “fin”,
su “fin”,
aunque les cueste el nuestro.
¡Nuestro fin!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el hombre del saco hace tiempo que vino!
¡Y la mujer!
¡Dando por saco!
¡Y estamos en el mundo del “fin”!
¡Del “fin”!
Ya sabe,
que los ricos, que son menos, cada vez tengan más
y los pobres, que somos más, cada vez tengamos menos.
¡Y sus metas “justifican” sus caminos!
Caminos que todos llevarán a Roma,
pero al cielo, si lo hay, solo algunos
y al infierno todos los demás.
Y el caso
es que les da igual tomar los que llevan al infierno con tal de alcanzar su reino particular
en la Tierra.
Y así,
si tienen que decir, por ejemplo,
que hay armas de destrucción masiva en Irak, lo dicen y punto.
Y es que París bien les vale una misa.
Y claro,
como veían armas de destrucción masiva donde no las había,
no las ven donde las hay.
¡No las ven!
¿O no son armas de destrucción masiva las que están poniendo en peligro de muerte
a la Tierra, al aire, al agua… y a todos los seres vivos y a todas las demás cosas?
¿Lo son acaso de juguete?
¿O de fogueo?
¿O de mentira?
¿O son las de verdad?
¿Las de destrucción masiva?
¡Masiva!
¡Mas…iva!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el coco hace tiempo que vino!
¡Y la “coca”!
¡Y sus sueños “justifican” sus pesadillas!
Ya sabe,
las pesadillas.
¡Pesadillas como la de que este mundo parezca la casa de un hombre o de una mujer
con Síndrome de Diógenes!
¡De Diógenes!
¡Un mundo de basura!
¡De basura a mares y de montañas de basura
y basura y más basura
y basura y más basura
aquí
y allá
y allende
y más allá!
¡Basura y más basura!
¡Un mundo de basura!
¡Y una basura de mundo!
¡O de mierda!
¡Con eme de mayúscula!
¡O de mierda!
¡Con eme de mierda!
¡De mierda!
¡Y como en el Titanic quieren que la música siga sonando aunque la Tierra,
como las pateras,
se vaya a pique!
¡O al garete!
¡O a la mierda!
¡A la mierda!
¡Y así y todo dicen
tócala, Sam, tócala!
¡Tócala!
¡A muerte
y hasta la muerte!
¡O hasta el fin del mundo!
¡Qué inmundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque la mano negra hace tiempo que vino!
¡Y es la que mueve los hilos!
¡Del mundo!
¡Y de las marionetas!
¡La mano negra!
¡Y sus deseos son mandamientos y “justifican” sus pecados!
Ya sabe,
sus deseos de ganar a toda costa,
aunque las vidas que les cuesta se las trague la mar
o lleguen muertas a las orillas de la misma.
¡A toda costa!
Y si para ello tienen que fabricar conflictos sangrientos y matar por oficio y beneficio
y arruinar países y programar crisis económicas para todo dios,
menos para sí mismos y para sí mismas,
¡Santo Dios!,
lo hacen y santas pascuas
y aquí guerra y después gloria.
¡Su gloria!
¡Y vanagloria!
Y claro,
como primero montan tragedias donde no las había y después farsas donde tampoco,
no las desmontan donde las hay.
¡Ni las tragedias!
¡Ni las farsas!
¿O no es un tragedia y una farsa que el mundo haga aguas por todas partes
y que millones de personas no tengan agua para beber?
¿Y qué es si no tragedia y farsa
el hecho de que nos pongan la fecha de caducidad a un alimento
y que una vez pasada,
la fecha,
y pasado,
el alimento,
lo que tiramos a la basura no sea solo comida caducada,
sino la vida de quienes mueren porque no tienen qué comer?
¡Y mueren porque les ponen fecha de caducidad
a los vivos!
¡Y a las vivas!
¡Y para qué comerse la cabeza después,
si sin empacho alguno permitimos que se lo coman con patatas
quienes no tienen nada que llevar a la boca!
¡Y los poderosos ya se sacarán una buena foto
con un cargamento de ayuda humanitaria
diciendo ¡patata, patata, patata…!
¡Menuda patata!
¡Patata!
¡Patata, patata, patata…!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el ángel del abismo y de la muerte hace tiempo que vino!
¡Del abismo!
¡Y de la muerte!
Ya sabe,
el abismo
o el infierno
en que nos hacen vivir
quienes nos dicen que tenemos
que mover el cielo y la tierra
y ser casi santos y santas
para ir al paraíso celestial.
¡Y no sé si habrá paraíso,
ni si será el séptimo cielo,
pero, hablando en cristiano,
clama al cielo
que los “dioses” de la tierra,
que tanto nos hablan del cielo de Dios
y del Dios de los cielos,
no tengan nada de ángeles
y lo tengan todo de demonios.
¡Y es que no paran de escupir al cielo
los dichos que tienen su “paraíso” en la Tierra!
¡Y las dichas!
¡Y las dichas a cuenta de nuestras desdichas!
¡De nuestras desdichas!
¡Y qué tristes desdichas!
¡Las nuestras!
¡Y qué tristísimas dichas!
¡Las suyas!
¡Y el cielo,
si es que es verdad como un templo el que lo haya
y no una cruz de mentira,
lo tenemos ganado de sobra
y más que de sobra
y ellos y ellas lo tienen perdido por sus faltas
y más que faltas!
¡Y la muerte nos despejará todas las dudas sobre el cielo
y sobre el infierno,
pero en esta vida está claro que los demonios viven como dios
y que los ángeles vivimos como pobres diablos!
¡Y de vivir como dios a vivir como diablos
hay un abismo!
Y de la muerte,
el ángel del que le hablaba allí arriba
y ahora aquí abajo,
de la muerte
pues qué destino si no la cruz
nos espera a los muertos en vida.
¡Y muertas en vida!
¡La cruz!
¡Y una vida de muertos
y de muertas!
¡O una vida de mala muerte
y una muerte de mala vida!
¡O de vida mala!
¡O de la peor!
¡De la peor vida!
¡La peor!
¡Y es que somos los vivos mortificados
y los muertos vivientes!
¡O los vivos moribundos
y los muertos supervivientes!
¡Y que no nos engañen
quienes se pegan la vida padre
y la vida madre
a costa de nuestra vida
y de nuestra muerte
porque su buena vida
de buena no tiene casi nada
y de mala lo tiene casi todo
y nuestra mala vida
de mala lo tiene casi todo
y de buena casi nada.
¡Y es que tienen una vida de muerte
y tenemos una muerte de vida!
¡De muerte!
¡Y de vida!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque Sócrates hace tiempo que vino!
¡Y Jesús!
¡Jesús, María y José!
¡Y todos esos hombres y esas mujeres tan humanos y tan humanas
y tan divinos y tan divinas
que los mataron y remataron
desde dándoles a beber cicuta
hasta crucificándoles en la cruz!
¡Qué cruz!
¡Jesús, María y José!
¡Esos hombres y esas mujeres que han soñado y luchado
por el principio de un mundo bueno
y mejor!
¡Por justo!
¡Y libre!
¡Y en paz!
¡Y verdadero!
Un mundo que,
sea un sueño
o sea una utopía,
le da mil vueltas
al de la realidad.
¡Mil!
¡Al mundo real!
¡Y es que el ideal supera con creces al real!
¡Y no al revés!
¡El real, que dicen que es posible
y que decimos que debería ser imposible,
frente al ideal,
que dicen que es imposible
y que decimos que debería ser posible!
¡Y que el principio de nuestro mundo es el fin del suyo!
¡Y que el principio del suyo, el fin del nuestro!
¡Y Dios quiera,
o mejor,
quiera el pueblo
y quiera el mundo
que el fin de su mundo inhumano sea el principio del nuestro humano de verdad!
¡Humano!
¡Y de verdad!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque Gandhi hace tiempo que vino!
¡Y John Lennon!
¡Y che!
¡Jesús, María y José!
¡Y todos esos hombres y esas mujeres tan humanos y tan humanas
y tan divinos y tan divinas
que los mataron y remataron
desde disparándoles a quemarropa
hasta apedreándoles a tiro de piedra!
¡Qué cruz!
¡Jesús, María y José!
¡Esos hombres y esas mujeres que vinieron con palabras de construcción masiva
y que fueron al hoyo con la razón de su parte y la fuerza en su contra!
¡Con palabras como libertad,
igualdad,
fraternidad,
justicia
y humanidad!
¡Y muchas otras más!
¡Tanto o más bonitas
que las dichas!
¡Palabras que pasaban del dicho al hecho!
¡Y que hacían encenderse todas las alarmas de los poderes fácticos
porque veían que podían hacer saltar a su mundo por los aires!
¡Y no les cuento el final,
que ya saben cómo acaba siempre la película!
¡Con el Imperio contraataca!
¡Contraataca, aunque él atacó primero y tiró la primera piedra!
¡Y claro,
que la fuerza nos acompañe
contra el lado oscuro de la fuerza!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque lo malo hace tiempo que vino!
¡Y lo peor está por llegar!
¿O es tal vez lo mejor lo que está llamando a nuestras puertas?
¡De nosotros y de nosotras depende!
¡De nosotros!
¡Y de nosotras!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el principio hace tiempo que vino!
¡Y el fin está por llegar!
¡Y claro,
como en la fábula del pastor y que viene el lobo
ya no lo creeremos!
¡Ni cuando sea verdad
y al final el fin del mundo llegue!
¡Y cuando se dé
adiós lo que se daba!
¡Y adiós muy buenas
por las malas
y los malos!
¡Y adiós!
¡Y adiós!
¡Y adiós!
¡Por las malas!
¡Y los malos!
¡Y peores!
¡Y más vale tarde que nunca!
¡Y nunca es tarde, si la dicha es buena!
¡Pero la desdicha ha llegado pronto
y quizás ya sea tarde,
aunque hagamos algo
y todo y más,
para evitar el fin del mundo!
¡El tiempo lo dirá!
¡El tiempo!
¡Que anda loco
como loco anda el ser humano
y el mundo que ha creado!
¡Y es que o decimos basta
y paren máquinas…
o esos y esas
a quienes nunca les basta
y siempre quieren más
no van a parar!
¡A parar de hacer el mal
al mundo y a casi todo el mundo
por su bien privado,
mal que nos pese
al mundo y a casi todo el mundo
por nuestro bien común!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Y ya es hora de que hagamos algo!
¡Porque algo tenemos que hacer!
¡Hoy mejor que mañana!
¡Y de no ser hoy,
mañana mejor que pasado!
¡Hoy
y todos los demás días!
¡Todos!
¡Y todos!
¡Y todas!
¡Pero ya!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Y no sé si estamos en el principio del fin
ni, en tal caso, si podremos poner fin a este principio,
pero, que quede claro,
vamos a morir todos
y todas!
¡Y nuestras muertes no van a servir de nada!
¡Y es que es nuestra vida y forma de vida la que tiene que servir
para que puedan vivir y vivan
nuestros herederos y herederas!
¡Que de momento vaya herencia les estamos dejando!
¡Una herencia de caca,
con ka de kilo no,
con ce de culo!
¡Y no es justo que paguen inocentes por pecadores y pecadoras!
¡Pero, que quede claro,
si seguimos como hasta ahora,
lo pagarán
y lo pagarán caro!
¡Caro!
¡Caro porque aunque hay quien gana dinero haciendo el mal,
hacerlo no sale gratis
y se acaba pagando!
¡Se acaba pagando!
¡Caro!
¡Y muy caro!
¡Y así tiene que ser!
¡Porque la justicia puede ser ciega y sorda y muda,
pero los justos y las justas no!
¡Y que tienen que pagar los pecadores y pecadoras
y no los inocentes
porque es lo justo
lo sabemos bien los justos y las justas!
¡Los justos y las justas!
¡No quienes dicen que lo son
y que están con la justicia
y luego cometen injusticias,
sino quienes, aunque no digamos que lo somos,
estamos contra la injusticia
y hacemos justicia!
¡Justicia!
¡Porque es de justicia!
¡Contra la injusticia!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡El fin!
¡Del mundo!
¡El fin!
¡Como el de este poema!
¡Este poema!
¡Que ha llegado a su fin!
¡Por fin!