Yearly Archives: 2019

Vivir la vida

Vivir la vida es
vivir la vida
del principio al final.
Vivir la vida
viviendo todo tiempo
como si fuera el último
y también el primero.
Vivir la vida
gozando cada espacio
como si no lo hubieras visto antes
ni lo fueras a ver después.
Vivir la vida
amándose a sí mismo
y haciéndose de amar
y amando a todo el mundo
y dejándose amar.
Vivir la vida
siendo libre del todo
como preso por nada.
Vivir la vida 
tratando a diferentes
como a iguales
 y no al revés.
Vivir la vida
en paz con uno mismo
y en paz con los demás
y en paz hasta la guerra
y en guerra hasta la paz.
Vivir la vida
haciendo lo que es justo,
deshaciendo lo injusto.
Vivir la vida
cuidando lo creado
y sin
descuidar el crear.
Vivir la vida
recordando el pasado,
no olvidando el presente
y apuntando el futuro.
Vivir la vida
aprendiendo de errores
y enseñando el acierto.
Vivir la vida
no buscando la felicidad,
sino encontrándose
uno mismo feliz
intentando no perder las sonrisas
ni ganar lagrimones
y sabiendo que no hay nada
que nos impida ser felices
y que todo
puede resultarnos feliz.
Vivir la vida 
teniendo claro que la vida es todo un trabajo
y que el trabajo no lo es todo en la vida.
Vivir la vida
sabiendo que el dinero,
tristemente,
 hace falta para vivir,
pero que no hace falta
vivir para el dinero.
Vivir la vida
amigado al amor
y amando a los amigos
y haciendo bueno el que al ganar un amor
no hay que perder las amistades
y que al ganar amistades
no hay que perder el amor.
Vivir la vida 
con la verdad por delante
y sin la mentira por detrás.
Vivir la vida
con las buenas formas hasta el fondo
y con el mejor fondo hasta en las formas.
Vivir la vida
sin miedo
a nada
ni a nadie
ni al qué dirán
y sin que nada
ni nadie
ni el qué dirán
nos calle…
Vivir la vida
sin ser más 
que quienes “son menos”
y sin ser menos
que quienes “son más”.
Vivir la vida
con la cabeza bien alta
y el corazón gigante.
Vivir la vida
con el cuerpo en plena forma
y con el alma a fondo.
Vivir la vida
gustando de las cosas sencillas
y sabiendo que las sencillas son muy “grandes”
y que las muy grandes no suelen ser sencillas.
Vivir la vida
sin grandes lujos
ni grandes miserias.
Vivir la vida
derrochando alegría
y ahorrándonos las penas.
Vivir la vida
guardando tiempo para uno mismo
y dándose a tiempo a los demás.
Vivir la vida
sin arriesgarlo todo
cuando tienes de menos
y sin no arriesgar nada
cuando tienes de más.
Vivir la vida 
yendo detrás de los sueños
y delante de la realidades.
Vivir la vida 
con la cabeza despierta
y el corazón soñando.
Vivir la vida
con los oídos y los ojos abiertos
y la boca cerrada
cuando hay que oír, ver y callar
y con las manos y los brazos abiertos
y los puños cerrados
cuando hay que dar, recibir y pelear.
Vivir la vida
yendo del hecho al dicho
y no al revés.
Vivir la vida
pensando bien los pasos a dar
y el camino a tomar
y sin temer dar el primer ni el último paso
ni el salir del camino
ni ir por otro distinto,
pero con todo el respeto
del mundo
a quién y a quien camina
y a qué y a los caminos,
y no a quienes atajan
y tampoco al atajo.
Vivir la vida
sabiendo estar bien solo
y mejor acompañado
y sin sentirse solo estando acompañado
ni acompañado estando solo.
Vivir la vida
cayendo en la cuenta de que es más fácil
dar más de lo que se recibe
que recibir más de lo que se da
y sin dar para recibir
ni recibir para dar
y sin esperar recibir lo mismo que se da
ni dar lo mismo que se recibe.
Vivir la vida
destruyendo lo mal construido
y construyendo lo mal destruido
o deconstruyendo
y reconstruyendo.
Vivir la vida 
comprendiendo
que no somos nada y que somos todo
y que no somos todo y que somos nada.
Vivir la vida
sin jugar con las cosas serias
y sin aseriar los juegos
o al revés,
vivirla jugando con fuego
y fogueándose en los juegos.
Vivir la vida 
sin reír por no llorar
y sin llorar por no reír
y riéndose de las propias lágrimas
y lagrimando por las risas.
Vivir la vida
haciéndolo lo mejor que se pueda
y haciendo el bien que se quiera.
Vivir la vida
queriendo lo que dices
y diciendo lo que quieres
y amando lo que haces
y haciendo lo que amas.
Vivir la vida
entendiendo
que el errar nos hace humanos
y el humanizarnos, acertar.
Vivir la vida
con más sarna con gusto que no pica
y con más gloria que pena
y no aquello ni esto al revés.
Vivir la vida
conociendo
que el cielo está lleno de valientes
y el infierno de cobardes.
Vivir la vida
con cabeza siguiendo las corazonadas
y con corazón siguiendo las cabezonerías
y sin cabezonerías siguiendo al corazón
y sin corazonadas siguiendo a la cabeza.
Vivir la vida 
aprovechando las oportunidades
y dando oportunidad a lo provechoso.
Vivir la vida
tratando de hallar el lado cómico a lo dramático
y no el dramático a lo cómico.
Vivir la vida
con la conciencia tranquila
y la tranquilidad consciente.
Vivir la vida
con los pies en la tierra
y la cabeza en el cielo
y no al revés.
Vivir la vida
hablando bien de la gente
y mal de la gentuza
y no al contrario.
Vivir la vida
pensando en las consecuencias de nuestros actos
y actuando las causas de nuestros pensamientos.
Vivir la vida
no dejando para hacer mañana lo que puedas hacer hoy
y haciendo hoy lo que dejaste sin hacer en el pasado.
Vivir la vida
con tiempos muertos cuando la vida pesa lo suyo
y con prórrogas cuando no nos pesa.
Vivir la vida
con maestría 
para poner un punto y aparte
o un punto y seguido
o un punto y final
cuando 
toca un punto y aparte
o un punto y seguido
o un punto y final.
Vivir la vida 
sin dejarse llevar por la marea
cuando hay que nadar a contracorriente
y sin nadar a contracorriente
cuando hay que dejarse llevar por la marea.
Vivir la vida
sacando lo mejor de todo el mundo
y de uno mismo
y metiendo en ambos lo que es bueno.
Vivir la vida
comprendiendo que nunca es tarde para empezar de nuevo
y que siempre es pronto para acabar de viejo.
Vivir la vida 
sin olvidar los recuerdos
y recordando los olvidos.
Vivir la vida
humildemente a lo grande
y grandemente a lo humilde.
Vivir la vida
haciendo lo que es justo necesario
y lo que es necesario justo.
Vivir la vida
con la vista puesta en la libertad
y con las gafas de la igualdad puestas.
Vivir la vida
tocando las teclas nuevas
y retocando las viejas.
Vivir la vida
con conciencia
del dónde venimos
y el dónde estamos
y a dónde vamos.
Vivir la vida
superando los problemas
y dando con las soluciones
y sin buscar aquellos
y encontrando estás
si es posible.
Vivir la vida
sin creerse el no va más cuando se va de menos a más
ni el no va menos cuando, de más a menos.
Vivir la vida
mostrando la mejor cara cuando ganas
y sin mostrar la peor si pierdes
o sabiendo ganar con humildad
y perder sin soberbia
o al revés,
sabiendo ganar sin soberbia
y perder con humildad.
Vivir la vida 
con un punto de locura
y dos puntos de cordura
o con locura entrecomillas
y cordura sin entrecomillar.
Vivir la vida
mandando cada cual en su vida
y votando por la del conjunto o el común.
Vivir la vida
dándose a valer por uno mismo
y valorando al resto
y al revés.
Vivir la vida
ayudando a quien lo necesita
y necesitando a quien ayuda.
Vivir la vida
moviendo el esqueleto
y de baile en baile
aunque nos quiten lo “bailao”.
Vivir la vida
leyendo bien el pasado y el presente
y escribiendo el futuro.
Vivir la vida
sin querer agradar a todo el mundo,
sino haciendo el mundo que nos agrada.
Vivir la vida
sin arrepentirse por lo hecho y no hecho
y haciendo aquello de lo que no te vas a arrepentir
y dejando sin hacer lo que va a arrepentirte.
Vivir la vida,
en fin,
sin olvidar que estamos vivos
ni que vamos a morir
y mirándole a la cara a la muerte 
y sin darle la espalda a la vida.

Las casas de mi vida

Con cuarenta y tres años, rumbo a cuarenta y cuatro, echo la vista atrás
y veo que he vivido
que he vivido en distintas
casas.
En cuatro casas.
Cuatro casas vitales
y cuatro casas únicas.
Cada cual con sus cosas,
mejores
y peores,
mas todas en Durango
y todas buenas casas.
Recuerdo la primera,
en la calle Mikeldi,
con su puerta de entrada
y un hall muy pequeñito.
La cocina a la diestra
y a la izquierda un pasillo,
un pasillo sin fin
que acababa en mi cuarto
de estar,
mi habitación.
Con ventana muy grande 
a la calle del Fray,
del Fray Juan de Zumárraga 
que yo
veía desde un quinto
piso.
Y a duras penas
llegaba a la ventana
de ese cuarto de estar
sencillo
siendo un niño.
Un niño con sus juegos
y coches diminutos
y muñecos de la guerra de las galaxias
y canicas de todos los colores
y todos los tamaños
y peonzas 
y cromos
y un buen par de pistolas,
pistolas de juguete,
pistolas de piratas
y alguna cartuchera
con balas
y pistones,
pistones de revólver
de vaqueros
y espadas
plateadas
de los tres mosqueteros
y algún libro,
algún libro 
cuyas hojas pasaba
buscando los dibujos
y las fotografías
porque no sabía leer
y solo aquellos libros
que tenían imágenes
me gustaban
entonces.
Y así pasaba el día
y pasaba los días
con tiros de mentiras
y duelos de verdad
y batallas de buenos
contra los monstruos malos
y carreras de locos
bólidos
que volaban,
volaban
por los mundos de mi imaginación.
Y qué bien lo pasaba
y volvía a pasar
jugando como un niño
sin pensar en las horas,
minutos
ni segundos
y tan solo pensando
en pasármelo bien.
Y así pasaba el día
y llegada la noche
a mi cuarto venía
mi padre
con el cual
rezaba
el Padre Nuestro
y el ángel de la guarda
y dulce compañía
como el cuatro esquinitas
tiene, tiene mi cama,
la cama desde la que yo atento escuchaba
algún cuento después,
algún cuento que siempre terminaba
cuando me cogía a mí el sueño
y cerraba los ojos
y caía dormido
con un eco en el aire
de amor y buenas noches
y dulces sueños,
dulces sueños
y buenas noches,
dulces sueños.
Y a veces,
solo a veces, 
mas muchas,
muchas veces
que nunca olvidaré
y recordaré siempre
mi padre,
mi padre tan querido,
mi padre tan amado,
mi padre más que amor
venía con un libro
de cuando él estudiaba.
Un libro de los buenos,
lleno de poesías
y voces de poetas
que escuchaba extasiado,
como maravillado
en boca de mi aita
y en su voz familiar
entendiendo unas veces
y otras sin entender
qué era aquello
tan vivo,
tan hermoso,
tan puro
y tan,
tan musical
hecho con las palabras
que llegan hasta el alma
y con versos que guarda tan solo el corazón.
 El corazón que allí
en las mágicas noches
sin querer 
y queriendo
y gracias a mi padre
sentado junto a mí
al borde de mi cama
se abrió de par en par
al arte de las artes
que es la eterna poesía.
Y poema a poema
el crío que yo era
entonces sin saberlo
se fue haciendo un poeta
todavía dormido
y llamado algún día 
futuro
a despertar.
Mas no en aquella casa.
Recuerdo la segunda
casa ya al de unos años,
cercana a la primera
y en la calle llamada
tal Fray Juan de Zumárraga.
Una casa en un cuarto
piso
en la que mi cuarto
mi cuarto de color,
de color
azul cielo
me sacó de la infancia,
llevó a la juventud
y me dejó a las puertas
ya de la madurez.
Un cuarto con mi armario
o mueble de madera
del cual
yo desplegaba
una mesa de estudio,
si era tiempo
de hincar
los codos
o la cama,
si acaso hora era de dormir.
Un cuarto pequeñito
que se fue haciendo grande
como yo
y en el cual,
pasada ya la infancia
en aquél tan poético,
vi pasar yo los años
que cursé en la Ikastola
Lauaxeta
y los años de la Universidad
de Deusto
tal los años,
años de mí experiencia en la cosa política.
Un cuarto pequeñito,
mas de grandes lecturas
en el cual despertó
el poeta que dormía en mi pecho.
Un poeta muy joven,
todavía aprendiz,
pero no de los grandes maestros
de los versos,
sino más bien de mi
ser 
como de mí mismo.
Y es que yo nunca he sido 
lector de poesía
y la he escuchado más
en la boca paterna
que en la de los poetas.
Y no buscaba en estos mi voz,
sino en mi fuero,
en mi fuero interior.
Además me gustaba leer filosofía
no sé si más que historia
o al revés
y leía sobre todo política.
Y leía y leía
desde la noche al día
y del día a la noche
y así día tras día
y un día
sin dejar de leer
me dio por escribir.
Por escribir en prosa
y a ratos escribía
al principio de temas de política vasca
cartas al director
y después en mi blog.
Y pasé así de estar todo el día leyendo
a estar 
todo el día escribiendo.
Y me gustaba tanto
que me aparte del mundo exterior
y fui a entrar en mi mundo interior.
Un mundo de escritorio,
libros,
ordenador
y horas y horas y horas
y más horas y horas
de escribir 
y escribir
y de nuevo
escribir
y de nuevo
escribir
y escribir
y escribir
y escribir
y escribir.
Y escribiendo, escribiendo
me olvidé de vivir.
Y es que aquello era un vicio
y una droga muy dura
como lo es poetar.
Pues todo lo demás
no me sabía a mucho
y toda la escritura
me sabía a mí a poco.
Y mi cabeza dijo
basta, 
no puedo más
y fue a ponerse enferma,
enferma de verdad
y no se daba cuenta
o no quería darse 
cuenta ella de su mal
y de que aquel estilo de vida no era bueno,
pero que para ella era y siempre lo fue lo mejor de la vida.
Y así empezó a sentirse perseguida, acosada 
y también una presa y trofeo de caza del Estado español,
como si fuese ella el enemigo público número uno del mismo.
Por un lado.
Por otro, le fue a dar por pensar
que estaba su portátil controlado por el que fuera su partido
y lo dejó de ser.
Y en mi misma ventana
mi locura más sana
y mi salud más loca
escribía que no,
que no a la guerra sucia
y escribía que no
y que no al PNV.
Y ante tal panorama
para ella real como la vida misma
fue a ingresar en Galdácano, 
Galdácano en el aula,
aula de psiquiatría.
Y un psiquiatra al que no conocía de nada
ni a mí me conocía
dijo es esquizofrenia
paranoide.
Y el alma
se me cayó a los pies
y el corazón
se me rompió en pedazos
y el cuerpo
se me llenó de pena
y mi pobre cabeza
andaba como loca.
Y mi vida,
mi vida
de sano hasta enfermar,
de enfermo hasta sanar
era lo que tenía
por detrás,
por delante.
Y mi vida,
mi vida 
se volvió una pelea,
una lucha,
una guerra
por mi propia salud
contra todos los males
que tenía yo en contra.
Y aunque no entré en Galdácano
muy bien,
no fui a salir
muy mal.
Y entre peor
en casa,
pero salí mejor.
Y es que en aquella casa
tuve momentos miles en los que me sentí
como Dios
y en el cielo celeste
y momentos en que, como un pobre diablo
y en el infierno mismo.
Y mis recuerdos buenos
y mis recuerdos malos
los dejé yo en tal casa
en parte
como en parte
me los llevé conmigo,
conmigo para siempre,
conmigo para siempre.
Una casa en que si fui a perder la salud,
no me derrotó el mal
ni ganó lo peor.
Y de verdad le digo
que en ella no podía
vivir 
como que en ella de mí algo fue a morir.
Y primero vivir y después escribir
me dijo a mí el psiquiatra.
Y primero vivir fue
y después escribir,
mas después de escribir,
me dije hasta morir.
Y apareció el milagro
por obra de mis padres
que cambiaron de casa.
Recuerdo la tercera,
en la plaza de Ezkurdi.
Una casa para revivir y vivir
sin dejar de escribir.
Una casa,
una casa
casa puerta con puerta
con la gran casa de mi hermana.
Y gracias a mi hermana
y gracias a mi padre
y gracias a mi madre
y gracias al sobrino primerizo y al cuarto
empecé a ver la luz
tras ver todas las sombras.
Y empecé a trabajar
por poquito dinero,
muy poquito dinero
en Lantegi Batuak
y con mi enfermedad
mental
a la vista de todos
y todas
como de todo el mundo.
Y aprendí a trabajar
y a trabajar muy duro
y a ser trabajador
de nuestra clase obrera.
Y también aprendí
algo más importante,
que la salud se pierde
y que cuando se pierde
no todo está perdido
y que una vez perdida
se puede lo perdido 
encontrar
y ganar la salud.
Y luchando y luchando 
y volviendo a luchar
de perdidos al río
me dije
y a ganar.
A ganar la salud.
Y a la tercera casa vino a ser la vencida.
Y empecé a mejorar,
a mejorar luchando
por llegarme a curar,
mas teniendo clarísimo
que por ser un poeta
y escribir poesía
me cayó el mal encima
y que por ser poeta
y escribir poesía
encima me levanté del bien.
Y qué bien me sentía
yo en la gran casa nueva
como en mi habitación
con balcón a la calle
y mi nuevo escritorio
y mi buen viejo armario
de la casa anterior.
Y tuve muchos días
buenos como mejores
y tuve alguno malo
y muy pocos peores.
Y en los malos, muy malos y también los peores
mis demonios me hacían algunas diabluras
y en los buenos, muy buenos y también los mejores
no dejaba de hacer lo más humano
como lo más divino
que para mí es sin duda
escribir poesía.
Poesía que amaba,
amaba más que todo
y cuando estaba lleno del amor que tan solo
han en sí los poetas
y no buscaba ya en la vida otro amor,
el amor a mi vida
llego como si nada,
llego como si todo
y la casa paterna
y la casa materna
dejaba por primera
vez
en toda mi vida
para ir parar a otra muy buena casa.
Recuerdo yo la última
en Herriko Gudarien Kalea
que es la calle 
que podría valer
como la gran metáfora
de lo que fui en la vida
y soy
como seré.
Un gudari de letras
con la pluma en la mano.
¡Y qué calle
y qué calle
y qué casa
y qué casa!
Una casa preciosa,
preciosa por sus vistas
a la pequeña Suiza
o al Amboto y Mugarra
y a las grandes montañas
de mi existencia viva
y mis ojos despiertos.
Una casa en la que el amor de mi vida
y la vida de sus pequeños grandes hijos
sacaron al buen padre
que sin ser fui yo a serlo.
Y es que yo en dicha casa
pasé de ser un hijo
a ser como un gran padre.
Y pasé mismamente
a leer a Karl Marx
y a Lenin
y a escribir de la revolución
día sí
como día
también
porque tomé conciencia
de que fui, soy, seré
yo un revolucionario.
Y una casa en la que 
una revolución
se operó en mi escritura,
pues pasé de escribir
sonetos a escribir
en verso libre
la poesía libre.
Libre como el que fui,
libre como el que soy
y libre como el que yo seré.
Y es que esté donde esté
seré yo siempre libre
en una casa libre
llena de libertad
y amor
y amor
y amor
de verdad a la vida.

Palabra a palabra y verso a verso

Qué tendrá la palabra
o la voz
o el vocablo
revolución
que cuando
lo escuchamos
pensamos
o en un cambio violento
del estado de las cosas llamado
o en un cambio veloz y profundo
de algo.
De algo grande.
Muy grande.
Y haber claro que hay
muchas revoluciones
que provocan un cambio
violentamente
y velozmente
como profundamente
de las cosas
que consideramos grandes.
Y el revolucionario o revolucionaria
que somos
o que queremos ser
al pensar en la revolución que tenemos en mente
la imaginamos de un tamaño descomunal
y de cosas que a veces nos quedan muy grandes
porque las tomamos como las más grandes.
Tales como cambiar de abajo arriba nuestro país 
 o que nuestra nación llegue a ser un Estado
o que nuestro pueblo trabajador y nuestra clase obrera tomen conciencia
de la opresión que sufren y de la esclavitud que mal llevan 
y se lancen a hacer la revolución
y la hagan y se liberen
o lograr el salto del capitalismo al socialismo y de este al comunismo
y cosas por el estilo.
Sin embargo,
al imaginar una revolución de esta clase,
los revolucionarios y revolucionarias,
muchas veces,
demasiadas veces,
sufrimos al ver que nuestros sueños de libertad
y de igualdad
y de paz
y de justicia
chocan contra un enemigo poderosísimo
o contra el poder de los poderes
que hace todo y más
porque nuestros sueños no lleguen a hacerse realidad.
Y sufrimos y sufrimos y sufrimos
en nuestras carnes y en nuestros huesos
y en nuestras mentes y en nuestros corazones
y en nuestros cuerpos y en nuestras almas
y en nuestros seres
y en nuestras personas
al ver que no somos capaces
aunque pasamos de las ideas a las acciones
de realizar nuestras ensoñaciones.
Y sufrimos y sufrimos y sufrimos.
¡Vaya que sí sufrimos!
¡Sufrimos!
Y aunque sabemos lo que es sufrir,
lo que es sufrir de verdad,
estoy convencido de que ha llegado el momento
y la hora
de dejar de sufrir.
Y para ello hay que pasar de pensar y de hacer la revolución
tal y como la pensamos
y la intentamos hacer
a pensar y a hacer una revolución
no tan violenta y sí más pacífica
y no tan veloz y sí más lenta
y no tan profunda y sí más superficial.
Y es que pacíficamente
y lentamente
y superficialmente
y centrándonos en cosas más pequeñas
se pueden lograr cosas muy grandes.
¡Muy grandes!
Pequeñas como sembrar una semilla
y regar una flor
y plantar un árbol.
Y semilla a semilla
y flor a flor
y árbol a árbol
igual un día
nos vemos en medio de un bosque.
Y es que los bosques
no nos dejan ver
las semillas
ni las flores
ni los árboles.
O dicho con otras palabras,
tenemos sueños tan grandes
que nos impiden ver los sueños pequeños.
Tengamos pues sueños pequeños
y hagamos realidades grandes.
Y no al revés.
Porque la revolución es como una poesía,
palabra a palabra
y verso a verso.
Palabra a palabra
y verso a verso.
Como una poesía.

Del Durango de ayer al Durango del mañana

Venimos de un Durango,
en lo político,
en el que el pacto de gobierno
del PNV-PSOE
lo dijo todo por sí mismo
y habló por sí solo.
Y es que ese pacto,
si algo deja a las claras,
es, en primer lugar,
que el PNV no quiso un pacto entre abertzales,
sino entre no abertzales.
Entre no abertzales porque,
en mi opinión,
 no es un abertzale quien prefiere pactar con el PSE,
que de abertzale vasco no tiene nada
y de abertzale español lo tiene todo,
antes que pactar con Euskal Herria Bildu.
Y en segundo lugar,
que el PSE no quiso un pacto entre las izquierdas,
sino entre las cuasi derechas vascas.
Y es que,
en mi opinión,
no es de izquierdas quien prefiere pactar con el PNV,
que de izquierda no tiene casi nada
y de derecha lo tiene casi todo,
antes que pactar con Euskal Herria Bildu y Podemos.
Y el cambio pudo ser
y no fue.
Pudo ser un cambio hacia un Durango abertzale
y no fue.
O pudo ser un cambio hacia un Durango de izquierdas
y no fue.
¡Y la llave para aquel cambio abertzale la tuvo el PNV
y la llave para este cambio de izquierdas la tuvo el PSE!
¡Y en esta campaña la cabeza de lista “socialista” 
diciendo que iban a tener la llave de la gobernabilidad
o de cualquier gobierno!
¡Pues no la tienen,
pero la tuvieron hace cuatro años!
¡Para un gobierno de izquierdas!
Y si venimos de este Durango,
¿a qué Durango vamos?
A uno de izquierdas parece
y puede ser.
Y a uno, más que abertzale,
a favor del derecho a decidir.
A decidir a nivel de Durango
y a decidir a nivel de Euskal Herria también.
También porque si uno es partidario de la consulta
como medio democrático por excelencia,
lo debe ser para cualquier consulta.
¡Para cualquier consulta!
Para la de las torres sí
y para saber si queremos formar parte del reino español
o de una república vasca también.
¡Para cualquier consulta!
O dicho con un ejemplo.
Quien esté a favor de Erabaki
ha de estar a favor de Gure Esku Dago también.
Y ya hemos visto que en Durango
hay quien no quiere ni aquello ni esto
y hay quien quiere más Gure Esku Dago que Erabaki
y quien, más Erabaki que Gure Esku Dago
y quien, ambas cosas a la vez.
¡Ponga usted los nombres de los partidos políticos a esos quienes!
¡Y estar por el derecho a decidir
es estar a favor del derecho
y del decidir
independientemente de lo que se vaya a decidir
y no es estarlo en función del qué se decide!
¡Y o se puede decidir de todo
o a la hora de la verdad no decidimos de nada!
¡De todo!
¡O de nada!
Y por otro lado,
a más consultas, más democracia
y al revés.
Porque la democracia de verdad se hace consultando al pueblo
y la de mentira
y las dictaduras
se hacen sin consulta mediante.
Venimos de un Durango,
en lo económico,
y tenga en cuenta que soy de letras
y perdóneme si los números me bailan,
con una tasa de paro
que si tras la crisis de 2008
alcanzó sus porcentajes más altos
los años 2012, 2013 y 2014,
con tasas del 14%,
desde 2014
ha ido descendiendo,
no a niveles anteriores a la crisis,
sino al inicio de la misma,
entorno al 8%.
De hecho,
Durango
en la lista 
de los municipios de Bizkaia de entre 10000 y 40000 habitantes
con menor tasa de paro
le sigue a Zornotza,
que la encabeza.
¡Un tema del que poco se ha hablado en campaña!
¡Y puedo entender, aunque no lo comparto,
que la oposición no quiera sacar este tema a relucir!
¡Pero que el gobierno no hable más de él es de juzgado de guardia!
¡Las cosas como son!
Otra cosa es qué tipo de empleo se está creando.
Y por lo que se respira en las empresas y demás
yo, hasta marzo peón y desde marzo parado,
 diría que es un empleo más precario, temporal y mal pagado que de calidad.
Y de ello son síntomas las manifestaciones obreras
y carteles de denuncia
y huelgas
y demás
que no han faltado, la verdad.
¡Las cosas como son!
Y quizás sea mucho decir que el anterior gobierno
ha estado con los patrones y contra los obreros y obreras,
pero el nuevo gobierno
debería estar más con la clase obrera que con la patronal.
¡Y al lado de los y las pensionistas
y de los parados y paradas!
¡Y no sobre ellos,
sino por encima de todo
con ellos y con ellas
y sus reivindicaciones!
¡No para hacerse una foto,
sino para cambiar de marco y pintar un buen cuadro!
Y ojalá sea este Durango al que vayamos.
A este y a uno 
en que en que el pequeño comercio sea grande
y el gran comercio, pequeño.
¡Un Durango no de centros comerciales,
sino en que el comercio sea central!
¡Vital!
Y un Durango en que la industria
no huela tanto a metal y herramienta y automoción y fundición,
sino que eche raíces en otras ramas industriales
y huela bien y huela a las fábricas con más futuro, que son las verdes.
Y un Durango en el que el sector agrario
no muera, 
sino que conserve, por lo menos, la poca vida que tiene.
Y es que hay que poner algo más que toda la carne en el asador
y que tener la buena leche
y que echarle un par de huevos.
¡Y el tomate de verdad puede estar en los productos ecológicos!
¿O nos importan un pimiento nuestros pocos y pocas baserritarras!
¡Baserritarras del siglo XXI!
Y un Durango con un turismo al alza.
Y los datos y los visitantes en nuestras calles
dan fe de que las cosas no se están haciendo mal.
Y para ello no solo debemos cuidar y conservar
y rehabilitar y potenciar los recursos turísticos que tenemos,
desde los arquitectónicos a los paisajísticos
y demás,
sino que el turismo a su vez ha de ser respetuoso con los mismos.
Hasta hacer un Durango amable también para los turistas
y unos turistas también amables para Durango.
Para un Durango digno de ver y visitar.
Un Durango al que le duelan las heridas en sus recursos naturales
y las pintadas en sus obras de arte
y que valore su riqueza gastronómica
y que proteja su vitalidad cultural
y que dé a conocer su historia
y, en fin,
que mantenga vivas todas esas cosas que marcan la personalidad de este pueblo
y que lo hacen único.
Y más vale un turismo de gota a gota,
que de oleadas y en masa.
Porque más que por la cantidad de turistas
hay que apostar por la calidad del turismo.
Y si en este hay más luces que sombras,
sombras también las hay.
¡Claro que hay sombras!
Como, por decir una, la de tener espacios poco utilizados o infrautilizados
o espacios vacíos a los que se les podía dar una utilidad.
Por ejemplo, un museo del bombardeo en el palacio de Garai o Garai Jauregia.
¡Ideas para hacer realidad que no falten!
¡Que hay fotografías del Durango bombardeado!
¡Libros!
¡Noticias en la prensa de la época!
¡Canciones!
¡Documentales!
¡Testimonios de víctimas y testigos!
¡Bertsos!
¡Poesías!
¡Armas!
¡Trozos de bombas!
¡Y es que qué no hay!
¡Sobre todo hay una herida mal cerrada!
Razón por la que
¡hay que enseñar el bombardeo para que no se vuelva a repetir!
¡Ni aquí!
¡Ni allá!
¡Ni nunca más!
¡Nunca!
¡Nunca más!
¡Ni aquí!
¡Ni allá!
¡Y si nos bombardearon con los bombarderos,
bombardeemos con los bombardeos!
¡Y con vistas a la paz!
¡Porque hicimos la guerra a la fuerza,
pero hagamos la paz con la razón!
Y permítame un apunte final sobre este tema del turismo.
Decía la candidata del PP a estas últimas elecciones
que le daba pena que un pueblo tan bonito como Durango,
que le recordaba a Estrasburgo,
fuese tan poco conocido.
Y en este hecho,
en el no conocimiento de Durango
o en el desconocimiento,
reside la clave del Durango como destino turístico por el que hay que apostar.
Y es que el turismo,
del bueno
y de verdad,
es el que se hace en un sitio que se desconoce o no se conoce.
Ese turismo que te pone los ojos abiertos de par en par
y con la boca abierta al ver algo nuevo
y no algo sabido y conocido.
Y es que no hay que confundir
el turismo por el que ha apostado Durango
desde y antes y después de mis años de concejal de turismo
con un lugar de vacaciones a lo Marina d’Or o Benidorm.
Y no me lo tome al pie de la letra
y tenga en cuenta las excepciones a lo que voy a decir,
pero de vacaciones se va, muchas veces, a un lugar ya conocido
y que se tiene más que visto
y, en cambio,
 a no parar de callejear y de ver cosas nuevas y desconocidas se va de turismo.
¡Que no es lo mismo!
¡De vacaciones a descansar!
¡De turismo a cansarse!
¡Y la paradoja es que de vacaciones muchos y muchas
van a sitios de los que ya están cansados a descansar!
¡Y de turismo se va a sitios de los que no te cansas a cansarte!
¡Que no es lo mismo!
¡Ni antzerako, parecido!
Venimos de un Durango,
en lo demográfico,
que desde 2001 a 2018,
a excepción de los años 2010 y 2011,
ha aumentado su población
hasta llegar a los 29295 habitantes del 2018.
Un Durango en el que hay casi mil mujeres más que hombres en este último año.
Y en el que las mujeres viven más que los hombres.
Y con más mujeres que hombres sobre todo en el grupo de población mayor de 65 años.
Y un Durango con más población joven que de la tercera Edad
y en el que crece más rápidamente aquella que esta.
En cuanto a la población extranjera residente en la villa duranguesa,
un Durango en el que,
a excepción de los años 2010 y 2011,
el número de habitantes nacidos en el extranjero
no ha parado de crecer
desde los 415 del 2001
hasta los 2949 del 2019.
Y respecto a quienes viven en Durango y nacieron en provincias españolas,
un Durango con cada vez menos nacidos y nacidas en las mismas.
Pues de los 5404 del 2001
ha pasado a los 4364 del 2018.
Luego, un Durango con más inmigrantes extranjeros
y menos inmigrantes españoles.
Y con más inmigración que emigración.
Y en el Durango al que vamos
los tiros van a seguir por ahí.
¡Por donde han ido!
Y por ello hay que fomentar la natalidad,
atender y cuidar bien de los y las mayores
y recibir con un ongi etorri y tratar como se debe a las personas venidas de fuera.
Porque no hay que ir hacia un Durango first 
y para los durangueses y duranguesas primero,
sino hacia un Durango para todo el mundo.
¡Para todo el mundo!
Porque todo el mundo puede enriquecer a Durango
y al revés,
Durango, a todo el mundo.
Venimos de un Durango,
en lo que a las lenguas se refiere,
en el que de los 8885 euskaldunes de 1981
se ha pasado a los 15191 de 2016
y de los 12315 erdaldunes a los 7862.
O dicho de otro modo,
en el año citado, el 52’91 de los durangueses y duranguesas
eran euskaldunes
y el 27’38, erdaldunes.
Euskaldunes bilingües como poco.
Erdaldunes monolingües y como mucho bilingües.
Aunque hay excepciones a lo dicho,
pero se entiende lo que se quiere decir.
Luego, en cuanto a la lengua de los vascos,
las cosas se están haciendo bien,
aunque se pueden hacer mejor.
Y es hacia este Durango al que hay que ir.
Hacia un Durango en el que el aumento en el conocimiento de nuestra lengua vasca
vaya unido a un uso mayor de la misma.
¡Este es el reto!
Reto de todos y de todas.
Y las políticas ayudan,
pero los y las hablantes tenemos la última palabra
y para ello la primera palabra es clave.
Lehenengo hitza euskaraz
azken berbaraino.
Dicho lo cual,
así como es más rico un Durango diverso
y multinacional o plurinacional,
también lo es cuantas más lenguas sepa.
¡Y es que el saber no ocupa lugar!
¡Es más bien el no saber lo que trae ocupaciones y exterminios de pueblos y culturas!
¡De esto en Euskal Herria sabemos mucho!
¡Y España, la que se cree muy lista y es una ignorante, no quiere saber!
¡Saber de cuando prohibía el euskara, la ikurriña y muchos bienes de la humanidad más!
¡No quiere saber!
¡No quiere!
Venimos de un Durango,
en cuanto a los estudios,
en el que aunque parezca mentira,
pocos y pocas,
pero hay analfabetos y analfabetas.
Gracias a Dios
o, al buen hacer, mejor,
cada vez menos.
Un Durango en el que poco a poco hay menos personas sin estudios,
más o menos el 2% de la población,
en torno al 30% de la población solo con estudios primarios
y entorno al 18% con superiores.
Un Durango cada vez más preparado y formado,
pero que hay que seguir formando.
No solo porque la vida es un continuo aprendizaje,
sino porque vivimos en el mundo de la información
y del conocimiento,
aunque hay quien dice de la desinformación y del desconocimiento.
Un mundo
en el cual el reciclaje de los saberes viejos y aprendizaje de los nuevos es fundamental.
Y hacia este Durango cada vez más educado
es hacia el que hay que ir.
Hacia un Durango preparado para la vida moderna.
Venimos de un Durango,
en lo cultural,
con mucho arte
desde la literatura a la música
y desde la danza a la pintura
y desde la escultura al cine
y desde la bertsolaritza al teatro
pasando por otras muchas artes.
Este medio de comunicación, Mugalari, entre otros,
pone de manifiesto lo dicho a diario.
¡Arte no nos falta!
¡Y arte nunca sobra!
Y es hacia un Durango que ponga todos los medios para que el arte vaya a más
hacia el que hay que ir.
Más aún en estos tiempos en que se utilizan,
mire si no a España,
tantas malas artes contra el arte y los y las artistas.
Y se puede entender, cómo no, que el arte esté contra el poder,
pero que el poder esté contra el arte…
clama al cielo.
¡Con el arte por lo tanto!
¡Con el arte por la vida!
¡Con el arte hasta la muerte!
Venimos de un Durango,
en lo urbanístico,
con cinco torres que venían desde arriba
y vamos a un Durango,
quizás,
con cinco torres que van abajo.
¡El pueblo lo dirá!
¡Y a ver lo que dice!
Porque ejemplos en la historia no faltan
de consultas perdidas por sus promotores y promotoras.
¡Pero, diga lo que diga el pueblo,
el que se haga una consulta
siempre es una victoria,
por el simple hecho de llevarla a cabo!
Un Durango que en su trama urbana
anda a falta de espacios verdes porque hemos vivido tiempos grises.
¡Muy grises!
Y menos echarse flores
y más sembrar la flora
y más plantar árboles, 
de Gernika
o de donde sean
los árboles de la vida.
Y es que las plantas y árboles no solo mejoran los malos aires que respiramos,
sino que aromatizan los malos olores que padecemos.
En suma,
un Durango berdeago.
Más que de feria,
de fe verde.
Y un Durango que urbanísticamente sea
amable con el peatón,
amigo de la bicicleta,
amante del transporte público
y menos adicto a las dos y a las cuatro y más ruedas con motor.
¡Que se dice fácil y pronto,
pero del dicho al hecho…
va un trecho!
Y un Durango más seguro, vialmente hablando,
tanto para los viandantes y ciclistas como para los conductores y conductoras.
Y si se aceptan sugerencias,
sin contenedores de basura…
ante los pasos de cebra
que ciegan la visibilidad.
Por ejemplo, los de la calle Alluitz con Fray Juan de Zumárraga.
Y hacia este Durango hay que ir
y concienciarse de ello no estaría mal.
Porque un mundo de cada cual con su coche
es un desastre que nos lleva al caos.
Y en Durango,
y perdone usted porque el dato es de hace catorce años,
en 2005 el parque automovilístico era de 11582 vehículos.
O 43 vehículos por cada 100 personas.
Casi uno por cada dos.
Y este dato, que supongo que habrá aumentado
o que andará por ahí, vehículo… arriba, vehículo abajo
y diría que más arriba
que abajo,
es una barbaridad.
¡Algún día habrá que darle una vuelta al coche… a nivel mundial!
Porque con otra organización política y económica y social
sería posible organizarse con menos vehículos…
y más trasporte público.
Y es que a más de que hay más vehículos de los necesarios
hay quienes cogen el coche hasta para ir a la vuelta de la esquina.
¡Y la contaminación que conlleva imagínesela!
¡Y lo bien que le vendría al planeta unos sistemas de transportes sostenibles
ni le cuento!
¡Y los espacios que se liberarían sin tanto aparcamiento…!
En fin.
¡Y de la OTA y parkings y carreteras ni le hablo
porque a este paso 
¡va a haber OTA hasta para aparcar el trasero en un banco,
los parques se van transformar en parkings
y las carreteras van a llegar hasta la cima del Everest!
¡Exagerando un poco!
¡Pero algo de eso hay!
Como hay quien pone el grito en el cielo por ver espacios vacíos
o mal aprovechados como el Pabellón multiusos, por decir uno,
y no se le cae la cara de vergüenza al suelo por viajar el solito o ella en un coche
de cinco plazas o más.
¡Menos hipocresía, por favor!
Venimos de un Durango,
si hablamos de la juventud,
con pocas alternativas
al hecho de divertirse en sus tiempos de ocio y tiempo libre
con una bebida alcohólica en la mano derecha,
un cigarro o un porro en la izquierda
y desde anfetaminas a cocaína de los pies a la cabeza.
¿Qué se le ofrece a la juventud
aparte de poder practicar un deporte
o ser espectador del mismo
o de asistir a algún concierto musical
o de ir al teatro
o al cine
o a un espectáculo cultural?
¿Qué?
¿Qué que sea bueno?
¿Y barato?
¿No es acaso sintomático que cuadrillas de jóvenes se tengan que pagar
a escote de su bolsillo sin blanca
un local para divertirse y pasar un buen rato?
¿O que se lancen a la ocupación
porque no van a darles la llave?
¡Ocupación!
¡Piénsatelo!
Y si no les queda otra que poner un bote para un local
u ocuparlo directamente,
con los trabajos con contratos de becario que se les ofrecen
cómo hostias van a acceder a una casa en propiedad o en alquiler.
¿Cómo?
¡Ni en sueños pueden!
¡Aunque en sueños quieren!
Y el Durango al que hay que ir
es uno que permita a los y las jóvenes, y a quienes no son tan jóvenes también,
hacer una vida en condiciones.
En dignas condiciones.
¡Y en el que salir de la casa de los padres
no cueste tanto como salir del armario!
¡Y hay que salir de la casa
y hay que salir del armario!
¡Es lo normal!
¡Lo anormal es no poder ser más que como Dios manda
y ser un ocupa en la casa del padre, madre casi hasta que la misma se hereda!
Y hablando de vivienda…
Venimos de un Durango,
en el que hay viviendas, habitadas y vacías, a mares,
tantas que casi no hay terrenos sin edificar ni edificables,
y viviendas que están por las nubes.
Y no sé si la solución al problema de la vivienda tiene que ser a lo marxista-leninista
y expropiar a quienes tienen varias para dárselas a quienes no tienen ninguna
en tanto no se construyan y repartan viviendas para todos y todas, 
pero
¿no sería mejor en vez de hacer máquinas de guerra para matarnos
hacer, como las llamó alguno, las máquinas para vivir que son las casas?
¡Ay si consultaran al pueblo
y nos dieran la opción de elegir
entre hacer tanques… o casas
con nuestro dinero público
para repartirlas entre el pueblo en persona?
¡Otro gallo cantaría!
¡Y casita al canto!
Venimos de un Durango,
si hablamos del medio físico y natural,
con un aire que es de pena,
unos ríos que están de llorar
y unos montes y bosques que gimotean del dolor que les causamos.
Que les causamos
porque si hablamos del aire tanta culpa o más que las emisiones industriales
la tiene nuestro modo de vida,
desde el uso y abuso del coche…
hasta la poca conciencia ecológica que tenemos en el día a día.
¡Y es que gastamos energías donde no hay que gastar
y no las ahorramos donde se pueden ahorrar!
¡Ya aprenderemos!
¡Quizás demasiado tarde!
Y si hablamos de los ríos,
mal están los vertidos industriales,
pero es casi peor hacer la vista gorda
o que no abramos los ojos
ni levantemos la voz
para decir ya basta!
¡Ya basta!
¡Basta!
Y si hablamos de los montes y bosques,
somos muy poco montesinos y montesinas y monteses y montesas
y muy poco hombres y mujeres de los bosques
porque estamos desmontando aquellos 
y haciendo un bosquete de estos.
¡Y ya basta!
¡Ya Basta!
¡Basta!
¡Basta de explotar sin reparo los montes y bosques para sacarles montañas de dinero!
¡Y es que frente a quienes tienen pasta por la madera…
y tienen madera para la pasta
hay que ser de otra pasta y tener madera de la buena!
Y el Durango hacia el que hay que ir
es un Durango con un aire lo más puro posible,
vital y no mortal
y que al respirarlo nos sintamos como
los buitres, halcones, aguiluchos y demás aves en nuestros cielos.
¡Lo agradeceremos tanto como estas y otras especies
que dan vida y un aire de libertad a nuestros firmamentos
y que también las debemos conservar!
¡Porque nos y las estamos poniendo en peligro!
Y ya que Durango no es el Parque Natural del Serengeti
ni la Reserva Nacional Masai Mara,
si una vez al año,
una vez,
vienen a visitarnos unas cigüeñas,
que alguien le diga, por favor,
que alguien le diga
a quien les pone palos de hierro en las antenas
donde anidan
para que no aniden
que deje de hacer el desalmado o desalmada,
por no decir el tonto o la tonta del culo.
Y si hablamos de los ríos del futuro,
tres pinceladas nada más.
Una, hay que hacer que nuestros ríos sean, a poder ser o a ser posible, potables.
Dos, hay que lograr que sean aptos para el baño.
Y tres, que tengan en lugar de tanto cinc, cobre, cromo, hierro y plomo…
más vida natural y más peces
como las pocas truchas, loinas y gobios… que quedan en ellos. 
¡Y es que en mis años de chaval pescábamos en el río Mañaria…
con pita, anzuelo y lombriz 
y mucho arte
y paciencia a prueba de bombas.
Tiempos aquellos en que veía hasta un ciego, no muchas, pero veía
cañas por San Agustín y Pinondo… 
y que ahora no ven ni los que tienen buena vista!
¡Recuperemos nuestros ríos!
¡Nuestros ríos!
¡Y es que frente a quienes son de repartirse para sí solos 
todo el pescado vendido,
seamos de pescar nuestros sueños!
Y si hablamos de los montes y bosques del mañana
caigámonos del pino
y dejemos de plantar tanto pino
y recuperemos nuestros bosques originales
de hayas, acebos, robles, fresnos, arces, avellanos y demás.
¡Menos pinos y sin hongos
y más tipos de árboles como los dichos!
¡Más tipos!
¡Y más árboles!
¡Más árboles que captan las emisiones de CO2!
¡Y más plantas!
¡Naturales!
¡Y seamos montañeros y montañeras!
¡Y seamos bosquimanos!
¡Ya me entiende!
Venimos de un Durango,
en cuanto a la violencia contra las mujeres,
que nos tiene que dar mucho que pensar
y muchísimo más que actuar
para ponerle freno a tal violencia que no tiene perdón de Dios…
y hasta erradicarla de nuestras vidas.
Y si semana sí
y semana también
casi hemos tenido casos de violencia contra las mujeres 
no tengo el dato de Durango,
pero Euskadi tiene la tasa de víctimas por cada 1000 mujeres mayores de 14 años
más baja de todo el Estado español.
En 2018, 742 víctimas en Euskadi.
En España 31286.
Una barbaridad.
Un auténtico atentado.
¡Que da para hacer no una unidad didáctica, sino muchas sobre la materia!
¡Y es que terrorismos los hay de todos los colores!
¡Aunque hay quienes solo ven uno!
Y a este Durango concienciado con esta problemática tan sangrante es al que hay que ir.
A este y al que apueste por la igualdad,
o mejor, las igualdades.
¡No solo la del hombre y la mujer!
Que no solo hay una desigualdad,
sino ¡ríos de desigualdades!
¡Y en nuestro ayuntamiento diría que solo veían una!
¡La desigualdad entre ellos y ellas!
¡Y peor que la desigualdad que sufre una mujer respecto al hombre
es la que sufre una mujer discapacitada respecto a una capacitada o un capacitado!
Es una doble desigualdad.
¡Por mujer y por discapacitada!
¡Lo sé por experiencia!
¡Porque la he visto con mis propios ojos
debido a mi discapacidad!
¡O mejor, debido a mi distinta capacidad!
¡Y lenguaje no sexista
bienvenido sea
y como poeta
diría que en la medida de lo posible en los textos!
¡Pero lenguaje no “discapacitante” o “discapacitador”
bienvenido sea también!
¡Fíjese en la diferencia que va de hablar de discapacidad
a hablar de distinta capacidad!
Porque todos y todas tenemos distintas capacidades,
pero tengamos las mismas oportunidades.
Es de justicia.
¡Que Messi para el futbol tiene mucha capacidad,
pero para el baloncesto igual no está tan capacitado!
¡Y la oportunidad hay que dársela a todo el mundo!
¡Y hay más!
¡Muchas más desigualdades!
¡Y muchos más lenguajes justos y acertados para empezar a igualar al personal!
¡Que ya es hora!
Y por acabar,
que ya es hora también
y me voy por las ramas
a la raíz,
no sé quién va a gobernar,
pero lo dicho hasta ahora
dígame usted si no es válido
gobierne quien gobierne
y oposite quien oposite.
¡Gobierne quien gobierne! 
¡Y oposite quien oposite!

Poema o poesía

Una cosa que quiero escribirle 
es que en la vida y por nada del mundo
hay que despertar a un dictador si está dormido
y que siempre hay que dormirle si despierta.
Y es que los dictadores como mejor están es dormidos
y los pueblos, despiertos.
Y al revés.
Los dictadores como peor, despiertos
y los pueblos, dormidos.
Pues si aquellos despiertan, no hay tregua y es la guerra
y si duermen, se respira algo de paz.
Y si no hay que despertar a los dictadores
y les tenemos dejar dormir si duermen
y les debemos dormir si despiertan,
a veces, las más de las veces,
son ellos quienes despiertan al pueblo,
aunque lo quieran dormir.
Y si ni con una dictadura ante los ojos despierta el pueblo,
entonces,
el mejor despertador
son los soñadores y las soñadoras.
Y a estos
y a estas
no hay que despertar porque no duermen hasta cumplir sus sueños
y no hay que dormirles porque son quienes nos van a despertar.
¡Sus sueños les quita el sueño!
¡Y sus despertares nos pueden despertar!
Otra cosa que quiero escribirle
es que en la vida y por nada del mundo
hay que dar de comer ideas a un dictador que te va a morder hasta la cabeza
y que hay que morderle con las ideas hasta comerle la cabeza.
Y es que los dictadores no solo lo devoran todo,
sino que digieren mal las ideas,
sobre todo las que están cargadas de buenas razones, 
mejores verdades
y supremas justicias.
¡Mejor no dar ideas a quien no tiene una idea buena
y tiene todas las malas!
¡No dar ideas,
sino darle con las ideas!
Y aunque los dictadores tratan, por todos los medios, de llenar las cabezas del pueblo
de malas ideas
e incluso de las peores,
cuando el pueblo ve que a la cabeza del pueblo
hay un monstruo de mala cabeza
y sin corazón
o con el peor de los corazones,
se le despiertan en su buena cabeza
las buenas ideas
e incluso las mejores.
Y es que a veces,
por desgracia,
el pueblo tiene que ver el mal para querer el bien
y en ocasiones,
y da pena decirlo,
ni viendo el bien se aparta del mal.
Dicho lo cual, le diré
que a los soñadores y soñadoras,
que son quienes le dan al pueblo sus mejores ideas,
el pueblo más que darles ideas,
les tiene que ayudar a llevarlas a la acción
y a ponerlas en práctica
y a realizarlas.
Porque sus sueños sin un pueblo despierto que los quiera hacer realidad
sueños son.
Sueños que no pasan de ser sueños
o sueños sin materializar.
Y como un sueño no se haga realidad…
la realidad no se hace como un sueño.
Otra cosa que quiero escribirle
es que en la vida y por nada del mundo
hay que tener miedo ante un dictador o una dictadura.
Y es que si aquel es el miedo en persona
o el coco
y aquella es el régimen del miedo
y del terror,
no se les puede dar la satisfacción de que nos atemorizan
o de que les tememos.
Porque aunque nos quieran meter el miedo en el cuerpo
y en el alma
y en la cabeza
y en el corazón
y en nuestro ser y en nuestra persona
no hay que tener miedo al miedo.
No hay que tenerlo
porque,
en realidad,
el miedo tiene miedo,
miedo al pueblo
y a que el pueblo no le tema
y no le tenga miedo.
Y un pueblo sin miedo
es un pueblo libre
y un pueblo con miedo
está preso del miedo.
Además no hay que tener miedo 
a quien nos encadena
ni a las cadenas,
sino que hay que tener el valor
para romper las cadenas
y para encadenar a quien nos encadena.
Dicho lo cual, le diré
que miedo,
lo que se dice miedo,
hay que tener a no estar a la altura 
de los soñadores y soñadoras
y de sus sueños.
Y nada asegura la victoria,
pero el pueblo tiene que tener por seguro
que si no lucha,
la derrota es segura.
Y es que luchar por los sueños
es luchar contra las pesadillas.
¡Y o sueños o pesadillas!
¡O sueños o pesadillas!
Otra cosa que quería escribirle
es que en la vida y por nada del mundo
hay que dejar de alzar la voz ante un dictador.
Y es que si la primera víctima cuando llega la guerra es la verdad,
cuando llega la dictadura lo primero que cae es la libertad
y sobre las ruinas de las libertades abatidas se alza la tiranía.
Y renunciar a levantar la voz
y a la libre expresión
no solo es renunciar a llamar a las cosas por su nombre,
sino dejar vía libre a lo que no tiene nombre.
Pues renunciando a aquel derecho se llega al no hay derecho
ni derechos que valgan.
¡Porque quien calla, otorga!
¡Otorga la palabra
y otorga la obra!
¡Y ay de quien otorga…!
Por esta razón,
ante quien nos quiere cerrar la boca y los ojos y atar de pies y manos
no queda otra que abrirla y abrirlos y soltarnos y liberarnos.
Pues no solo se libera quien rompe las cadenas,
sino quien ni aunque le encadenen es un preso
y hasta encadenado es libre.
Dicho lo cual, le diré
que los soñadores y soñadoras,
que son quienes ponen voz al levantamiento,
a más de un pueblo que no baja la voz y la levanta ante la dictadura
necesitan que el pueblo se levante.
Porque por mucho que quienes sueñan estén despiertos y anden levantados
si el pueblo no despierta y no se levanta tras ellos
es como si estuviesen dormidos y acostados.
Pues quien sueña necesita un pueblo levantado
y el pueblo acostado necesita a quien sueña.
Y pocos con muchos son más
y muchos sin pocos son menos.
Otra cosa que quería escribirle
es que en la vida y por nada del mundo
hay que darle la mano a un dictador que te va a coger todo el brazo.
Y es que la dictadura es como un ejército
que no solo ocupa cada posición que cedes,
sino que desde la que ocupa te ataca para que cedas
otras y otras y otras
posiciones
hasta que no te queda nada por ceder
y no le queda nada por ocupar.
Y el secreto de las tiranías
es que solo avanzan, si el pueblo retrocede
y solo retroceden, si el pueblo avanza.
Y contra las dictaduras no vale únicamente con resistir,
porque no son como las mareas
que suben
y que bajan
y cuando suben
se puede esperar a que bajen,
sino que o las haces bajar del todo
o suben cada vez más como si nada.
Pues espacio que ocupan
con la fuerza
a la fuerza
es un espacio del que hay que desalojarlas
y no con bonitas palabras precisamente.
Porque las bonitas palabras pueden servir contra quien atiende a razones,
pero contra quien solo atiende a la fuerza
no tienen valor.
Las bonitas palabras, de valer, solo valen en las democracias.
Pues la dictadura solo entiende el lenguaje de la fuerza,
que es su razón de ser.
Y esgrimir la palabra contra quien empuña las armas
es como pelearse a plumazos contra un león.
Dicho lo cual, le diré
que a los soñadores y soñadoras,
a más de estrecharles la mano, el pueblo le tiene que dar sus brazos.
Porque mano a mano
y brazo a brazo
los sueños
cogen cuerpo.
Y es así que los sueños son como las velas
que precisan de los vientos para avanzar
y cuanto más fuertes son los mismos más avanzan.
Y por esto mismo,
los sueños en cuantas más almas penetran cogen más aire y mayor es su avance.
Y para ello,
como están hechos de ideas,
no les sirven más que las palabras.
Y con palabras e ideas de verdad convencen
y con ellas quieren vencer,
mientras que las dictaduras quieren vencer con la fuerza
y si de palabra “convencen” es a base de mentiras.
Ahora bien,
cuando se enfrentan
cara a cara
los sueños contra las pesadillas,
la razón contra la fuerza,
la verdad contra la mentira,
la justicia contra la injusticia
y la libertad contra la tiranía
no suele quedar otra opción,
y es triste que así sea,
que vencer a la fuerza con una fuerza mayor.
Otra cosa que quería escribirle
es que en la vida y por nada del mundo
hay que poner la otra mejilla ante la dictadura
y siempre hay que plantarle cara
y darle la espalda
y cubrirse la espaldas.
Y es que si una cosa intenta la misma,
la dictadura,
es eliminar toda disidencia
y toda resistencia.
Y ya golpee primero a quienes más se le resisten
y después a quienes menos
o lo haga al revés,
la verdad es que va a acabar golpeando a todos.
Pues la tiranía sabe que con ella no valen las medias tintas.
Y o se está a favor de la dictadura o se está contra ella.
¡A favor o en contra!
¡A favor o en contra!
Y fíjese bien,
porque la dictadura no está a favor más que de sí misma
y en contra,
en realidad,
de todos
y de todas.
En contra hasta de quienes están a su favor.
Pues a ella hay que servirle
y le sirven quienes le sirven en tanto que le sirven.
Y le sobran quienes no le sirven.
Por esto precisamente la dictadura no sirve para nada,
porque nos quiere a todos y todas como siervos y siervas.
Y aunque pueda parecer que hay quien se sirve de ella,
ella se sirve de quienes la sirven.
Razón por la cual golpea a quienes no le sirven
y por ello hay que golpearla
hasta acabar con ella.
Pues o acabamos con la misma
o acaba con todo el mundo.
¡Con todo el mundo libre
al hacer a todo el mundo preso!
Y que no le choque
que ella vive presa de hacernos sus esclavos y sus esclavas
y los esclavos y esclavas solo vivamos libres deshaciéndonos de ella.
Así pues,
nada de la otra mejilla.
¡A plantarle cara,
darle la espalda
y cubrirse las espaldas!
Dicho lo cual, le diré
que a los soñadores y soñadoras
el pueblo tiene que guardarles las espaldas.
Porque las dictaduras
se ensañan con quienes tienen sueños,
pues estos
proponen la alternativa a las mismas.
Y es que las dictaduras no solo conocen
que entre dos bienes el pueblo elige el mayor
y entre dos males el menor,
sino que entre el bien y el mal,
tarde o temprano,
elige el bien.
Y por estas razones
hay que cuidar de los soñadores y soñadoras.
Porque al mínimo descuido
la dictadura acaba con ellos y con ellas.
Pues sabe
que los sueños pueden acabar con la dictadura
y que ella puede matar a quienes sueñan,
pero no a los sueños.
Otra cosa que quería escribirle
es que en la vida y por nada del mundo
hay que dejar que la dictadura se maquille
y aparezca con una cara bella,
cuando es fea de cara
y tiene un alma horrible
y horrorosa
y de dar miedo.
Y es que la dictadura es como una diablesa que se viste de seda
y que aunque se vista de seda
diablesa se queda.
Y lo curioso
es que se viste
de aquello con lo que quiere acabar.
¡Se viste de democracia!
Y más curioso aún
es que por ello
puede llegar a haber
“democracias” dictatoriales,
la democracia burguesa, por ejemplo,
y dictaduras democráticas,
por ejemplo, la dictadura del proletariado.
Dicho lo cual, le diré
que a los soñadores y soñadoras
el pueblo les tiene que dar maquillajes
y toallitas desmaquilladoras.
Maquillajes para que mejoren la apariencia de los sueños,
que no su esencia.
Y es que los sueños son hermosos
o no son sueños,
sino malos sueños
o pesadillas.
Pero aunque en esencia los sueños son hermosos,
a veces,
la cara de los sueños,
tristemente,
no es el espejo de su alma.
Porque las dictaduras se esfuerzan en afearlos
y en mostrárnoslos malcarados.
De aquí que en ocasiones
los sueños necesiten maquillar su rostro.
Y toallitas desmaquilladoras
porque los soñadores y soñadoras 
tienen que quitar las capas de pintura
que se aplican las dictaduras
para parecer hermosas,
cuando son espantosas
como ellas solas.
¡Como ellas solas!
¡O como la guerra que son!
¡Espantosas!
¡Como la guerra que son!
¡Como la guerra!

Voz y voto

No sé si usted va a ir a votar o si no,
ni sé en caso de que vaya qué va a votar,
pero mi voz me dice
que ya que tengo voz
ponga voz a mi voto
y ya que tengo voto
ponga voto a mi voz.
Y es que si la voz vota
y hace votos por algo,
el voto alza la voz 
y vocea y habla.
¡Con la voz alta y clara!
¡Con el voto alto y claro!
Y mi voz y mi voto
por principios no van
a parar al final
ni a quien dice las cosas que va a hacer,
pero no luego no hace lo que dijo que haría,
sino que van a quien haya hecho lo que dijera que iba a hacer
y vaya a hacer lo que haya dicho que hará.
Ni a quien en la campaña se patea el pueblo
de arriba abajo
y tras la misma le repatea el pueblo
de abajo arriba.
Ni a quien habla del fin de la historia
y de la lucha de las ideologías
y quiere hacer historia
con la propia ideología
de,
primero,
 su Dios
y lo suyo va a misa
y me decís amén
y si no, hostias y hostias
y más hostias y hostias.
Segundo,
su patria
y el todo por la patria
y patria solo hay una
que es la de arriba España
y el yo soy español, 
español,
español
y ellos y ellas también
y si no, a por ellos oé,
a por ellos oé,
a por ellos oé,
a por ellos oeoé.
Tercero,
su Rey
y su Reina
y su Copa del Rey
y Copa de la Reina
y la Roja, 
la Roja
y ¡Hala Madrid!
¡Hala Madrid!
y nada más
que ¡Hala Madrid!
y el gol
en el campo
y por toda la escuadra
y tarjeta amarilla
y la tarjeta roja
para el rojo y la roja
y los separatistas
y las separatistas
y olé y olé y olé.
Ni a quien es ser la Ley y también es el Orden
y pide, porque aumentan los robos
en casas y en la calle,
más y más policías
y mucha policía
y poca solución,
cuando tiene en su casa de Génova
y de La Moraleja…
los mayores ladrones 
y mayores ladronas.
Ni a quien con la derecha
se pone la medalla
del fin de ETA
y con la izquierda se quita
la medalla de mierda
del principio de los GAL.
Ni a quien en la Puerta del Sol
quería hasta la Luna
como el asalto al cielo,
mas siendo ya una estrella
en la esfera política
quiere y puede un chalet 
como los de la casta
y mucha, mucha pasta
y mucha y mucha pasta.
Ni a quien prefiere el pacto a la española
con el PSOE
y el PP de muleta
que el pacto a lo abertzale
con Euskal Herria Bildu.
Ni a quien en vez de consultar al pueblo
y de que el pueblo hable,
consulta con el Reino
y con el Capital
y el Partido
y la Iglesia
y la Prensa
y Ejército
y otros tantos poderes
y hace lo que estos mandan.
Ni a quien viene a Durango como ese turismo venido de Madrid
que le suena la villa duranguesa solo por las noticias 
de algún etarra 
¿muerto?
Muerto no,
detenido,
pero sin torturar,
claro está,
que las torturas
son de manual
de ETA
y cuentos
de la ONU.
Y no ha oído ni hablar,
pero ni hablar, oiga,
ni hablar
de los bombardeos de Durango
ni de Martxoak Hogeita Hamaika
o asesinos a sueldo
o de Gernika berriro sutan.
Ni a quien me viene a la memoria,
a mi “mala” memoria,
que dijo
que le da pena
que un pueblo como Durango,
tan bonito,
y que le recuerda a rincones de Europa
como Estrasburgo,
sea tan poco conocido,
y le voy a decir la verdad,
mira que en Durango nos conocemos todos
y todas
y de toda la vida,
pero a quien ha dicho lo que he dicho
no le conozco ni de oídas
y lo que dice
reconozco
que se me hace conocido
y es que me suena
a que quien ha dicho lo que he dicho
más que un Durango estrasburgués
lo quiere extraburgués.
Ni a quien viene con muchas rosas,
luego con más espinas,
mejor dicho aguijones,
y aroma de los ricos,
no de pobres, ni obreros,
ni obreras,
y el socialismo, pero sin Marx…,
o sea, sin socialismo
y con lo español a puñados
y más puñados
y puñados
y más puñados.
¿O no son estas verdades como puños?
Ni a quien quiere vender la moto
de la bici y a pie y del transporte público
y luego hace qué y planes renove para el coche
y carretera y manta.
Ni a quien habla de Stop a agresiones machistas.
¡Y por mí supuesto que Stop a cualquier agresión!
No solo a las machistas.
¡A cualquier agresión!
¿Y es que por qué no pone Stop a las Balas de Goma,
sino que le da al play, por ejemplo, a las mismas?
¿Y qué ha sido del Stop a las concertinas?
¿Las va a quitar España y las pone Marruecos?
¿Y el Stop Mare Mortum?
¿Y el Stop la tortura?
¿También a la animal?
¿Y el Stop los Desahucios?
¿Y Stop la dispersión?
¿Y el Stop a los plásticos?
¿Y el Stop a emisiones?
¿Y Stop racismo qué?
¿Y el Stop al fascismo?
¿Y Stop la monarquía?
¿Y Stop presos políticos?
¿Y Stop presas políticas?
¿Y el Stop a las armas?
¿Y Stop a cinco torres?
¡Y Stop y Stop y Stop!
¿O tan solo hay Stop a las consultas
y a los referéndums de autodeterminación?
Ni a quien pase por constitucionalista
con la Constitución
como cárcel de pueblos y de la clase obrera
y pase 
por gran estatutista 
con el Estatuto del siglo XX incumplido
y a este paso sin cumplir ni en el XXI.
Ni a quien es ser “demócrata de toda la vida”
y franquista hasta la muerte.
Ni a quien prefiere antes una Euskal Herria… rota que una España rota
y me diga que con nuestra Euskal Herria hecha se rompe España
y no que con su España hecha se rompe Euskal Herria.
Dicho lo cual,
supongo
que ya sabrá por quién vota mi voz
como por quién habla mi voto.
¿O no?

Preguntas y más preguntas

¿Por qué los del reino de los cielos son tan amigos de los reinos en la tierra
y los de los reinos en la tierra, del reino de los cielos?
¿Por qué se hacen las paces después de hacer la guerra y no antes
y se hacen las guerras antes que hacer las paces y después de hacerlas?
¿Por qué si una dictadura es un Gobierno que,
bajo condiciones excepcionales,
prescinde de una parte,
mayor o menor,
del ordenamiento jurídico
para ejercer la autoridad en un país,
dicen que España es una democracia
cuando prescinde,
nada más
y nada menos,
que de una parte 
de su ordenamiento jurídico
al no cumplir el Estatuto de Gernika,
por ejemplo?
¿Por qué el PSOE presume de haber liderado el final de ETA,
cuando es mentira,
y silencia que lideró… el principio… de los GAL,
cuando es verdad?
¿Por qué hay quienes dicen que con Franco vivíamos mejor
y con ETA, peor?
¿Por qué hubo un tiempo en que todo era ETA, y los GAL y demás nada,
cuando ni todo era ETA ni los GAL y demás nada?
¿Por qué los y las “demócratas de toda la vida” 
hacen todo para no sacar los restos de un dictador de su tumba
y no hacen nada para encontrar y desenterrar los restos de las cunetas
de los y las que dieron su vida por la democracia 
o de los y las demócratas de toda la vida sin entrecomillado?
¿Por qué hablan de las menos de mil víctimas de ETA
y de sus trescientos crímenes sin resolver
y callan las más de dos mil fosas comunes de víctimas del franquismo
y cientos de miles de crímenes del mismo irresueltos?
¿Por qué hicieron primero la llamada ley del olvido en España
y muchos años más tarde la ley de la memoria histórica
y no al revés?
¿Por qué con el olvido olvidaron la memoria
y con la memoria no memoran el olvido?
¿Por qué quienes ven como necesario que ETA pida perdón por sus crímenes
ven como innecesario que se pida perdón, por ejemplo,
por los genocidios en el Nuevo Mundo
o por los muertos que causó la conquista de Navarra
o por los que, la Inquisición
o por los que, el Franquismo
y otros tantos y tantos otros?
¿Por qué hay para quien matar por el socialismo y la independencia está mal
y matar para imponer el imperio español
o para implantar las diferentes monarquías españolas
o para acabar con una república e instaurar una dictadura…
está bien?
¿Por qué dicen que todos los españoles son iguales ante la ley,
cuando,
el rey es diferente a todos por ser inviolable
y la familia real no es como el resto de familias 
y a los hombres de Dios pederastas… les juzgan los propios hombres de Dios
y a los policías culpables del terrorismo de Estado 
las más de las veces les declaran inocentes
y cuando les condenan la pena es pequeña y en un visto y no visto salen de la prisión
y hasta les ascienden
o condecoran
y a los torturadores otro tanto de lo mismo
y los ricos no son como los pobres,
ni los empresarios como los trabajadores,
ni los representantes políticos como los representados y representadas,
ni los amigos del poder como sus enemigos,
ni los altos mandos de las fuerzas armadas como el pueblo desarmado,
ni los defraudadores con cuentas en paraísos fiscales como los contribuyentes de a pie,
ni los altos jueces como los juzgados y juzgadas,
ni las élites y los que son alguien en diferentes ámbitos como los donnadie,
ni los que tienen títulos de nobleza como quienes no los tienen
y suma y sigue?
¿Por qué unos tienen tanta libertad de expresión y otros tan poca o ninguna?
¿Por qué hay bandas de música, cantantes, raperos y demás a los que se les persigue,
se les censura,
se les denuncia por sus letras
y hasta se les juzga y acaban en prisión
por supuestos delitos de odio
o de enaltecimiento del terrorismo
cuando hacen arte con la palabra…
al cantar canciones
y en estadios de fútbol
ultras 
cantan libremente cánticos
llenos de odio 
hacia hinchas asesinados
o de enaltecimiento de asesinos
o de maltratadores
y etcétera?
¿Por qué le llaman Estado de derecho a un Estado que retuerce tanto la ley y las leyes
y se las salta cuando quiere
y si se las salta él mismo no pasa nada y pasa de todo,
pero si se las salta el contrario no pasa una y se pasa del todo?
¿Por qué dicen que hay dos Españas, si la España de las dos Españas
es la España una…?
¿Por qué llaman español de izquierdas
a quien es lo más parecido a un español de derechas
y llaman español de derechas
a quien es lo más parecido a un español de la ultraderecha?
¿Por qué tildan de constitucionalistas a quienes no han cumplido nunca la Constitución
y de estatutistas a quienes, nunca el Estatuto?
¿Por qué quienes se tienen como los mejores patriotas españoles
tienen cuentas en Suiza…?
¿Por qué los amigos de la lengua de Cervantes no tienen nada del Quijote
ni de quijotesco?
¿Por qué hay partidos políticos que piden más policía para evitar los robos en casas…,
cuando en sus propias casas están los mayores ladrones?
¿Por qué tachan de bueno a quien busca pelea
y cuando la encuentra,
de malo a quien le pelea?
¿Por qué hay asesinatos que quedan en homicidios,
homicidios, en homicidios voluntarios,
agresiones sexuales, en abusos sexuales,
abusos de autoridad, en abusos invisibles,
torturas, en malos tratos,
usos desproporcionados de la fuerza, en proporcionados,
delitos, en faltas,
robos, en hurtos,
acosos, en ausencia de los mismos
y etcétera
y al revés
en función de quién sea el culpable
y quién, la víctima?
¿Por qué hay culpables que acaban inocentes
e inocentes, en culpables?
¿Por qué hablan de que hay derecho a la baja laboral
y muchas veces,
demasiadas,
te coges una baja como es debido
y te acaban despidiendo
o no renovándote el contrato de trabajo?
¿Por qué, de que hay del derecho a la huelga,
si a veces es más una obligación hacerla
y nos puede ocurrir lo mismo que se acaba de decir?
¿Por qué, del derecho a la salud y a la seguridad en el trabajo,
si el trabajo mata, incapacita y enferma?
¿Por qué quienes dicen que construir Euzkadi o Catalunya… es romper España
no dicen que construir España es romper Euskadi o Catalunya?
¿Por qué hay quienes pasan por políticos honrados, cuando son los más corruptos,
por republicanos, cuando apoyan a la monarquía,
por socialistas, cuando hacen las políticas que quiere el Gran Capital,
por demócratas, cuando son fascistas,
por hombres de paz, cuando son los señores de la guerra,
por feministas, cuando son machistas,
por amigos del medio ambiente, cuando son sus mayores enemigos,
por enemigos del tráfico de drogas, cuando tienen amistades en el narcotráfico,
por contrarios a la prostitución, cuando poseen clubs de alterne o son puteros,
por defensores de la educación y la sanidad pública, 
cuando las atacan al matricular a los suyos 
y buscar la cura
en centros privados,
por partidarios del transporte público, cuando abusan del propio,
por estar a favor del pueblo, cuando están en su contra,
por ayudar a los pobres, cuando no solo les niegan la ayuda, sino que les perjudican,
por amantes de la libertad, cuando la odian,
por odiar la desigualdad, cuando la aman,
por opuestos a la explotación, cuando están del lado de quien explota
y contra los explotados y explotadas,
por servidores de la justicia, cuando se sirven de las injusticias,
por representantes de los débiles, cuando representan a los poderosos,
por seguidores del bien común y de la mayoría
cuando persiguen el bien privado y de una minoría
y suma y sigue?
¿Por qué quienes se las dan de vasquistas o catalanistas…
tienen tan poco de vascos o catalanes
y tanto de españoles?
¿Por qué si la soberanía reside en el pueblo al soberano no lo puede elegir el pueblo?
¿Por qué si tenemos derecho a la información hay secretos oficiales
y materias reservadas
y papeles que no se descalifican
y no solo nos desinforman, sino que nos manipulan?
¿Por qué si tenemos derecho al secreto de las comunicaciones
es un secreto a voces que no son secretas
y que espían desde nuestras llamadas telefónicas hasta nuestros mensajes electrónicos
y vaya a usted a saber qué más?
¿Por qué si tenemos derecho a una vivienda
es de gritar no hay derecho que a mares no la tengan?
¿Por qué si es derecho a una vivienda digna y adecuada,
hay muchas indignas e inadecuadas?
¿Por qué si los poderes públicos tienen el deber de impedir la especulación,
se especula tanto?
¿Por qué dicen que todos los proyectos políticos
deben competir en igualdad de condiciones
y que son legítimos y realizables,
si la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española
y, por lo tanto, por ejemplo, su disoluble unidad es ilegítima por ley?
¿Por qué la soberanía e independencia de España es legal
y la de Euskadi o Catalunya… es ilegal?
¿Por qué si en ningún caso podemos ser sometidos a tortura
ni a penas o tratos inhumanos,
hay tantos torturados y torturadas
y tantos y tantas con tales penas y tales tratos?
¿Por qué si gozamos del derecho a un juicio justo, hay tanto juicio injusto?
¿Por qué se reconoce el derecho a la propiedad privada
y no a la propiedad común?
¿Por qué el derecho y el deber de defender a España
y no a Euskadi o Catalunya…?
¿Por qué defenderla, si nos ataca?
¿Por qué no atacarla, si no nos defiende?
¿Por qué si tenemos a más del derecho a trabajar, el deber de trabajar
hay tantos y tantas sin trabajo?
¿Por qué si contamos con el derecho a una remuneración suficiente
para satisfacer nuestras necesidades
hay tanto necesitado y tanta necesitada
a quienes no les llega para satisfacerlas?
¿Por qué si los poderes públicos tienen que garantizar unas pensiones adecuadas…,
hay pensiones que son como una broma de mal gusto
por decirlo educadamente?
¿Por qué si los citados poderes tienen que hacer políticas
de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración
de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos,
a estos les cuesta Dios y ayuda encontrar un trabajo
y entrar en el mundo laboral?
¿Por qué si tenemos el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado
y el deber de conservarlo,
el que sufrimos es inadecuado
y no se conserva como se debe?
¿Por qué?
¿Alguien lo sabe?
¿Hay alguien que no lo sepa?

Seguro que le suena

Toda mujer, y también todo hombre, es sin duda un mundo.
Un mundo irrepetible,
original
e inigualable.
Un mundo propio,
individual,
no duplicable.
Un mundo único.
Un mundo singular.
Y un mundo distinto a cualquier otro mundo.
Y sin embargo,
cuántos y cuántos mundos,
si no físicamente,
son tal almas gemelas
y tienen como un aire,
un espíritu,
un algo
que nos lleva a pensar que son el mismo mundo.
O casi.
Mundos de apariencia distinta
y esencia semejante.
De formas diferentes
y fondos casi casi calcados.
Mundos que son como otros mundos
sin ser los mismos mundos.
O mundos que son los mismos mundos
sin ser como otros mundos.
Y así hay mundos, hay mundos,
mundos para los que una de las cosas más importantes del mundo
es la apariencia en persona,
el aspecto exterior,
la imagen,
el continente,
el cuerpo…
La cara externa
o la fachada
del mundo.
La que se ve por fuera.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo contrario a dicho mundo.
El mundo para el cual lo es todo
la esencia,
el ser interno,
la palabra, si me explico,
el contenido,
el alma…
Lo que se ve por dentro.
Y lo curioso es que si aquel mundo
a veces
aparenta y no es,
este mundo
a veces
es y no aparenta.
Mas sea como sea
mundos los hay a mares.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que cree que le va la vida en la salud.
Y la cuida
y se cuida.
Y hace bien,
siempre y cuando
tener buena salud no se convierta en una enfermedad.
Y no descuide la vida
ni vivirla.
Pues primero es vivir
se tenga mejor o peor salud
y luego Dios dirá
o lo dirá la vida, si lo prefiere,
o la muerte,
que la muerte también tiene mucho que decir.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo para el cual el amor es vital.
Un mundo que es el amor de carne y hueso
y todo corazón.
Un mundo amante
y amable,
sea o no un mundo amado.
Y un mundo enamoradizo,
enamorado
y enamorador.
Un mundo que ama su mundo
y que ama a todo mundo
y que quiere hacerse de amar.
Porque sabe que el amor
vive
y que la vida
ama. 
Vive porque ama la vida.
Ama porque vive el amor.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo para el cual el dinero es lo que cuenta.
Un mundo que se muere por tener más y más dinero
y se desvive por tenerlo,
aunque para ello los otros mundos tengan que vivir sin tenerlo
y mueran porque no lo tienen.
Un mundo que quiere ganar plata,
aunque se pierda el “mundo”
y se pierdan los mundos.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que hace
de la familia un pequeño mundo
y del mundo una gran familia.
O al revés,
de la familia un gran mundo
y del mundo una pequeña familia.
Y es que hasta la familia más pequeña es un gran mundo
y hasta el mundo más grande, una pequeña familia.
O al revés.
Hasta la familia más grande es un pequeño mundo
y hasta el mundo más pequeño, una familia grande.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que sabe que la amistad es mundial.
Un mundo amigo de los mundos,
amigable
y amistoso.
Un mundo que no se quiere enemistar con los mundos amigos
y que se quiere amigar con los mundos enemigos.
Porque sabe que un mundo de amigos
es el mejor de los mundos
y un mundo de enemigos
el peor.
Y que conoce que la amistad hay que ganársela 
y nos gana
y que la enemistad hay que perderla
y nos pierde.
Aunque hay veces que por amistades
nos ganamos enemigos
y por enemistades
nos perdemos amigos.
Y también al revés.
Por amistades
perdernos amigos
y por enemistades
ganarnos amigos.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que ha convertido el trabajo en una necesidad.
Y que aunque sabe que la vida es el mejor trabajo
ha hecho del trabajo la peor vida.
¿O no es una contradicción decir que el trabajo mata
y que hay que ganarse la vida con el trabajo?
¿Y qué es si no contradicción que tengamos que vivir de nuestro trabajo
y que nuestro trabajo casi no dé para vivir
o dé para malvivir?
¿Y cómo podemos decir que somos libres para trabajar
o no trabajar
y que el trabajo nos hace libres,
cuando estamos presos del trabajo?
¿O no es el trabajo una esclavitud en el fondo
y en la forma?
¡Y el colmo es que así y todo nos morimos por trabajar
y por un trabajo!
¡Y por trabajar y por un trabajo no vivimos!
¡Y es que tener que trabajar para vivir,
o mejor,
para malvivir
o sobrevivir
es vivir para trabajar.
¡Vivir para trabajar!
¡Y eso no es vida!
¡Sino una mala vida!
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que sueña con ser libre
y que la libertad le quita el sueño
y que al despertar no se ve libre
y cuando estaba dormido no se veía preso.
Y es que para ver la libertad hay que abrir los ojos,
abrir los ojos
y para no que no veamos las cadenas nos los cierran,
nos los cierran.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que quiere un mundo de iguales y no puede
porque quien puede quiere un mundo de diferentes.
Y es una pena.
Porque un mundo de iguales marcaría la diferencia
al anular la desigualdad
y un mundo de diferentes marca la desigualdad
al establecer la diferencia.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que anhela vivir en paz
y le hacen morir en la guerra.
Y que entiende que la lucha por la paz es una gran guerra
y una guerra, una gran lucha.
Y que por la paz merece la pena dar la vida
y por la guerra no merece la pena dar muerte.
¡Y qué triste es querer hacer el amor y no la guerra
y tener que hacer la guerra y no el amor!
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que busca hacer justicia
y encuentra la injusticia
en el mundo.
En el mundo que injustamente no es justo
y que justamente es injusto.
Un mundo injustamente injusto
que justamente hay que hacer justo.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que ve
que el mundo de los ricos
está lleno de millones de pobres
y que el mundo de los pobres
está vacío por los millones de los ricos.
Y no se trata de hacer un mundo
ricamente pobre,
ni pobremente rico.
Sino ricamente rico.
Y es que si el mundo de los ricos necesita un mundo de pobres,
el mundo de los pobres necesita un mundo rico.
No de ricos
y de pobres.
Sino sin ellos.
¡Un mundo rico!
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que vive en el ayer más que en el hoy o el mañana
o el que vive en el presente más que en el pasado o el futuro
o el que vive en el porvenir más que en el pretérito o el momento actual.
Y es que como hay pasados que pasan,
presentes que se presentan
y futuros futuros,
hay pasados presentes,
presentes que pasan
y futuros que no se presentan
y que no pasan.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que es real y no ideal,
sino que es una pesadilla,
o el que es ideal y no irreal,
sino que es un sueño.
Y el sueño es hacer los sueños realidad
y la realidad es hacer las realidades como los sueños.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que dice que la vida es sueño
y la muerte realidad
o el que dice lo contrario,
que la muerte es sueño
y la vida, realidad.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que cree en Dios
y en la otra vida
y en el más allá
o el que no cree ni en Dios
ni en la otra vida
ni en el más allá.
Y no sé si aquel es un mundo de mucha fe
y este uno de poca,
pero todo mundo tiene fes como tiene dudas.
Y creo que hay que creer menos
y no dudo de que hay que dudar más.
Dudar del ser humano, sin dejar de creer en la humanidad
y dudar del mundo, sin dejar de creer en otros mundos.
Dudar de todo,
sin llegar a no creer en nada.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que confía en el conocimiento humano
y que sustituye a Dios con la verdad,
la religión con la ciencia
y la fe con la razón.
Un mundo que no cree en la palabra divina
y sí en las letras, las artes y las ciencias humanas.
 Un mundo que niega que el Padre haya dado a luz a los hijos
o les haya dado la vida
y que ve como las luces de los “hijos” le van a quitar la vida al “Padre”
o le van a dar muerte.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que persigue cambiar el mundo a mejor
y tomar el poder y tenerlo en sus manos para ello
porque ve que el mundo cambia a peor
y que el poder le toma y le tiene en las suyas.
Por esto quiere hacer política,
es decir,
intervenir con su voz
y con su voto
o bien por otros medios
en las cosas públicas
para lograr sus fines
y al hacerla,
al hacer política
descubre que su voz no se escucha,
cuando no la acallan,
que su voto se cuenta,
pero no cuenta,
que los otros medios
se reprimen por todos los medios
y que sus fines se ilegalizan,
si no son ilegales ya.
¡Seguro que le suena!
Como le sonará ese mundo que dejó de creer en la política
y que sabe que solo hay una política de verdad,
que no es el hacer política al uso,
sino hacer la revolución.
La revolución a ser posible
pacíficamente
y si no,
como bien se pueda.
Primero yendo con buenas palabras
y hasta mejores
contra quien de primeras viene con malas palabras
y hasta peores
y de segundas,
con una mezcla explosiva de amenazas y sanciones económicas
y fugas de empresas
y otros tantos “terrorismos del Gran Capital”
y la manipulación de los medios de comunicación
y la condena a los infiernos a los sujetos de la rebelión por parte del reino de los cielos
como del reino de la tierra
y las leyes y las políticas que intervienen los poderes y parlamentos tildados de rebeldes
y de terceras
con mucha policía
y poca diversión
y mucho juez que es parte
y juicios con las sentencias escritas de antemano
y mucha pena de prisión
y por último,
si no hay más remedio,
con el de Tierra, Mar y Aire
y todas las malas artes de las cloacas del Estado.
 Y si ni por estas,
con la mano que mueve los hilos del tío Sam
y otros tantos de su misma sangre.
¡Con todo para dejar en nada la revolución!
¡Este es el gran drama!
¡Que la revolución es la buena acción del pueblo contra el poder establecido
y la contrarrevolución es la mala reacción del poder establecido contra el pueblo!
¡Seguro que le suena!
¡Seguro que le suena!

Contra

Contra quien por su bien llega hacernos el mal 
como por lo “mejor” para sí mismo lo peor para nosotros y nosotras,
contra quien quiere a malas lo que no puede a buenas
como contra quien puede a malas lo que no quiere a buenas,
contra quien por delante es un lobo con piel de cordero
y por detrás un halcón con plumas de paloma,
contra quien solo tiene ojos para sí mismo y está ciego para el resto del mundo,
contra quien no habla claro y hace lo más oscuro
y lo que habla no tiene luces y lo que hace tiene sombras,
contra quien es feliz viendo nuestra tristeza
y se entristece cuando nos ve con alegría,
contra quien cree que tiene derecho a atacarnos
cuando su obligación es defendernos
y al mismo tiempo cree que no tenemos derecho a defendernos
cuando la obligación nuestra es pasar al contraataque,
contra quien tiene más de lo que necesita
y necesita más de lo que tiene,
contra quien es más rico cuanto más somos pobres 
y es más pobre cuanto más somos ricos,
contra quien dice mentiras de verdad como verdades de mentira,
contra quien sueña con vivir y morir de pie 
y que el resto vivamos y muramos de rodillas
y tiene pesadillas al pensar que puede ocurrir lo contrario,
contra quien es un donnadie y llega “a ser alguien” a costa de donnadies a mares
y no quiere que nadie deje de ser un donnadie a costa de los “alguien” a cuentagotas,
contra quien siempre ha roto todos los platos y no paga ninguno
 y logra que quienes nunca hemos roto un plato paguemos todos los platos rotos,
contra quien a más de darnos lo que no merecemos
nos quita hasta lo merecido,
contra quien nunca tiene el alma en paz y siempre tiene cuerpo para la guerra
o al revés,
contra quien siempre tiene el alma en guerra y nunca cuerpo para la paz,
contra quien llega arriba llevándose a todo el mundo por delante 
y llega abajo llevándose a todo el mundo por detrás,
contra quien le va viento en popa a toda vela y navega en un mar de bonanza
y nos pone a navegar con el viento de cara en las aguas de la miseria y de las crisis, 
contra quien palo a palo nos deja sin el nido
y nos roba los huevos,
a más de desplumarnos
y cerrarnos el pico
y cortarnos las alas
para que no volemos,
contra quien está por hacer privado
lo que es público y común
o por privatizar
y no por nacionalizar
o hacer público y común
lo que es privado,
contra quien se ama tanto como nos odia
y nos odia tanto como se ama
y quiere que amemos a quien no nos ama
y no odiemos a quien nos odia
o de otro modo,
quiere que amemos a quien nos odia
y no odiemos a quien no nos ama,
contra quien hace todo para que no tengamos nada
y no hace nada para que lo tengamos todo,
contra quien es de dar muchos trabajos por los que paga poco
y pocos trabajos por los que paga mucho,
contra quien se hace el amo tras hacernos esclavos
y sabe que sin éstos
no sería ya amo
y no quiere que aquéllos sepan
que sin amo
no serían esclavos,
contra quien pone precio alto a nuestra cabeza
y compra el alma del traidor
o la traidora
que se venden
y quiere que las fechorías a estos les salgan gratis
y que nosotros y nosotras lo paguemos muy caro por atrevernos a hacer lo que es justo,
contra quien no hace el bien e intenta que no se vea el mal que hace
o dicho de otra forma,
contra quien hace el mal e intenta que no se vea que no hace el bien,
contra quien nos busca las cosquillas y se alegra por ello
y le hace mucha gracia,
pero si le buscamos las cosquillas se pone serio
y no le hace ni puñetera gracia,
contra quien cuando estamos levantados intenta que nos caigamos al suelo
y cuando estamos en el suelo, que no nos levantemos,
contra quien quiere nuestro trabajo y odia a nuestra clase obrera
y quiere nuestro voto y odia nuestra política,
contra quien se hace el fuerte o el vivo cuando estamos muy débiles o muertos
y se hace el débil o el muerto cuando estamos muy fuertes o muy vivos,
contra quien nos da preso por libre
y no libre por preso,
contra quien hace con la fuerza la injusticia,
con la injusticia, la ley
y con la ley, la trampa,
contra quien perdona sus pecados y no tiene con los nuestros perdón
y peca al perdonar solo los propios
o al castigar tan solo los ajenos,
contra quien no se acuerda de sus manchas
y hace memoria de las nuestras
y no quiere que olvidemos las propias
ni hagamos memoria de las suyas,
contra quien con malas artes intenta
que seamos lo que no somos
y ni con buenas
nos deja ser lo que somos,
contra quien nos ahoga en la tierra
y nos aprieta en la mar,
pero nos dice que vamos a ir al cielo
y no quiere que dudemos del cielo
ni pongamos en cuestión este infierno,
contra quien nos condena
a una vida de mala muerte
y a una muerte de mala vida,
contra quien niega que el pueblo es soberano
y afirma que el “soberano” es pueblo
a más de campechano
y otras tantas mentiras como templos,
contra quien es un listo que nos toma por tontos
y se hace el tonto si somos listos,
contra quien sabe que el dinero y la clase obrera no tienen patria
y aquello le va bien
y esto le va mal
y lo que mejor le va es que la patria y la clase obrera no tengan dinero
o mejor que no tengan
ni mucho
ni poco
dinero,
no mucho porque si no, no venderían su fuerza de trabajo
o no trabajarían
y no poco porque si no, no podrían comprar los productos del trabajo
o comprarían más bien pocos,
contra quien vive preso del contratar mano de obra y es libre para despedirla
y puede contratarla a dedo
y no le tiembla el pulso si la despide,
contra quien no se le ponen los cabellos de punta cuando nos corta la cabellera
ni se despeina cuando nos enseña lo que vale un peine
y quiere seguir con los recortes,
que no se le caiga el pelo por ello
y que no le echemos la tijera,
contra quien nos quiere hacer papilla
y no que le hagamos puré,
contra quien se caga en nuestros muertos
y sea nos mea encima de los vivos,
contra quien nos intenta dormir si despertamos
y no nos despierta si dormimos,
contra quien es una pesadilla y teme nuestros sueños,
contra quien nos mete
el miedo en el cuerpo,
la pobreza en el alma,
la mentira en la mente
y el odio en el corazón,
contra quien busca de nosotros saberlo todo
y nos ignora por nada,
contra quien hace a la naturaleza el mal y del mal su naturaleza,
contra quien se siente bien obrando el mal y lo peor
y mal obrando el bien y lo mejor,
contra quien no hace nada más que mandar
y quiere que hagamos todo obedeciendo
o contra quien hace todo mandando
y no quiere que hagamos nada más que obedecer,
contra quien nos impone
un Dios que no podemos ver,
un Rey que no queremos verlo ni en pintura,
una Patria que no vemos como nuestra 
y un Amo que nos ve como suyos,
y, en fin, contra quien nos quiere a su favor aunque está en nuestra contra
y estamos en su contra y le queremos a nuestro favor,
o con otras palabras,
contra la “contra”
siempre,
contra la “contra”.

De sabios y de sabias

Puede que sea cierto, y así lo creo yo, que la naturaleza como dicen es sabia
y ya lo sea o no,
el sabio sin duda es natural
y de naturaleza sabia
y lo sabio
y de sabios
es amar a la naturaleza
con todo el corazón
y toda la cabeza.
Una naturaleza que hoy es menos natural de lo que ayer lo fuera
como quizá más natural, y ojalá que no, de lo que mañana ella será.
Porque a más de que la naturaleza
de la naturaleza
es el cambio
y cambiar,
nuestra naturaleza
a su vez es cambiarla
para nuestro provecho
y para su desgracia.
¿O es tal vez al revés?
¿Para nuestra desgracia
y para su provecho?
¡Para el suyo no creo!
¡Para el nuestro tampoco!
¡El tiempo lo dirá!
Mas lo sabio es que fuera para nuestro provecho
y también para el suyo.
Y es que basta mirarla 
con los ojos,
tocarla
con las manos,
olerla
con un par de narices,
gustarla
con la lengua
y oírla y escucharla
con buen oído
para
sentir con los cinco sentidos
que es una maravilla.
Y un regalo divino,
lo sea o no de Dios.
Mas a la vista está que desgraciadamente no basta
para que al ser humano le entre el sentido común.
Que dice que hay que amarla,
cuidarla
y respetarla
todos y cada uno de los días de la vida.
Y no solo porque los hombres y mujeres necesitamos de la naturaleza para ser y vivir
y no nos damos cuenta de que su muerte es también nuestra muerte,
sino porque hemos llegado a un punto,
y fíjese usted bien,
en el que la naturaleza, que no nos necesita para ser y vivir,
hoy más que nunca necesita de nosotros
y de nosotras.
Pues la estamos matando
y al matarla
nos estamos matando.
Y matar, lo que se dice matar,
nos tendríamos que “matar” por mantenerla viva,
por mantenernos vivos,
por mantenernos vivas.
Porque lo que está mal
y fatal
y peor
es que vivamos a costa de matarla.
¿O no es mejor sin duda la actitud de quien dice me muero porque viva?
¡Y vivo para que ella no muera!
¡Ni muramos si muere!
¡Y vivamos si vive!
¡Pues manos a la obra!
¡Porque la obra está en nuestras manos!
¡Y esta junto con otras, tal la de la mujer, etcétera,
es la revolución
de las revoluciones!
¡La revolución verde!
¡Que hoy en día está verde!
¡Aunque va madurando!
Y no sé si tenemos que ser más verdes para llegar a ser más rojos
o si tenemos que ser más rojos para llegar a ser más verdes,
mas tengo claro que debemos ser
más verdes
y más rojos.
¡O verdirrojos!
¡O rojiverdes!
¡Nos va la vida en ello!
Y es que el capitalismo no es solo
la explotación del hombre por el hombre
o mejor del ser humano por el ser humano,
sino la explotación también 
de la naturaleza por él mismo.
Por un ser que no es 
ni humano
ni natural.
¡Y la revolución
es que el humano
se vuelva humano
y se vuelva natural!
¡Y que entienda que cuidar de sí mismo es cuidar de la naturaleza
y que cuidar de la naturaleza es cuidar de sí mismo!
¡Ni más
ni menos!
¡Pues no hay ganancia si trae la pérdida del ser humano y la naturaleza!
¡Y no hay pérdida si trae la ganancia del mismo y de la misma!
¿Tanto cuesta entenderlo?
¡Parece que sí!
¡A la vista está que estamos ciegos!
¡Y no de amor precisamente!
¡Amor es lo que falta!
¡Amor al ser humano
y a la naturaleza!
Y es que si hubiera amor
y fuese realidad 
y no conjugación,
como decía Mario Benedetti,
el yo amo,
tú amas,
él ama,
nosotros amamos,
vosotros amáis,
ellos aman
y añado el ellas aman
y vosotras amáis
y nosotras amamos,
pues 
amaríamos 
como nos amaríamos.
Amaríamos
al hombre
y a la mujer
libres,
iguales,
en paz
y felices…
como a nosotros mismos,
como a nosotras mismas.
Amaríamos
la Tierra
y el cielo
y la mar
y también el subsuelo.
¡Una Tierra y un cielo y una mar y un subsuelo
de todos
y de todas!
¡De todos
y de todas!
¡Una Tierra y un cielo y una mar y un subsuelo!
Amaríamos
la fauna
y la flora
también.
A todos y cada uno de los seres vivos.
Y echaríamos flores a los animales…
y no haríamos animaladas con las flores
y todo lo demás.
Amaríamos 
el agua
y el fuego
y el aire
y la tierra.
¡Todos los elementos!
¡Y no seríamos
los “elementos”!
Amaríamos
los frutos
y las frutas
y también los demás bienes
de la naturaleza.
Amaríamos
todo.
Y todo el universo.
Y sobretodo
amaríamos la vida.
Y es que hoy día,
cualquiera lo diría,
parece que lo que odiamos es la vida
y lo que amamos, la muerte,
cuando se trata
de amar la vida
y si no odiar la muerte,
por lo menos no amarla.
¡Y es que no hay que dar muerte a la vida
ni dar vida a la muerte,
sino vida a la vida!
¡Y ya que no podemos darle muerte a la muerte,
no le demos más vidas
de las que de por sí ella misma se toma!
¡Y es que rectificar,
ya lo sabe,
es de sabios
y de sabias!
¡De sabios
y de sabias!