Yearly Archives: 2019

Un partido político

Un partido político, o una organización política,
de mi gusto es aquel
que no quiere el poder
por el poder
sino,
poder para poder
cambiar la realidad
desde abajo hasta arriba
y de arriba hasta abajo.
Un partido que nazca del pueblo y para el pueblo.
Un partido que hable en nombre de la gente
trabajadora
y
parada y pensionista
y de cualquier persona.
Un partido que sea independiente y libre de decir y de hacer
lo que le venga en gana por el bien general
y común
respetando la voluntad del pueblo
o su voz y su voto
más que las leyes y su letra como espíritu.
Un partido que no sea una marioneta en manos de los ricos,
sino en la de los pobres, pobres una cometa.
Un partido que sea 
siempre un medio y no un fin
en sí mismo.
Un partido pacífico
que emplee la palabra
en los tiempos de paz
y que toma las armas
más que en defensa propia,
en defensa del pueblo
cuando a este le declaran
la guerra.
Un partido que no
sueñe con gobernar
al pueblo,
sino que
el pueblo se gobierne
a sí y para sí mismo.
Un partido que escuche
lo que quiere la plebe
y que lleve lo dicho 
al hecho.
Un partido que tome 
parte como partido
y que le haga partícipe
a sus miembros y a quienes no tienen el carnet
en toda decisión
o cuando menos 
en las más importantes.
Un partido de base,
de base militante
que hable en primer lugar
y sea
 la última en hablar,
más que de cabecillas
y aparatos que toman
sin consultar a aquella
las grandes decisiones
y también las pequeñas.
Un partido que tenga en las calles los pies,
el poder en las manos,
la palabra en la boca,
en los ojos visión,
en el alma la causa,
en el cuerpo personas,
en la cara honradez,
en la espalda un pasado,
en la frente el futuro,
en los brazos trabajo,
en las piernas caminos,
en la cabeza ideas,
y en el buen corazón
un sueño de verdad.
Un partido capaz
de hablar con todos como 
escuchar lo que tienen
que decir,
sus razones,
como exponer las propias
y negociar,
llegar
a consensos y pactos
tras ceder y logrando que cedan los demás,
pero sin renunciar
a principios,
valores,
ideas,
esperanzas,
derechos
ni en la vida
a su razón de ser.
Un partido que crea
que no hay más soberano
que la población

que si ésta no está al mando,
sino so el mismo no hay
democracia real
ni ideal.
Un partido moderno
que guarda del pasado
lo bueno
y que al presente
lo mejora e innova
y que a futuro no
va a estar fuera de juego
porque se ha anticipado 
a tiempo a la jugada.
Un partido paciente y que espera el momento
de decir lo debido
y de hacer lo anunciado.
Un partido formado, bien preparado, culto y bien organizado
para dar la batalla
de las ideas como
las acciones políticas.
Un partido sin mancha, honrado, inmaculado
tanto en la oposición como al ser el gobierno.
Un partido de masas
que trate de vencer
convenciendo a las mismas
y ganándose a pulso
su apoyo y confianza.
Un partido valiente
que es capaz de arriesgar
el poder
pues su meta
no es que se quite otro
para ponerse él,
sino crear un hombre
 nuevo
y un nuevo mundo
como una nueva vida.
Un partido con voces
y debate de ideas
que no quiere imponer
la voz como la idea
dominante al final,
sino tener en cuenta
a todas porque todas
su parte han de razón
y han mucho que decir.
Un partido con crítica de puertas para afuera
como con autocrítica de puertas para adentro.
Un partido con tablas,
curtido en mil batallas,
que no se rinda nunca
ni arroje la toalla
y que venda muy cara
su derrota y que vaya
siempre a por la victoria.
Un partido con maña
como fuerza
y con ganas
de pensar lo posible
y de obrar lo imposible.
Un partido que sepa
que tiene la política
poco de juego
y mucho de cosa seria
y que no juega con las 
cosas del pan llamadas
y que trabaja para 
que haya pan para todos.
Un partido con hambre
de hacer las cosas bien
o lo mejor posible
y con una gran sed
de eliminar los males
y evitar lo peor.
Un partido que tenga
el norte en la igualdad
de todas las personas 
y de todos los pueblos,
el camino en la paz
local como mundial,
el paso en la justicia
y el hacer lo debido,
la fuerza en el ser libres,
lograr la libertad
y vivir libremente,
el mapa en la alegría
y la felicidad,
la parada en el hombre,
mujer,
la humanidad,
el esfuerzo en el bien
común 
y general
y el sueño en que sus sueños
se hagan ya realidad.
Un partido con arte
para escribir y hacer
su historia
y con historia
para escribirla como
hacerla con su arte.
Un partido sensato
con sentido común
y un partido común
con sentido sensato.
Un partido que vaya
tal de menos a más
y venido, venido
de los más a los menos.
Un partido con mucha
cocina y la sartén
por el mango que ponga
toda, toda la carne
en el asador y
todo, todo el pescado
en el horno y con un
par o mejor dos pares 
de huevos para darle
la vuelta a la tortilla.
Y un partido que vaya
a la raíz de todo,
para que aflore lo
mejor que ha de aflorar.

Me gustan las personas…

Me gustan las personas que son de mente sana y locos pensamientos,
las que tienen ideas propias y las que dudan de las propias y ajenas,
las que van por la vida a corazón abierto y a pecho descubierto,
las que han un gran sentido del humor y le ven el lado alegre a todo,
las que saludan siempre con su mejor sonrisa y mejores palabras,
las que no tienen prisa y no pierden el tiempo y te brindan el suyo,
las que hablan con las voces de su fuero interior y de las experiencias,
las que consigo mismas están en paz y en paz con el otro y la otra,
las que viven y dejan vivir y morirían por su vida y la mía y la tuya y el resto,
las que ven la botella llena aunque esté vacía o rota y hecha añicos,
las que no tienen miedo y no temen tenerlo y tampoco perderlo,
las que aunque caigan y 
se vuelvan a caer
 intentan levantarse y acaban levantándose,
las que duermen tranquilas porque está su conciencia blanca como las sábanas,
las que piden perdón y saben perdonar y perdonarse,
las que miran con ganas de llegarte hasta el alma y entregarte la suya,
las que te dan los buenos
 días,
 las buenas tardes
 como las buenas noches,
las que hablan libremente, callan porque es lo justo y escuchan hasta el fin,
las que dan su razón, la dan a quien la tiene y no quieren tener ni quitar las razones,
las que saben decir lo siento y decir gracias y decir por favor y decir un te quiero 
y decir no o que sí y decir cualquier cosa que se deba decir,
las que vienen a buenas, no desean el mal y en toda ocasión tienen
 la mejor intención,
las que dicen las grandes verdades por justicia 
y dicen las pequeñas mentiras por piedad,
las que están en las duras,
siguen en las maduras,
se van si son molestia,
vuelven si hay que volver
 y están de alguna forma aunque no estén presentes,
las que lloran si lloras
 y si lloras te alegran
 y si te alegran ellas
 se alegran doblemente,
las que no llegan tarde ni pronto, sino a tiempo,
 cuando más te hacen falta,
las que saben hacer
 de padre, madre, hermano, hermana, abuelos, tíos… 
sean o no familia y ser como de ésta,
las que si necesitas ayuda te la dan y si la necesitan esperan se la des,
las que si a uno le falta comparten con el mismo todo lo que ellas tengan,
las que son de soñar despiertas y dormidas
 y despiertan a quienes
 duermen
y a quien no sueña le llevan a soñar,
las que quieren ser libres y luchan si están presas 
y si se libran siguen
en lucha por romper
 cualesquiera cadenas, 
las que son conformistas si reina la justicia e inconformistas ante la mínima injusticia,
las que hacen el amor y la paz en la guerra
 y la guerra en defensa
 propia y la de cualquiera,
las que han ido a la escuela de la calle y del mundo
y saben que la vida es la mejor maestra,
las que tienen paciencia, no pierden la esperanza y han el cielo ganado,
las que en sus propios cuerpos como sus propias almas todo y más han sufrido 
y con y por dolor
 han dado a luz un ser
 nuevo de carne y hueso,
las que escriben sus ojos y sus miradas leen y sus guiños conversan,
las que son como un libro abierto y unas hojas llenas de poesía,
las que se ve que tienen
 sangre en las venas como
 aires de proletarias,
las que brindan abrazos
 de ositos de peluche 
y dan besos de seda,
las que saben ganarse el pan y tienen miga
 y corteza curtida,
las que día tras día almuerzan como Dios,
comen como la Virgen,
meriendan tal los ángeles
y cenan como Cristo,
las que gordas o flacas o bajitas o altas o guapillas o feas…
se quieren y consigo 
mismas están a gusto,
las que hagan lo que hagan ponen todo su empeño
 al hacerlo
 y lo hagan
 bien, mal o regular
 aprenden de lo hecho para hacerlo mejor,
las que ven que lo que hace feliz al caminante
 no es cómo empieza ni cómo acaba el camino,
 sino que cada paso
 que hace el camino y éste
 es la felicidad,
las que entienden que lo
 mejor de cualquier casa
 deben ser las personas que están en su interior,
las que aprendieron que lo que hace rico o pobre 
a alguien no es el tener
 más o menos dinero,
sino el ser una buena o una mala persona,
las que toman la vida con regocijo inmenso
como la muerte con
 la menor de las penas,
las que saben llorar de alegría y reírse hasta de su tristeza,
las que no quieren mucho ni poco pues desean lo justo y necesario,
las que toman en cuenta que no pueden gustar
a todo el mundo como
 no gustarle a nadie,
las que quitan sus penas no con copas de vino,
sino con un buen cóctel de amigos como amigas
 de verdad, la familia, 
un amor que es también la mejor compañía 
y tiempo porque el tiempo
 todo lo cura y más,
las que tienen dominio sobre sus sentimientos, pensamientos y acciones 
y no quieren tener dominio sobre nadie, sino solo el dominio propio sobre sí mismas,
las que saben ganar sin perder la cabeza como saben perder ganándose el respeto,
las que hacen autocrítica como critican todo 
lo que hay que mejorar 
y siempre reconocen 
el bien y lo mejor
y el mal y lo peor,
las que aportan su grano de arena y dan por cierto
que a veces las montañas
de arena no nos dejan contemplar el desierto,
las que tienen los pies en la tierra y en el 
cielo la cabecita,
las que no cuentan los
 segundos ni minutos
ni las horas
 ni los 
meses ni los añitos,
 pero cuentan al máximo de todos como cada
 uno de sus latidos,
las que tratan al prójimo o la prójima como 
quisieran ser tratadas 
y a sí mismas se tratan,
las que no faltan al trabajo ni al respeto 
ni a la verdad ni a una
 cita ni a un compromiso
 ni al deber ni a una clase
 ni a una llamada de socorro,
las que estudian aquello que les gusta y le cogen gusto a cualquier trabajo
 y hacen superagusto 
el pasatiempo de sus vidas,
las que no han pesadillas por no lograr sus sueños ni el lograrlos les quita 
el sueño
 ni los sueños,
las que no venderían su alma a Satanás 
por ser el no va más
 ni a Jesucristo por 
treinta monedas para
no ser el no va menos,
las que se dejarían ganar una partida por una criatura para verla feliz 
y le harían perder
 otra para que aprenda
 que lo más importante 
es el juego y jugar,
las que se jugarían todo a una sola carta si ésta es el as de corazones,
las que sabiendo que
en toda rosa hay pétalos
 como en toda hay espinas
 a aquéllos dan cuidados como de éstas se cuidan,
las que entienden que las
preguntas son 
absolutas y eternas 
y las respuestas 
relativas y efímeras 
y que en toda pregunta hay algo de respuesta
 y que en toda respuesta hay algo de pregunta,
las que ven que los hechos hablan por sí solitos
y que las opiniones por la boca de uno o de varios o todos,
las que saber no saben más que no saben nada 
y las que al menos saben 
que no pueden saberlo todo,
las que afirman que las crisis son ocasiones 
para que el ser humano se llegue a conocer
 y una vez se conoce
 para hacerse así mismo
tal se desea hacer,
las que sostienen que 
el errar es de humanos y el acertar también
 y que hay errores que
 son el mejor acierto
 y que hay aciertos que
 son el peor error,
las que ganan muchísimo en las distancias cortas y en las largas no pierden,
las que son deportistas por lo de cuerpo sano en mente sana
 y las que cultivadas por lo de mente sana en cuerpo sano, 
las que creen que los hombres no son hijos de Dios,
sino padres del mismo
 o que Dios no ha creado
 a los hombres, sino
 que es más bien al revés, 
que son los hombres quienes han creado a Dios,
las que dan fe de que
 no hay que preparar hombres
que dediquen sus tardes
 libres a la revolución,
 sino toda su vida
y que ha de obrar aquélla
al nuevo hombre
como a la nueva vida,
las que nunca han perdido al niño y a la niña que han dentro de sí mismas
 y que saben que los 
hombres y las mujeres, 
desiguales de forma,
 son en el fondo
 semejantes e iguales
 y que con igualdad a ambos hay que tratar
 no por ser hombres y mujeres, sino por ser humanos
y, en fin, las que han tomado
palabra por palabra
que un día hay que morir
 y que los demás días 
hay que vivirlos
 y las que cuando ven
 a la muerte de lejos
aprenden a morir
y las que al verla cerca
aprenden a vivir.

Firmas por la revolución

Y qué tal si tú y yo
o yo y tú 
decidimos
firmar en nuestro nombre
de nuestro puño y letra
un contrato secreto
como dos, como dos,
dos revolucionarios,
dos revolucionarias
que traman en secreto
una revolución.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
desde el mismo
momento
que en la hoja tan blanca de ese pacto
estampemos la firma 
rebelde con la sangre,
con nuestra sangre roja que corre por las venas
hacemos todo y más
por lograr que el gran sueño de la revolución
se haga real, 
real como la lucha misma.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
día y noche
y noche y día,
a todas
horas
nos dedicamos 
libremente
y en cuerpo y alma
a la causa justa
de convencer al pueblo
y ganar a la gente
para hacer entre todos
esa obra tan humana
y tan divina que es 
una revolución.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
nos ponemos
a ello con toda el alma
y todo el corazón
para ver si es posible
el lograr lo imposible
y convertir los sueños
en realidades

logramos de ese modo
crear un nuevo mundo
como una nueva vida
en la que nos sintamos
alegres y felices.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
damos pasos
y más pasos y más 
pasos
para alcanzar 
la meta que es ser hombres
y mujeres iguales
y libres
que establecen
relaciones de paz,
amistad
y de ayuda
mutua
entre las naciones
que componen el mundo.
Y qué tal si tú yo
o yo y tú
ante la clase
obrera y ante el pueblo
juramos
no rendirnos
y luchar hasta el fin,
cueste lo que nos cueste
y aunque cueste la vida 
por lograr la victoria
de nuestro bando 
o del 
pueblo trabajador.
¿Y bien?
¿Entonces qué me dices?
¿Firmamos

no firmamos?

El día

El día 
que la clase política
no haga promesas,
pero, cumpla con su deber
y el día que haga algo,
cualquier cosa,
¡política!, 
sin sacarse una foto o dos fotos o tres
y el día que no busque 
colgarse las medallas,
sino hacer lo mejor
como hacerlo mejor
y el día que no quiera 
los votos ni el poder,
sino que quienes votan
o han voto, mas no votan
tengan todo el poder
y el día que no mire
por el bien del partido,
sino por el del pueblo y la gente
y el día que no esté por encima 
de la masa, más bien
que se ponga a su altura
y el día 
que se baje ella el sueldo
como que se lo suba a la ciudadanía
y el día 
que dé voz a la plebe
y la escuche 
y acate
lo que dice
y el día que hable menos
y haga 
más 
y el día que haga
lo que dice y que diga
lo que hace
y el día 
que pise más la calle
sin “pisarla”
y que quiera pisar menos alfombras
y no tema “pisarlas”
y el día que nos muestre 
su mejor cara
y no 
la cruz de su sonrisa
y el día que se tome 
su cargo en serio
y no 
se lo tome ella a risa
y el día que no tenga 
mierda en el culo
y tenga
las manos limpias
y
 no se lave las mismas
y el día 
que no la compre el rico
y al pobre no le venda 
y el día 
que no le compre al pobre
y al rico no se venda 
y el día
 que le haga duro al fuerte
y más blando a los débiles
y el día 
que ante el fuerte no sea
débil
 ni ante éste fuerte
y el día 
que no cree problemas
do no los hay
y cree, cree las soluciones
do no las hay
y el día que a lo que es la pregunta
dé la respuesta
y no 
deje preguntas sin respuestas
y el día 
que no enchufe al amigo,
sino que sea amiga 
de echar un cable 
allí donde haga falta
y el día 
que encuentre el bien común
y no busque el privado
y el día que ella haga 
todo a la luz del día
y no a oscuras, de noche
y el día que ante el mal 
dé la cara
y al bien 
no vaya a dar la espalda
y el día 
que no se calle nada
como que hable de todo
y el día 
que políticamente
sea más incorrecta
y que correctamente
sea más, más política
y el día que gane más los fondos
y no pierda las formas
y el día que se siente a las mesas
y que no se levante
 de ellas sin negociar
y el día 
que abra más las ventanas
y no cierre las puertas
ni pare en giratorias
y el día 
que a “comisión” no vaya
y venga a comisiones
y el día que haga bien su papel,
no el papelón ni rompa
los papeles
y el día que tenga más sentido
común 
y menos “juicios”
y prejuicios
y el día que no acepte regalos
ni a cambio de regalos devuelva sus favores
y el día 
que no quiera,
no quiera
todo el pastel
y logre 
repartirlo entre todos
y todas
sin quedarse 
ella
con la mejor 
parte 
porque reparte
y el día que en campaña
no diga una cosa
y tras la misma obre 
la contraria
y el día que ella las cosas haga
con interés
y no 
por interés
y las
haga no por el suyo, sino el nuestro
y el día 
que no se arrime al sol
que más calienta, 
sino a quien no ve la luz
y le dé su calor
y el día 
que no ladre a la luna
y no muerda a la tierra
y el día 
que no are en el mar
y coseche los cielos
y el día 
que sea como un trozo 
de pan
y no un chorizo
y el día que no vaya 
de lista
ni nos tome por tontos
ni por tontas
y el día 
que no se crea Dios
y no sea un demonio
ni condene al infierno…,
ese día
será,
aunque tarde,
un gran día.

Mi otro PNV

Allende el PNV,
no el partido,
del Pueblo Nacionalista Vasco,
cuento otro PNV,
el del Proletariado Nacionalista Vasco.
Y aunque el proletariado tener no tiene patria
y proclama la unión
de los trabajadores
de todo el mundo,
¡uníos!,
entretanto en el mundo
haya patrias y pueblos y países
yo soy,
soy del Proletariado Nacionalista Vasco.
Y como obrero
y como proletario
que he sido, que soy y que seré
he sido, soy, seré
vasco.
¡Vasco!
Vasco porque mi cuna
es nuestra Euskal Herria
y no porque nací y vivo y moriré
en ella solamente,
sino porque mi alma,
cabeza y corazón
y mi cuerpo
se sienten y me dicen a mí
que lo que soy
es vasco.
¡Vasco!
Vasco y a más de vasco,
vasco con todo el ser,
soy un nacionalista
de cabeza a los pies.
Y soy nacionalista
porque amo a mi nación,
a nuestra Euskal Herria
o a nuestro País Vasco.
País y pueblo al que
le doy todo mi amor
pues quiero para el pueblo
como para el país
el bien
y lo mejor.
Pero nacionalista
que cree que es lo mejor
para su patria y pueblo y país y nación
la independencia
a más de la liberación.
Y ello supone ser,
ser Estado-nación
formado por la unión
o confederación
de nuestros territorios vascos.
¡Así de claro!
Y tal Estado vasco
en forma de república
democrática
como popular
en la que
la primera y la última
palabra y decisión
o la voz como el voto
y el poder 
esté en manos
del pueblo que es vascón
como trabajador.
Y si mi PNV,
Pueblo Nacionalista Vasco,
ha por norte y por sueño
más la liberación
nacional o política
que la social, mi otro,
mi otro PNV,
el del Proletariado Nacionalista Vasco,
ha por norte y por sueño
más la liberación
social
que la política
o que la nacional.
Y el unir uno y otro,
mi PNV, Pueblo Nacionalista Vasco,
y mi otro PNV,
el del Proletariado Nacionalista Vasco,
es mi razón de ser.
Y en el fondo y la forma
un PNV y otro PNV son como,
son como un dos en uno.
Uno que nada menos
y nada más 
es que
el Pueblo Proletario Nacionalista Vasco.
¡El Pueblo Proletario Nacionalista Vasco!

Mi PNV

Yo no fui del Partido Nacionalista Vasco

ni soy del Partido Nacionalista Vasco

ni seré del Partido Nacionalista Vasco

porque yo fui del Pueblo Nacionalista Vasco

y porque soy del Pueblo Nacionalista Vasco

y porque seré del Pueblo Nacionalista Vasco.

Ese es mi PNV,

no el otro PNV.

Mi PNV o el Pueblo Nacionalista Vasco.

Y no solo pues yo,

yo fui, soy y seré

del pueblo y para el pueblo

nacionalista y vasco,

sino que odié y odio y odiaré para siempre

al llamado Partido Nacionalista Vasco.

Y yo amé y amo y amaré por siempre

al PNV, a mi Pueblo Nacionalista Vasco.

Y es que yo soy un hombre de pueblo

y yo no soy

un hombre de partido.

¡De pueblo!

¡No partido!

O mejor dicho soy,

soy del pueblo, yo soy,

soy del pueblo del hombre

y soy yo del partido, del partido del hombre.

Porque es el pueblo y es

el hombre mi partido.

Siempre y también

Siempre con los vascones
y el país de los vascos,
con nuestra Euskal Herria
y nuestra patria vasca.
¡Siempre!
Pero siempre también,
también con todo pueblo
y todo enclave preso,
sojuzgado y esclavo 
y puebla encadenada.
¡Siempre también!
¡También!
¡Siempre!

Siempre con los peones
y almas trabajadoras,
con nuestra clase obrera
y el buen proletariado.
¡Siempre!
Pero siempre también,
también con todo grupo
y todo equipo humano
oprimido, explotado
y gente subyugada.
¡Siempre también!
¡También!
¡Siempre!

Siempre

Siempre hay una razón,
siempre,
para luchar, 
luchar siempre, luchar,
luchar por nuestros sueños,
los sueños de verdad,
luchar por otro mundo,
libre y con igualdad,
luchar con nuestra vida
y todo el corazón
por cambiarnos por dentro
y el medio y lo de fuera
con la revolución.

Siempre hay algún motivo,
siempre,
para luchar,
luchar siempre, luchar,
luchar por nuestros fines,
los fines de la paz,
luchar por otra vida,
buena y con dignidad,
luchar con nuestra esencia
y toda la razón
por hacer bien las cosas
y hacer lo que es mejor
con la revolución.

Siempre hay alguna causa,
siempre,
para luchar,
luchar siempre, luchar,
luchar por nuestros nortes,
los nortes de hermandad,
luchar por ser amigos
del alma y con bondad,
luchar con nuestra fuerza
y toda la ilusión
por hacer lo que es justo
y enmendar todo error
con la revolución.

Siempre hay algún pretexto,
siempre,
para luchar,
luchar siempre, luchar,
luchar por nuestros planes,
los planes de humildad,
luchar por ser honestos,
francos y con honor,
luchar con nuestra fibra
y toda la intención
por lo que es necesario
y merece el favor
con la revolución.

Cuando llegue

Cuando llegue el momento y llegará,
con todo el ser yo quiero
que tú a mí me recuerdes
como el que en vida fui.
Como un vivo poeta
y una buena persona
que con la pluma en mano
no faltaba ni un día
ni una noche a la unión
con los versos y rimas
y con la poesía
que fueron su pasión.

Cuando llegue mi hora y llegará,
con toda el alma quiero
que tú a mí me memores
como el que en vida fui.
Como un hombre sensible
y un ser con ilusión
que con su voz luchaba
no por fama ni gloria
ni premio ni talón 
por cambiar este mundo
y realizar su sueño
con la revolución.

Cuando llegue la parca y llegará,
con todo mi ente quiero
que tú a mí me revivas
como el que en vida fui.
Como un amigo siempre
y un feliz camarada
que alzaba su palabra
no por herir a nadie
ni causar desazón,
sino hacernos mejores
y humanos de verdad
con un buen corazón.

Cuando llegué la muerte y llegará,
con todo mi yo quiero
que tú a mí me despiertes
como el que en vida fui.
Como un amor de obrero
y patriota vascón
que con papel y tinta
no por otra verdad
ni por otra razón
que lo justo y lo bueno
arriesgaba su vida
por la liberación.

Hay un mundo

Hay un mundo en peligro de una muerte anunciada
y en riesgo de extinción
oprimido, explotado
por salvajes y monstruos y demonios
que estaba
dormido
y que sufría
ya de noche y de día
y de tarde y mañana como de mediodía
y que ha abierto los ojos,
ojos de par en par
y al fin ha despertado
y ha visto la verdad
y que grita
ya basta, basta de tanto mal
y que lucha a diario
por no sufrir más penas
y por su libertad.

Hay un mundo que tiene la vida amenazada
y que teme el final 
exprimido, aplastado
por violentos y brutos y demontres 
que estaba
cegado
y no veía
la luz ni que lucía
la ilusión y esperanza y el sueño y la utopía
y que ha abierto los ojos,
ojos de par en par
y al fin ha despertado
y ha visto la verdad
y que grita
ya basta, que no lo aguanto más
y que lucha con todo
por no sufrir pesares
y por su libertad.

Hay un mundo en peligro de desgracia anunciada
y en riesgo de exterminio
sometido, arrasado
por brutales y atroces y sañudos 
que estaba
perdido
y que vivía 
la oscuridad sombría
y el desorden y el caos y el lío y la anarquía
y que ha abierto los ojos,
ojos de par en par
y al fin ha despertado
y ha visto lo real
y que grita
ya basta, nunca más lo fatal
y que lucha a conciencia
por no sufrir tormentos
y por su libertad.

Hay un mundo que tiene la existencia ladrada
y que teme su hora
reducido, arruinado
por insanos y rudos y crueles 
que estaba
tendido
y que sentía
la saña y tropelía
y escasez y privanza y falta en demasía
y que ha abierto los ojos,
ojos de par en par
y al fin ha despertado
y ha visto lo real
y que grita
ya basta, no más calamidad
y que lucha con ganas
por no sufrir martirios
y por su libertad.