Todos y todas
nos estamos muriendo
desde el mismo momento
en que empezamos a vivir
y lo que no sabemos
es si todos y todas
nos estamos reviviendo
desde el mismo momento
en que acabamos de morir.
Pero a lo que voy
es a lo duro
y a lo triste que es
ver a un ser querido
cómo se está muriendo
poco a poco
y día a día.
Duro y triste.
Pero la vida es así.
Unas veces suave y alegre
y otras dura y triste.
Y el caso es que se pasa de suave y alegre
a dura y triste en un segundo,
pero de dura y triste
a suave y alegre
pueden pasar días como meses
o como años
o como no pasar nunca.
Y es que hay traumas
que se superan
y traumas
que no.
¡Y todo depende no de lo que nos pase,
sino de cómo afrontamos lo que nos pase!
¡Esa y no otra
es la clave!
¡Y no hay más!
