A veces
uno devora los libros
desde el principio
hasta el final
y a veces
los libros le devoran a uno
la cabeza
y el corazón
o el cuerpo
y el alma.
Y es que así
como uno puede cambiar
de libros,
los libros
le pueden cambiar a uno.
A veces
uno devora los libros
desde el principio
hasta el final
y a veces
los libros le devoran a uno
la cabeza
y el corazón
o el cuerpo
y el alma.
Y es que así
como uno puede cambiar
de libros,
los libros
le pueden cambiar a uno.
El amor
tiene que ser como un libro
que uno lo abre
y que lo empieza a leer
y que le gusta tanto
y que le engancha de tal manera
que no lo quiere acabar
ni cerrar para siempre.
Sino en todo caso
abrirlo para volverlo a leer
o releerlo.
¿Y es que qué es el amor
sino ese sentimiento
de querer empezar con alguien una relación
para que nunca acabe
y para que sea para toda la vida
y hasta la muerte?
Ni poesía
es solamente lo que hace el poeta,
ni poeta
es solamente el que hace poesía.
Y es que la poesía
se puede expresar
a través de la prosa
y el poeta
puede expresarse
prosaicamente.
Aparte de que hay
una poesía prosaica
y una prosa poética.
No sé
si cuando todo está en el aire,
todo termina haciendo aguas
o si cuando todo está en el agua,
todo termina haciendo aires.
No sé si quiero
abrir los ojos
y verme dentro de ti
y cerrarlos
y verme fuera
o si quiero
abrir los ojos
y verme fuera de ti
y cerrarlos
y verme dentro.
Fracasando
he aprendido a triunfar
y triunfando
he aprendido a fracasar.
Y es que hay
un fracaso triunfante
y un triunfo fracasado.
A veces decimos
que entre dos personas
hay química,
pero entre tú y yo
hay poesía.
Quiero saber
y sé querer.
Y es que mi querencia es sapiente
y mi sapiencia es queriente.
Si todos tenemos
que vivir la muerte,
también tenemos
que morir la vida.
En una flor
hay más belleza
que en toda la Tierra.