Yo soy yo
y tú eres tú,
pero yo podía haber sido tú
y tú podías haber sido yo.
Pero yo soy yo
y tú eres tú
y si ha sido así
es porque tenía que ser así.
¡Pero quienes somos
es como una tirada a los dados!
Aunque luego,
a lo largo de la vida,
cada cual
es el poeta
o el pintor
o el escultor,
etcétera,
de sí mismo
y se hace el que quiere
o puede ser.
Porque no siempre querer es poder.
Ni siempre poder es querer.
Pero el caso es que luego
a lo largo de la vida
nos hacemos
o nos intentamos hacer
y también nos hace
o lo intenta al menos
la propia vida
con sus experiencias.
Y es que aunque queramos darnos
la forma que queramos darnos,
lo cierto
es que la vida
también nos da una forma determinada
y nos forma a su manera.
¡Haciéndonos vivir!
¡Y es que la vida
es la escuela
en la que todos nos formamos!
¡Para bien
o para mal!
Pero hay que intentar
por todos los medios
que sea para bien.
Porque qué mejor
que ser la mejor versión
de nosotros mismos.
Yo, yo
y tú, tú.
