Yearly Archives: 2020

Yo y tú

Yo soy yo

y tú eres tú,

pero yo podía haber sido tú

y tú podías haber sido yo.

Pero yo soy yo

y tú eres tú

y si ha sido así

es porque tenía que ser así.

¡Pero quienes somos

es como una tirada a los dados!

Aunque luego,

a lo largo de la vida,

cada cual

es el poeta

o el pintor

o el escultor,

etcétera,

de sí mismo

y se hace el que quiere

o puede ser.

Porque no siempre querer es poder.

Ni siempre poder es querer.

Pero el caso es que luego

a lo largo de la vida

nos hacemos

o nos intentamos hacer

y también nos hace

o lo intenta al menos

la propia vida

con sus experiencias.

Y es que aunque queramos darnos

la forma que queramos darnos,

lo cierto

es que la vida

también nos da una forma determinada

y nos forma a su manera.

¡Haciéndonos vivir!

¡Y es que la vida

es la escuela

en la que todos nos formamos!

¡Para bien

o para mal!

Pero hay que intentar

por todos los medios

que sea para bien.

Porque qué mejor

que ser la mejor versión

de nosotros mismos.

Yo, yo

y tú, tú. 

¡Eso es la vida!

Aunque nadie,

ninguno de nosotros

ni de nosotras,

ha elegido

nacer

y vivir,

todos

y todas

la mejor decisión que podemos tomar

en nuestra vida

es la de seguir viviendo hasta el final.

Y aunque no elegimos el principio

y podamos elegir el final

y darnos muerte

es un error

porque el acierto

es seguir viviendo.

Seguir viviendo

aunque sepamos de sobra

que la vida

va a tener momentos duros

y hasta durísimos

y más

que nos puedan hacer querer hasta morir.

Pero incluso en esos momentos

vivir es lo mejor de todo.

¡Y es que nadie dijo que vivir

iba a ser fácil!

¡Y hay que recordar

que lo que no nos mata

nos hace más fuertes

para la vida!

¡Para una vida

que sepamos

es la única que hay!

¡Así que si hay más,

bienvenidas sean,

pero bienaventurados somos

por haber tenido aunque sea una!

¿Y es que acaso

no es bonita la vida

aunque tenga sus cosas feas?

¿No es bonito ver el sol al amanecer

y la luna al anochecer?

¿No es bonito ver la flora florecer y revivir en primavera

y verla prepararse para morir en otoño y en invierno?

¿No es bonito el cielo con sus nubes

y hasta con sus rayos y truenos?

¿No es bonita la mar

con sus días de calma y de paz

y sus días de mar enfadada y en guerra?

¿No son bonitos los animales?

¿Y las montañas?

¿Y los ríos?

¿Y los lagos?

¿Y toda la naturaleza en suma?

¿No es bonito el mundo entero,

aunque el humano lo haga feo?

¿Y no es bonito el universo

aunque tenga creación y destrucción?

¿Es bonito o no?

¡Es más que bonito!

¡Pues eso es la vida!

¡Eso es la vida!

¡Bonita aunque tenga muerte!

¡Aunque tenga muerte!

¡Bonita! 

De personas especiales

Hay personas

que son tan especiales

y tan necesarias

para cada cual

que cuando dejan de existir

aparte de guardar el mejor

recuerdo de las mismas

en nuestros corazones

las tenemos que hacer revivir

con la imaginación.

¡Y que sean así

nuestra persona especial imaginaria!

¡Y es que aunque no existan ya en la realidad,

aunque sea que existan en la idealidad de la imaginación!

¡Que es otra forma de realidad!

¡Porque si hay una realidad ideal,

también hay una idealidad real! 

Sobre hablar y escuchar

No sé qué me gusta más:

si hablar

o si escuchar.

Y es que hablando

se aprende a decirle al otro

lo que hemos hablado con nosotros mismos.

Y escuchando

se aprende a escucharle al otro

lo que el otro se ha hablado consigo mismo.

Pero hablar

no enseña solamente a hablar

y escuchar no enseña solamente a escuchar.

Y es que creo

que hablando se aprende a escuchar

y que escuchando se aprende a hablar.

Y es que aparte hay un habla escuchada

y una escucha hablada.

Y además todos necesitamos hablar

y sentirnos escuchados

y todos necesitamos escuchar

y sentirnos hablados.

¡Todos!

¡Y todas! 

¡Hasta morir!

A quienes me leéis

y a quienes no

sólo quiero deciros una cosa:

el mejor regalo

que habéis recibido

y que nunca recibiréis otro igual

es la vida.

Así que ya que no os la ganasteis

ganaros la vida

y no la perdáis

ni os la perdáis por nada.

O dicho con otras palabras:

vivir la vida

cada segundo

y cada minuto

y cada hora

y cada día

y cada semana

y cada mes

y cada año

y todos y cada uno de los años

como si fueran los primeros que vivís en esta vida

y como si pudieran ser los últimos que vais a vivir.

Y es que la vida

se engendra en nueve meses,

pero se puede perder en un suspiro.

Así que vivir,

vivir

y vivir

hasta morir.

Que ya llegará también

tener que vivir la muerte.

Y es que la muerte

también se vive.

¡Así que vivir,

vivir

y vivir

hasta morir.

¡Hasta morir!

¡Vivir! 

La tierra y la sangre

Dicen que la tierra

o que la patria

o que el país de uno o una

tira mucho.

Pero otra cosa que tira muchísimo

es la sangre

y la familia

y la estirpe

de cada cual.

Y no sé qué tirará más:

si la tierra

o si la sangre.

Pero la tierra sin sangre

no es más que tierra

o un espacio vacío.

Y la sangre sin tierra

es como un ser vivo

en el aire.

Es decir,

que tierra

y sangre

se necesitan mutuamente.

Y es que la tierra es sangrienta

o familiar que queda mejor

y la familia es terrestre. 

¡En la vida!

Si estás vivo

y te mueres

y revives

y ves que después de la muerte

hay otra vida,

por favor te lo pido,

guarda bien el secreto

y no nos lo reveles

porque será la mejor

de las sorpresas

ver que después

de esta vida

hay otra.

Pero si estás vivo

y no te mueres

y sigues viviendo

y ves que hay vida

antes de la muerte,

por favor te lo pido,

cántalo a los cuatro vientos

y vive

y vive

y vive

y no dejes en la vida de vivir

hasta que llegue

el día de morir.

¡Y es que si no hay vida

después de la muerte,

pues no la hay,

pero que haya vida

antes de la muerte

y no la aproveches

hasta el último aliento

a tope

es un pecado capital!

¡Así que vive!

¡Y vive!

¡Y vive!

¡Y no dejes en la vida de vivir!

¡En la vida!

Como un fuego apagándose

Ver morir

poco a poco

y día a día

a un ser querido

es como estar en la montaña

al calor de un fuego

y estar viendo durante la larga noche

cómo se va apagando

el mismo.

Hasta que no quedan más que las cenizas

y el recuerdo de que allí

hubo un fuego

que nos alumbró

y dio la luz

mientras estuvo vivo

y no apagado para siempre. 

¡Cuánto mejor!

Todos y todas

podemos amar

muchísimo más

al resto de las personas

y de hacerles más felices

sacándoles una sonrisa

o poniéndoles una nota de humor

en sus vidas.

¡Y cuánto mejor iría el mundo

si cada cual pusiéramos

lo mejor de nuestra parte

en sacar la mejor parte

del resto de las personas!

¡Cuánto mejor iría el mundo!

¡Cuánto mejor! 

Conversaciones psiquiátricas

Ayer tuve una cita con mi psiquiatra

y tras una larga charla

como de costumbre

y de felicitarle la Noche Vieja y el Año Nuevo

le dije,

antes de irme,

que siempre decíamos

que lo más importante

es la salud

y que para mí,

que he sufrido un ataque al corazón

y que he visto tan de cerca la muerte,

lo más importante es la vida.

Y me dio una de las respuestas

más inteligentes que me han dado jamás.

Y es que me dijo:

tienes razón,

lo más importante es la vida,

pero la vida con salud.

¡Y es verdad!

¡La vida con salud

es lo más importante!

¡Porque la vida con una salud mala

es una mierda!

¡Pero la vida con una salud de hierro

es una maravilla!

Aunque,

así y todo,

lo más importante

es la vida.

¡Porque sin vida

no hay salud que valga!

¡Y con vida,

que sea vida

con salud!

Y es precisamente

vida con salud

lo que os deseo

a todos y a todas

para este año

que está al caer.

¡Vida con salud!

¡Vida con salud!

¡Vida con salud!