Yearly Archives: 2020

Del infierno, del cielo y del mundo

Si te has ganado el infierno,

no esperes ir al cielo

y si te has ganado el cielo,

no esperes ir al infierno.

¡Pero una cosa te voy a decir!

¡No esperes ir al cielo

ni al infierno!

¡Porque no hay cielo

ni hay infierno!

¡Así que espéralo todo de este mundo!

¡Y gánate este mundo!

¡Y no te lo pierdas por nada!

¡Porque que sepamos

no hay nada más!

¡Nada más!

¡Nada más que este mundo!

Poco y mucho

Porque es la vida

que me ha tocado vivir

estoy acostumbrado

a vivir con poco.

Y no me quita el sueño

pero también me acostumbraría

a vivir con mucho.

Pero soy más bien

de los que piensan

que poco es mucho

y no soy de que los que piensan

que mucho es poco. 

Sobre el corazón y la cabeza

El corazón

está para sentir

y la cabeza

está para pensar.

Y así el corazón es sentimental

y la cabeza, pensativa.

Pero hay gente

que siente con la cabeza

y que piensa con el corazón.

Y así el corazón es pensativo

y la cabeza, sentimental.

Y eso está mal

porque así tienen en el corazón

lo que tendría que estar en la cabeza

y tienen en la cabeza

lo que tendría que estar en el corazón. 

Solo o acompañado

No tengo miedo

a estar mal solo,

pero tengo pánico

a estar mal acompañado.

Y es que aunque la soledad

puede ser muy dañina

y se puede estar muy mal solo,

también la soledad

puede ser muy saludable

y se puede estar muy bien solo.

Pero así como en buena compañía

no se está mal,

con malas compañías

no se puede estar bien.

¡Por estas razones

no tengo miedo a estar mal solo,

pero tengo pánico a estar mal acompañado! 

Un polvo o el amor

No es lo mismo

echar un polvo

que hacer el amor.

Y es que echar un polvo

es dejarse llevar por la pasión

hasta alcanzar el orgasmo.

Mientras que hacer el amor

es dejarse llevar por el cariño

hasta quedar dormidos juntos

y tener dulces sueños.

Pero a lo que voy

es a que a veces

echamos un polvo

cuando teníamos que haber hecho el amor

y a veces

hacemos el amor

cuando teníamos que haber echado un polvo.

¡Y es por esto

que en la vida

hay que saber hacer

lo que toca

cuando toca!

¡Y no lo que no toca

cuando no toca!