Era un poesía
tan perfecta
que ya la veía
como imperfecta
y era una poesía
tan imperfecta
que ya la veía
como perfecta.
Y es que hay una perfección imperfecta
y una imperfección perfecta.
Era un poesía
tan perfecta
que ya la veía
como imperfecta
y era una poesía
tan imperfecta
que ya la veía
como perfecta.
Y es que hay una perfección imperfecta
y una imperfección perfecta.
De un poeta vivo
a un poeta muerto
sólo va un poema.
¡Esto es lo que ya sabemos!
Si antes de la vida hay muerte,
por qué no va a haber después de la vida muerte,
si ya la ha habido antes.
¡Y al revés!
¡Y esto es lo que no sabemos!
Si antes de la muerte hay vida,
por qué no va a haber después de la muerte vida,
si ya la habido antes.
¡Pues eso!
En el libro “El principito”
hay una frase
que se ha hecho muy famosa
y que dice así:
“He aquí mi secreto,
que no puede ser más simple:
sólo con el corazón
se puede ver bien;
lo esencial
es invisible a los ojos.”
¡Y es verdad!
¡Pero también es verdad
que sólo con el bien
se puede ver el corazón!
¡Sólo con el bien!
¡Y también es verdad
que los ojos,
los ojos del corazón,
son esenciales
para ver lo invisible!
¡Y para ver lo esencial!
¿Porque si lo invisible no se puede ver
y si lo esencial no se puede ver
con los ojos del corazón,
cómo sabemos que hay algo invisible
y que hay algo esencial?
¡Pues eso!
¡Que los ojos del corazón
son esenciales
para ver lo invisible
y para ver lo esencial!
Quiero morir
tras vivir
y quiero vivir
hasta morir.
¡El ser humano no está bien de la cabeza!
¡Y es que hay quien quiere morir
antes de tiempo!
¡Y hay quien quiere vivir
después del tiempo!
¡Y no se puede morir antes de tiempo
ni vivir después del tiempo,
sino morir
y vivir a tiempo!
¡A tiempo!
Una de las mejores cosas de esta vida
no es ser quien tienes que ser,
sino tener que ser quien eres.
Y es que la vida no te puede obligar
a ser quien tienes que ser,
pero la vida sí te puede obligar
a tener que ser quien eres.
La revolución
a veces,
pero pocas veces,
es como el fútbol
en el que un club pequeño
le puede ganar a un grande.
¡Pero cuando ocurre
es una victoria
en toda regla!
El mundo
es como un balón de fútbol,
pero pinchado.
A veces
amo lo que no ama
casi nadie
y a veces
no amo lo que ama
casi todo el mundo.
Y es que a veces
amo la muerte
y a veces
no amo la vida.
Aunque también hay veces
que amo la vida
y que no amo la muerte.
¡Y es que estoy hecho una contradicción
de carne y hueso!